lunes, 4 de noviembre de 2013

Tema de hoy: Espías




Pasados los primeros días de indignación por la revelación del espionaje norteamericano en Europa, puede oírse el silencio de la diplomacia para reparar los daños causados.
 
Caben varias versiones de los motivos de EE UU para obrar así. Existe uno que no debe descartarse del todo: la situación en el mundo árabe, en el que Al Qaeda se ve reforzada por la ayuda de Irán, más pronto de lo que se desearía, próxima potencia nuclear. ¿Cómo actúa Europa, enzarzada en su crisis, ante este potencial peligro, que no es indiferente a Estados Unidos? Al Qaeda está a la cabeza de la llamada “guerra santa”, yihad, que reivindica países europeos conquistados por los árabes en 711 y recuperados por los cristianos ocho siglos más tarde. Los árabes, en su expansionismo,  pusieron fin al débil reino visigodo en Toledo y estuvieron a punto de conquistar toda la Península Ibérica y territorios franceses. Objetivo primordial de la yihad es lo que en las escuelas musulmanas se sigue llamando al Andalus, donde se dio el máximo esplendor de la cultura y las artes arábigas. Pero la yihad no excluye de sus planes –a largo plazo, los musulmanes saben esperar- su expansión por el continente europeo y el dominio del mundo, sobre todo en los países en los que existen fieles al Islam, principalmente Estados Unidos. Hoy residen ya en toda Europa millones de musulmanes, que han erigido en el Viejo Continente millares de mezquitas. La mezquita mayor de Europa acaba de ser construida en Colonia, importante centro islámico, atendido por imanes. Recientemente, el imán radical, apodado El Profeta, fue expulsado de Alemania por su radicalismo, en base a los informes de los servicios de inteligencia alemanes. Arabia Saudita e Irán son los principales promotores del islamismo, (también en Europa), que  hacia  afuera se presenta como moderado.
 
Comprensibles, pero no admisibles, han sido las escuchas norteamericanas, si sólo se hubiesen limitado a defender intereses norteamericanos en el exterior. Pero ningún país de la Unión Europea tiene la intención de perjudicar a EE UU, el poderoso aliado, a no ser que Washington calibre la crisis económica como potencial riesgo para el sistema que los norteamericanos imponen. La versión de la “guerra santa” tampoco puede descartarse, con países como España a sólo 14 kms de la costa marroquí (Estrecho de Gibraltar)  y con una ambigua amistad a causa de los enclaves españoles de Ceuta y Melilla. Washington  puede estar tranquilo: el servicio secreto español, CNI, es uno de los mejores de Europa.
 
Existen otros factores que hacen que la situación en el mundo musulmán importen tanto a EE UU como a Europa. Las principales fuentes de energía (petróleo, gas) se encuentran en los países árabes. Y es alarmante que Corea del Norte (pronto potencia nuclear) ayude a Irán.
 
 

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