Desde
hace siglos, España ha dilapidado –y lo sigue haciendo- talentos que enriquecen
a otros países: hoy, en especial a EE UU y Alemania.
Un
enorme disparate fue la expulsión de los judíos, ordenada por los Reyes
Católicos en 1492. El pretexto fue la unidad de España, pero en realidad fue el
expolio de las fortunas de los sefardíes, que pasaron a manos de los propios
Reyes Católicos, de nobles “con pureza de sangre”, que se consideraban
descendientes de los godos y, cómo no, de jerarcas de la Iglesia católica
(entonces: cristiana). Los judíos eran excelentes financieros (auque también
hubiese usureros) y valiosos
“funcionarios”. Algunos optaron por bautizarse para eludir la expulsión.
La Inquisición investigaba las conversiones, pues no pocos de los conversos
seguían practicando a escondidas su religión. Bastaba la denuncia de un
cristiano para que el denunciado muriese en la hoguera. Para acentuar que se
era cristiano de verdad, los judíos que permanecieron en la península colgaban
jamones en sus puertas (los judíos no comen carne de cerdo), lo cual motivó que
el pueblo les llamara “marranos”.
El gran
humanista, filósofo y pedagogo, Juan Luis Vives (nacido en Valencia el año de
la expulsión de los semitas, 1492) tuvo
que huir de la Inquisición por sus escritos y enseñanzas y por su origen judío.
Su padre fue quemado como hereje judío y era tal la saña de los inquisidores,
que incluso desenterraron a su madre para quemar asimismo sus restos mortales.
En casa de los Vives, pertenecientes a un círculo selecto de comerciantes e
intelectuales sefardíes, había una sinagoga secreta, donde celebraban sus
ceremonias con sus amigos.
Luis
Vives fue enviado por su padre a París y estudió en la Universidad de la
Sorbona. Acabados sus estudios, se trasladó a Brujas (Bélgica). Después de la
ejecución de sus padres, Luis Vives se sumió en una profunda depresión. Se
estableció en Inglaterra. Ya tenía fama mundial sobre todo como humanista y
gran latinista. Vives acabó realizando su sueño de residir en Lovaina, donde
enseñaba “un maestro de humanistas”, Erasmo de Rotterdam. Lovaina era el lugar
de unión de los grandes humanistas de su tiempo. El 6 de mayo de 1540, el
ilustre valenciano, al que la Inquisición no permitió que regresara a España,
falleció en Brujas a causa de un cálculo biliar.
Son
legión los cerebros españoles que tuvieron que emigrar. Así Miguel Servet (n.
1509 o 1511). Se interesó por muchas materias, pero principalmente por la
anatomía y la medicina. Participó en la Reforma Protestante y desarrolló una
cristología contraria a la Trinidad, repudiada tanto por los católicos como los
protestantes. Pasó a ser considerado un hereje. Fue arrestado en Ginebra,
juzgado y condenado a morir en la hoguera bajo las órdenes de Juan Calvino.
Servet se hizo famoso por descubrir la circulación de la sangre (circulación
pulmonar).
Otros
cerebros españoles en el Extranjero: Severo Ochoa (asturiano), especialista en
biología (metabolismo energético). La mayor parte de sus investigaciones las
llevó a cabo en Estados Unidos. También investigó en Alemania (Berlín, en la
institución que hoy es el instituto Max
Planck .En 1985 regresó definitivamente a España para trabajar
en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa. Falleció el 1 de noviembre
de 1993.
Es muy larga
la lista de españoles mundialmente famosos que tuvieron que abandonar a España
principalmente por el golpe de Estado del general Franco, entre ellos Paul
Casals, uno de los violonchelistas más grandes del todo el mundo. En 1979,
restablecida la democracia en España, sus restos mortales fueron trasladados a
El Vendrell. El genio universal Pablo Picasso es un español que pertenece a todo el mundo. Como Casals,
Picasso se negó siempre a pisar territorio español mientras existiera la
dictadura. Es autor del mundialmente conocido cuadro “Guernica”, que se refiere
a la martirizada y emblemática localidad vasca, destruida por la Legión Cóndor
nazi, con el consentimiento del
patriótico “Caudillo”. Otro insigne español, el poeta Antonio Machado,
halló refugio en la ciudad meridional francesa de Colliure, donde está su tumba
muy visitada por jóvenes poetas españoles.
Para
concluir, unas líneas sobre el pensador y filósofo español, José Ortega y
Gasset, nacido en Madrid en mayo de 1883 (falleció en octubre de 1955). Fue el
exponente principal de la teoría del perspectivismo y de la razón vital. Ortega
se adelantó durante la II República al concepto de las autonomías, entendiendo
que España no era una, sino plural, lo cual estaba en contradicción con la idea
totalitaria falangista y después franquista de la “España, una…”. En el marco
del debate
filosófico europeo es grande la aportación a España por parte de
Ortega del pensamiento alemán (“Revista
de Occidente”). Estuvo en Leipzig, Berlín y Marburgo. (Nietzsche, Husserl,
Dilthey, Kant). Ortega y Gasset también se ocupó mucho de los escritores españoles
de la llamada “Generación del 98”como Unamuno, Pio Baroja, Ramiro de Maeztu…
todos ellos bajo llave por considerarlos el régimen heréticos política y
religiosamente. El propio Ortega, que regresó
a España en 1945, tuvo muchos sinsabores, ninguneado o acosado por la
dictadura y por la Iglesia que le consideraba como un agnóstico o incluso ateo.
Sufría severas depresiones. En tales casos, sus amigos le llevaban a una clínica
especializada en Portugal.
Finalmente,
merece una especial mención el éxodo forzoso de tantos miles de españoles que
tuvieron que exiliarse al término de la guerra civil y que enriquecieron
culturalmente a sus países de acogida hispanoamericanos como México o
Argentina, entre otros.
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