sábado, 8 de septiembre de 2018

ATALAYA: La Feria de Albacete




Ayer, la cabalgata y la apertura de la Puerta de Hierros dieron el pistoletazo de salida a la Feria de Albacete 2018. Y como si un duendecillo travieso hubiera guiado mi mano, buscando un prosaico documento me topé con una carpeta repleta de apuntes, poemas y pinceladas escritos por mi difunto esposo Manuel. Entre ellos esta bonita y semblanza del año 2000 sobre la Feria de Albacete que, a continuación, quiero compartir con los lectores de nuestro blog. Y digo "nuestro" porque, aunque Manuel haya fallecido y yo no me dedique con tanta regularidad como antes a publicar entradas en el blog, quiero contribuir publicando textos suyos como pequeño homenaje a que el espíritu de su creador siga vivo, no sólo en la mente de todos los que le queríamos y admirábamos.
 
LA FERIA DE ALBACETE
 
Los que han permanecido en Albacete y han vivido día a día su transformación, no pueden imaginarse el impacto que esta pequeña (y grande) urbe causa en el retornado, que hace cuarenta años salió de aquí para residir en el Extranjero, concretamente en la capital de Baviera, Múnich. Con paciencia de arqueólogo voy buscando por las nuevas calles, ahora comerciales y profusamente iluminadas, aquellos callejones entrañables, de escasa iluminación – a veces basaba una simple bombilla adosada al muro de una casita – y aquellos rincones que encerraban nuestra adolescencia, como la que nosotros llamábamos “Era de la Jaula” y que yo ahora intuyo detrás de la Clínica del Rosario, donde ha sentado sus reales de hormigón y asfalto la calle del Arquitecto Vandelvira.

¡Cuántos partidos de fútbol hemos jugado allí los estudiantes del Instituto! Paulino Vázquez, Antonio Martínez Sarrión, Adrián Villalba y un servidor, entre otros, demostramos allí “capacidades futbolísticas” desaprovechadas en aras de nuestras futuras ocupaciones intelectuales! Por todas partes he buscado los preciosos chalés enfrente del parque. Sólo veo grandes edificios de varios pisos, exceptuando el chalé que ahora ocupa la Policía Local, y tal vez alguno más olvidado por la destructora piqueta. Quien me ayuda mucho en mi redescubrimiento del Albacete de aquellos tiempos, indispensable para que me adapte al actual, es José Sánchez de la Rosa en su columna de “La Verdad”. Gracias a él he recuperado la Plaza de las Carretas y sus aledaños, o el Paseo de la Cuba. Del gran cronista albaceteño he tomado la acertada observación de que “Albacete no se ha renovado; ha sido suplantado por otra ciudad distinta”. También la Feria ha cambiado. Ya no es una fiesta casi pueblerina, sino un “evento”-como se dice ahora- propio de una gran ciudad, “prusianamente organizado”. Sin ánimo de exagerar, he de decir que la Feria de Albacete no desmerece de otras conocidas ferias españolas y extranjeras, salvando, claro está, las proporciones.
 
Yo recuerdo ahora la Feria, nuestra Feria, de los años cincuenta. Albacete se vestía con sus mejores galas para celebrar su Feria de septiembre. La calle de la Feria y el paseo de mismo nombre, que durante todo el año permanecían por la noche silenciosos y oscuros, se convertían de repente en una larga y policroma serpiente luminosa. Bajo los arcos voltaicos, un caudaloso río humano se movía perezosamente y se iba remansando conforme se aproximaba al Real de la Feria, una construcción semejante a una gran plaza de toros o un cortijo, en cuyo interior exponían las diversas industrias artesanas de la región, entre ellas, en lugar destacado, la cuchillería, las famosas navajas de Albacete, También había pequeños pabellones de empresas nacionales e incluso recuerdo haber visto una exposición de libros de la estadounidense Casa de América. Durante el día, aquel cortijo redondo cegaba la vista con sus fachadas enjalbegadas convertidas en brasa blanquísima por el sol. Por la noche, el Real de la Feria se ofrecía a la vista con su espléndida iluminación como la lujosa tienda de un califa de las Mil y una Noches.
 
El río humano se detenía y arremolinaba ante el Real para volver a formar otra densa corriente que descendía e sentido inverso, desparramándose después en forma de afluente por los Jardinillos y las casetas y repartiéndose entre los carruseles, el látigo, la noria, las barcas, los tiovivos, el laberinto o el teatro chino. El polvo levantado por la gigantesca oruga humana en constante movimiento flotaba como una nube rosácea sobre las bombillas de los arcos de luces. El ambiente estaba cargado de mil olores contradictorios: a pescado frito, carne a la brasa, morcillas, almendras tostadas y garapiñadas, vino peleón, cerveza y horchata. Los altavoces luchaban a brazo partido en un frenético guirigay de pregones, flamenco y boleros, creando una atmósfera acústica tan enrarecida como el aire.

Esas noches de Feria, Paulino Vázquez y yo disfrutábamos de la tranquilidad del Parque abandonado y totalmente ajeno al trajín popular. Allí hablábamos de nuestros planes para el futuro que ya se iba aproximando. Sólo nos queda un año para concluir el bachillerato. Dentro de pocas semanas empezaría el nuevo curso, el último para nosotros si no nos cateaban en la reválida.

Para mí la Feria marcaba el fin del verano, el fin de la autonomía personal, de la libertad para poder estructurar las horas como me diera la gana. Todavía abrasaba el sol al mediodía como en agosto y cegaba la vista al caer de plano sobre las fachadas blanquísimas del gran poblachón manchego que era Albacete. Los domingos por la mañana, el quiosco de helados y de horchata de Los Valencianos en el Parque era el lugar más concurrido. Coincidían allí los pequeños burgueses de bigotito y barriga que acababan de salir de misa y, recién confesados y comulgados, prolongaban con sus hijos menores de edad la dominical eucaristía tomando helados con barquillos. Todavía era verano, pero un algo sutil en la atmósfera, una súbita y brevísima brisa fresca que surcaba el calorín, un indefinido e indefinible matiz en el azul del cielo algo más pálido que hacía sólo un par de semanas, una más intuida que percibida tonalidad distinta de las inmóviles nubecillas de algodón, que por encima de los pinos filtraban durante segundos con nácar la luz del sol, me decía que ya todo no era lo mismo, que algo había cambiado fuera y dentro de mí y que aquella prórroga estival era sólo el disfraz con el que solía sorprendernos, quizás mañana mismo, el otoño. No me engañaba. Dos o tres días después de haber comenzado la Feria solían formarse a la caída de la tarde negros nubarrones en el poniente, al tiempo que se levantaba un viento grueso y fresco con cuyas primeras bocanadas llegaban intensos chaparrones. La derrota del verano la proclamaban definitivamente los escasos relámpagos, débiles y violáceos y sin truenos, que encendían el cielo nocturno por la parte de Levante.
 
Esas noches eran las que prefería para leer en mi cuarto a la luz del flexo. La lectura alargaba mi libertad ya condicional, sumiéndome en un mundo en el que las horas no contaban ni los días se dividían aún en clase de Matemáticas, de Física y Química, de Latín, de Geografía e Historia…
Manuel Moral († 24.04.2017)
 
 
 
 

 

PINCELADA: Mi primera Feria






Mi primera Feria de Albacete fue en el año 1976. Después de la muerte del dictador, una vez levantada la prohibición de pisar territorio español, a Manuel le apetecía que visitásemos en coche algunos de los pintorescos pueblos de La Mancha. Fraccionábamos estratégicamente nuestras vacaciones, utilizando todos los “puentes” para giras cortas, y dejábamos las tres primeras semanas de septiembre para viajes más largos por Europa. Por aquel entonces teníamos un Volvo 244 de color verde claro que llamó bastante la atención por aquí, especialmente por sus descomunales parachoques y porque se veían todavía pocos Volvos en España. Era un coche robusto, seguro y también bastante rápido, ya que habíamos comprado su versión de 110 caballos.
 
Con ese tanque sueco nos hicimos los 1870 Km de Múnich a Albacete en tres etapas, con parada obligatoria en Perpiñán a la ida y a la vuelta, para visitar un par de días a mis tíos. Solíamos ir sin prisa porque nos gustaba disfrutar del paisaje y, al anochecer, pararnos a dormir por el camino en algún pequeño hotel o alojamiento rural con encanto. En este preciso viaje, Manuel me iba contando por el camino los orígenes de la Feria, anécdotas y vivencias propias y ajenas, todas ellas relacionadas con esa macrofiesta que se monta año tras año para el disfrute de millones de lugareños y foráneos.
 
 Recuerdo muy bien nuestra llegada a Albacete en plena Feria. Era bastante complicado circular por las calles y todavía más conseguir aparcamiento en el centro de la ciudad. Finalmente, pudimos dejar el coche justo al lado de la casa de la familia de Manuel, en la calle San Antón, por donde por aquel entonces todavía circulaba  la versión moderna del mítico autobús conocido como “el piojo verde”. Estaba terminantemente prohibido aparcar en esa zona pero, como llevábamos matrícula extranjera, cuando apareció el guardia a amonestarnos nos hicimos los "longuis" y le contestamos en alemán. El pobre hombre nos dejó por imposibles. Hoy, con el afán recaudatorio de los municipales, ese comportamiento tan laxo sería impensable. Mi cuñada María Dolores se indignó enormemente por ese trato preferencial. Cuando iba a protestar ante el guardia contra la discriminación entre turistas extranjeros y nacionales, su hermano (mi marido) la cogió del brazo y le pegó un bufido para recordarle que, en ese preciso caso, su afán de justicia la llevaría a perjudicar a su propia familia.
 
Nos hospedamos en la Residencia Albar, que estaba bastante bien pero no tenía garaje. Afortunadamente, mi cuñada, que tiene amigos hasta en el infierno, pudo encontrarnos una plaza en un parking cercano. De entrar y sacar los coches se encargaba un empleado que los colocaba uno al lado del otro como las sardinas enlatadas para sacar mayor rendimiento al negocio. Era un joven extremadamente delgado, casi escuchimizado, algo absolutamente necesario para poder salir del coche en los pocos centímetros que separaban un vehículo del otro. Puede que por eso mismo le dieran el puesto.
 
Por aquel entonces, el tristemente desaparecido abogado y poeta Ramón Bello Bañón, un gran amigo de la familia Moral desde sus tiempos de pasante en el bufete de mi suegro, era alcalde de Albacete. Ramón, quiso con la mejor de las intenciones homenajearnos con unas entradas de palco para una corrida de toros. El pobre no sabía que Manuel y yo éramos alérgicos a los espectáculos taurinos. Ambos apreciábamos el arte de la “fiesta nacional”; lo que no nos gustaba era la tortura por la que tenía que pasar el pobre animal hasta que, por fin, la salvación de sus sufrimientos le llegaba a través de la muerte. Sin embargo, Ramón tuvo más suerte con la invitación a una cena informal en la misma Feria.


Quedamos con él y su bella y simpática esposa Lita en tomar primero un aperitivo en una terraza del Altozano. Después, nos fuimos caminando chino chano  por la calle Baños hasta el Paseo de la Feria. Allí, cerca de los Jardinillos, Ramón había reservado una mesa en una de las casetas (normalmente, no se admiten reservas pero él, como alcalde, tenía bula). Nada más llegar al Paseo de la Feria, me di cuenta de que algunos transeúntes se giraban a mi paso. Era mi vestimenta, totalmente fuera de lugar para darse un garbeo por la Feria, lo que les llamaba la atención. No se me había ocurrido otra cosa mejor que ponerme un precioso vestido largo “ad lib” ibicenco, de color azul plomo con encajes de color crudo y con su chal a juego para el frescor de la noche, más apropiado para una velada junto al mar que para ir a comer “tajás” a la Feria. Mientras que Lita, impecable como siempre en su traje pantalón blanco, y mi cuñada María Dolores, por aquel entonces muy dada a las marquitas, con un conjunto de blusa y pantalón muy bonitos, yo daba el cante. Me sentí todavía más ridícula cuando nos pusieron en la mesa un plato al centro con morcillas, chorizos y forro a la plancha. ¡La comida ideal para un atuendo como el mío!
 
Tengo que decir en honor a la verdad que, una vez pasado el primer sofocón, tras un par de vasitos de vino para acompañar los contundentes manjares del chiringuito, pronto se me pasó la sensación de vergüenza, tipo “tierra trágame”, que sentí al principio. La amena conversación y la buena compañía me hicieron olvidar por completo mi “faux pas” estilístico y disfrutar plenamente de aquella noche estrellada en mi primera Feria de Albacete. Eso sí, aunque no tuviese él la culpa de nada, al vestido le cogí tanta tirria que no me lo volví a poner. Finalmente, se lo regalé a una amiga que tenía la misma talla que yo.
Margarita Rey


 
 

LEÍDO EN LA PRENSA





Hace un año destrozaron el Parlament
Cuando nos hemos enterado de cómo se desarrollaron las sesiones parlamentarias que hace un año tramitaron las leyes de transitoriedad y del referéndum, se suma a la inquietud de entonces, la estupefacción de ahora. Lo que perpetrasteis en el Parlament fue inútil, gratuito, banal y un estropicio jurídico.

Ahora Joan Tardà dice que es estúpido el que crea que puede imponer la independencia sin tener en cuenta a la mitad de los catalanes. Hace un año éramos estúpidos la mitad de los catalanes no independentistas. Lo del señor Tardà y Esquerra es memorable, pero quizá les falta decir que se equivocaron y atreverse a marcar distancias. Un año después de aquellos días, que ni vosotros conmemoráis, tenemos a los políticos en la cárcel, el autogobierno diezmado, la sociedad más rota, las empresas fuera y… a Torra. La situación es impeorable.

Habéis sometido a media Catalunya a falsas expectativas y a la otra media al ostracismo. Felicidades. Si es cierto que Esquerra tiene una visión distinta a la de Puigdemont, o se manifiestan en público como Tardà, o siguen siendo palanganeros de 'Puchi'. Si es cierto que piensan de Puigdemont lo que parece, no es ético seguir callando. ¿Oiremos algún día a alguien decir que se equivocaron?
Es muy sencillo decirlo en público, en serio: "Cometimos un error y hay que empezar de nuevo".

La prueba de que todo fue un disparate es que Puigdemont y Junqueras no tenían buena sintonía, pero ahora se detestan. Puigdemont no le perdona a Junqueras que no le apoyase cuando quería convocar autonómicas, y Junqueras lo de "mañana a los despachos" y su posterior huida.

¿Por qué no conmemoráis lo que sucedió hace un año en el Parlament? ¿Porque los partidos políticos que votasteis a favor, ni habláis del tema? El desastre posterior, el 1 de octubre, las cárceles, las escapadas…, todo viene de aquellas sesiones, en las que ahora sabemos que no creían ni Junqueras ni Puigdemont. Vieron que aquello era una chapuza legal y política, pero siguieron adelante "por presiones" de sectores 'indepes'. Repito, las máximas autoridades del Govern ven que aquello es un desastre y siguen adelante por "presiones".

Los que nos han llamado 'botiflers' y traidores durante años se defecaron encima cuando pensaron que entidades privadas les podían acusar de lo mismo. Un Govern se suicida por "presiones" y por miedo. ¿Han oído hablar de los lobis?

Y ahora, que si los presos no salen de la cárcel no se negocia, que si España es franquista, que si la gente tiene que salir a la calle como si Torra fuese Luther King (blanco y más bajito) ¿Pueden mirar a casa y que nadie les 'presione' nunca más? ¿Pueden decir que se han equivocado? Mi saludo afectuoso a los que estáis dentro.

Fuente: EL PERIÓDICO
Autor: Xavier Sardà
 
 
 

PENSAMIENTO









“La censura es la forma más canallesca y cobarde de mentir”
M.M.
 
 
 
 
 
 
 
 

domingo, 24 de junio de 2018

NUESTRA LENGUA: “Porfa”, “porfi”






Cuando pedimos algo a alguien o le expresamos un deseo, solemos adjuntar, por educación, la expresión “por favor”.

Desde hace ya cierto tiempo, a alguno parece habérsele ocurrido que “por favor” es demasiado largo; hay que economizarlo todo, también la lengua. Desde entonces, “por favor” se ha convertido en “porfa”, siendo lo curioso que la abreviatura parece no haber nacido en el pueblo, sino en círculos distinguidos de la sociedad. Oí decir “porfa” por primera vez a la esposa de un cónsul en Alemania.

Con “porfa” parece unirse la confianza entre amigos con la complicidad afectuosa de los socialmente iguales. Entretanto, “porfa” está siendo cada vez más usado en castellano, en una sociedad como la nuestra, con tendencias igualitarias, “amistosas-afectivas”, (la sociedad del tuteo), por encima de las diferencias económicas. Entretanto, como parece que "porfa" ya no es lo suficientemente moderno, se oye cada día más la expresión "porfi" que, proveniente de México y Argentina, comenzó siendo utilizada por adolescentes pijos, de clase media-alta, y ha traspasado ya las barreras clasistas para instalarse en el lenguaje coloquial del españolito de a pie.

De seguir el "porfa" y el "porfi" su marcha a través de nuestra lengua, los días de “por favor” estarán contados.

Manuel Moral



LEÍDO EN LA PRENSA




La llegada del 'Aquarius' a València no es solo "una gran foto del espíritu solidario" de los españoles, como apuntó la vicepresidenta Carmen Calvo. Ni tampoco, como vocean los detractores de Pedro Sánchez, un mero golpe de efecto oportunista, análogo a la retirada de las tropas de Irak que marcó el debut presidencial de José Luis Rodríguez Zapatero. La oferta es el primer destello humanitario que proyecta Europa desde que Angela Merkel abriera las puertas de Alemania a un millón largo de refugiados, pagando por ello una gravosa factura electoral.

La ultraderecha -populista, nacionalista, euroescéptica, xenófoba, autoritaria…- ya gobierna en media Europa, y condiciona a los gobiernos de la otra media. Hasta Emmanuel Macron, caballero victorioso ante el dragón lepenista, ha endurecido las leyes migratorias en Francia, y en primera instancia rechazó brindar refugio a los náufragos del 'Aquarius' vetados en Italia por la extremista Liga.
Cada cual a su manera, el ultraderechista italiano Matteo Salvini y el socialdemócrata español Sánchez han removido las aguas cenagosas del debate migratorio en Europa, cuya dirigencia preferiría no tener que surcar.

El primero, tomando de forma ignominiosa como rehenes a las 629 víctimas del 'Aquarius', recuerda que una UE sin fronteras interiores debe corresponsabilizarse de las exteriores, no abandonar a su suerte a los socios mediterráneos. El segundo, al anunciar el fin de las concertinas en la valla de Melilla y ofrecer una solución humanitaria a esta crisis, planta cara a la forja de una Europa introspectiva e insensible, capaz de hacinar en condiciones indignas a los migrantes indocumentados o de subcontratar al déspota turco y a las mafias libias para reprimir en origen a los aspirantes a refugiados.

Merkel, fiel de la balanza
¿La Europa de Salvini o la de Sánchez? Esa es la incógnita que deberá despejar el próximo Consejo de Europa, con Merkel como fiel de la balanza. El dubitativo Macron, que ahora se ha ofrecido a acoger a parte del pasaje del 'Aquarius', tendrá que elegir a qué bando se apunta.
 
Fuente: EL PERIÓDICO
Autor: Enric Hernández
 
 
 

Pincelada: La Noche de San Juan






Ayer se celebró  “la Noche de San Juan”, una fiesta que, en realidad no tiene nada que ver con San Juan, sino con las antiguas fiestas paganas con motivo del solsticio de verano, cuando el sol está más próximo a la Tierra, las mañanas son más cortas y los días más largos. Si bien se dice que la Noche de San Juan es la más corta del año, ello no es cierto. La confusión viene desde el cambio de calendario juliano (creado por Julio César) al gregoriano. A éste último se le llama así porque promulgado el 24 de febrero de 1582 por el Papa Gregorio XIII para corregir el calendario juliano que tenía un desfase de aproximadamente 11 minutos y 14 segundos al año. Una pequeña diferencia que, con el paso de los años, se había convertido en unos 10 días. Todo esto lo explica más extensamente el interesante artículo de ABC Ciencia que pueden leer siguiendo el enlace.
 
La fiesta pagana, que precedió a la que hoy conocemos como la de San Juan, comenzaba con grandes bacanales el 21 de junio, inicio del verano, y concluía el 24, cuando culminaba el proceso de la instalación del verano. En la antigua Roma, el vino corría por las calles y por doquier se celebraban orgías con un desenfreno sexual. En las fiestas también participaban los primeros cristianos, que vivían entre el paganismo de los viejos dioses y diosas y la nueva creencia.
 
La Iglesia tapó la noche del solsticio de verano con la celebración de San Juan, pero no pudo acabar con su tradición de siglos. En España, el solsticio de verano es celebrado sobre todo en Cataluña, en la Comunidad Valenciana, en parte del País Vasco y en Galicia.
 
Recuerdo muy bien que en Barcelona, cuando yo era pequeña, se apilaban esa noche enseres viejos de madera en los cruces de las calles del Eixample: sillas, cómodas y estanterías que se guardaban todo el año en los desvanes para encender descomunales hogueras la noche del 23 al 24 de junio. Según parece (no he podido comprobarlo porque llevo más de cinco décadas viviendo fuera de Barcelona), esas tradiciones se han mantenido en algunos barrios barceloneses hasta nuestros días. Mi madre me refirió que cuando ella era jovencita, en Toloríu, el pintoresco pueblecito de los Pirineos (cerca de La Seo de Urgell) donde ella nació y en otros de los alrededores, se encendían hogueras que los mozos saltaban, mientras las jóvenes casaderas arrojaban al fuego papelitos doblados en los que habían escrito uno o varios deseos.
 
En Barcelona eran y siguen siendo típicas las llamadas “verbenas”, fiestas populares organizadas por numerosas entidades en calles y plazas, con orquestas, baile y, en algunos casos, con hogueras. También entre vecinos, con música, baile y coca. De adolescente, yo organicé un par de ellas con gran éxito en el “terrat” (la azotea) del edificio en el que yo vivía (“la casa china”, en la calle Muntaner)  para mis amigos y los vecinos que quisieran asistir. De allí salieron algunas parejas que acabaron en boda y que, todavía hoy, siguen juntas. En esa noche no podían ni pueden faltar la clásica “coca de Sant Joan”, hecha a base de harina, huevos, leche y frutas confitadas, o de “llardons”, de masa de hojaldre con chicharrones y piñones. Un auténtico deleite para el paladar y no sólo para los catalanes porque, por ejemplo, a mi cuñada María Dolores Moral le encantan…
 
En Alicante, la noche del 23 al 24 de junio, más conocida como “la nit del foc”, se llena con el estrépito de las tracas, la cascada de luz y truenos de los magníficos fuegos artificiales y las famosas “hogueras de San Juan”, que en esta noche hacen del fuego purificador, tras los malos espíritus del invierno, el auténtico protagonista. La muchedumbre invade la calle. Los jóvenes y las jóvenes en bañador, en primera fila del fuego, piden a gritos a los bomberos que les rocíen con el agua de sus mangueras. Una gran fiesta, donde está todo el mundo, menos San Juan. Pero el santo cristiano reaparece, pasada la monumental fiesta pagana: un santo como otro cualquiera, que no puede competir con el fuego del sol y de las hogueras alicantinas.

En Euskadi la llegada del verano es objeto de innumerables fiestas: fiestas patronales, de barrios, diversos rituales y, como en otras comunidades, multitudinarias hogueras. En las plazas de los pueblos, cuadrillas colocan un tronco pelado (el árbol de San Juan), para prenderle fuego posteriormente. Y la noche anterior a San Juan se celebra por todo lo alto.
 
En Vizcaya, el tradicional Akelarre de Artxanda está cargada de actividades: pitonisas y adivinos con su mercado esotérico, quema y degustación de una txahala (ternera). Sin olvidar la enorme hoguera que atrae a ingentes masas de gente.
 
Tolosa y  Eibar, en Gipuzkoa, celebran una fiestas, entretanto famosas, no sólo en el País Vasco. En Tolosa, tiene lugar un amplio programa de actividades como el popular desfile a cargo de bordondantzaris, txistularis, escopeteros y los miembros de la Banda de Música. Por otro lado, Eibar acoge numerosas actividades como conciertos, espectáculos de danza, competiciones deportivas, pasacalles, talleres infantiles, etc.
 
Por su parte, Álava, se distingue por la tradicional fiesta de Laguardia: el personaje denominado "cachimorro" desfila frente a los danzantes, destacando gracias a su colorida indumentaria. Se dirigen junto al alcalde y al regidor síndico a la plaza del pueblo, donde se procede a descender la bandera de Laguardia. Después, en la iglesia de San Juan se postra dicha bandera frente a la Virgen del Pilar, mediante la ceremonia conocida como la tremolación de la bandera.
 
“Por San Juan, la sardina moja el pan”. Este antiguo refrán gallego les resultará más fácil de comprender si les explico que en Galicia, en la noche de San Juan (que se celebra a tutiplén en prácticamente todos los municipios y, muy especialmente, en los costeros), es muy típico consumir sardinas asadas a la parrilla, regadas de un buen vino local. A esas fiestas alrededor de una de las numerosas hogueras, que también son tradicionales para celebrar el solsticio de verano (la noche más larga), se las conoce como “sardiñadas” y a las sardinas, que aún no llegaron a ser adultas, se las llama en el norte "parrochas" y en las Rías Baixas "xoubas".
 
Aunque ese típico plato juega un importante papel en la fiesta de San Juan (San Xoán), en la tierra de las “meigas” (brujas) el fuego es el indiscutible protagonista de esa noche mágica. Son más que numerosas las hogueras que se encienden por todo el territorio gallego como costumbre ancestral para tratar de ahuyentar a los malos espíritus y a las "meigas" con el poder purificador de las llamas.
 
Y si la economía familiar no da para sardinas (su precio se dispara por esas fechas), otras tradiciones salen casi gratis, como por ejemplo “el agua de San Juan”. Para prepararla, los vecinos van a buscar al monte (o compran en manojos en alguno de los muchos puestecillos habilitados especialmente para ello) diversas hierbas aromáticas y flores que se ponen a macerar en agua de lluvia o se colocan fuera, en un cuenco, para que se impregnen del rocío de la noche. Dice la superstición que forma parte de la idiosincrasia gallega (“las meigas, haberlas hailas “) que, para librarse del mal de ojo o conseguir una bonita y tersa piel, es suficiente lavarse la cara el día de San Juan, nada más levantarse, con el agua aromatizada con las hierbas o con el rocío que los ramilletes han recogido.
 
Los arraigos populares están siempre presentes en las fiestas gallegas y abarcan todas las edades. En la de San Juan son, sin embargo, los jóvenes (por su mayor agilidad) los que más participan en algunos rituales, especialmente a la hora de saltar las hogueras (”caxadas”), al sonar las doce campanadas que marcan el comienzo del día 24 de junio. Según un antiguo mito, aquel que consiga saltar la hoguera tendrá todo un año de buena suerte por delante.
 
 
Si quieren saber más sobre los nueve rituales más comunes de Na noite de San Xoán sólo tienen que clicar sobre el siguiente enlace:

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2017/06/23/nueve-ritos-espantar-meigallo-san-xoan/00031498218126182542424.htm

Margarita Rey

Fuentes: Turismo Euskadi, spain-info.es




 

martes, 24 de abril de 2018

PINCELADA






Hoy se cumple un año del fallecimiento de mi esposo Manuel. Repasando sus apuntes he encontrado un poema cortito suyo que quisiera compartir con vosotros para honrar su memoria:


MIRAR SIN VER
 
De tanto mirar, mis ojos ya no veían.
Ansiosos querían acaparar toda la luz,
el aire, los colores
para una posterior sinfonía de recuerdos.
 
M.M. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

domingo, 1 de abril de 2018

PENSAMIENTO








“Las religiones son para los creyentes
la vitamina de la esperanza
de los paraísos y glorias prometidos”.
 

M.M.
 
 
 
 
 

Pincelada: EL CONEJO DE PASCUA







Seguro que les interesará conocer el origen de la leyenda del conejo de Pascua. Hay distintas versiones y yo para hoy, Domingo de Pascua, he seleccionado las dos más conocidas:
 
La historia que tiene más peso se remonta a las culturas anglo-sajonas pre-cristianas ubicadas en el hemisferio norte. Mucho tiempo antes que Cristo naciera, el conejo quien se caracteriza por ser muy fértil, era el símbolo terrenal y animal favorito de la diosa “Eastre”, diosa de la fertilidad.
 
El mes de abril es el mes de esta divinidad, quien más tarde pondría nombre a la celebración cristiana (“easter”, en inglés) y que a su vez, coincide con el comienzo de la primavera y la nueva vida que caracteriza esta estación en los países del norte. Por este motivo, el conejo pasó a ser muy popular durante la pascua y a simbolizar el valor de la vida que se destaca durante esta celebración.
 
Las leyendas señalan que tal asociación ocurrió en el siglo XVI en Alemania, cuando Georg Franck von Frankenau escribió “De ovis paschalibus” (Sobre el huevo de pascua) el cual hablaba sobre la tradición de un conejo que llevaba huevos durante esta fecha.
 
En el siglo XVIII el conejo de pascua llegó a Estados Unidos. Gracias a los inmigrantes alemanes que llegaron al Pennsylvania. Ellos comenzarían la tradición de los huevos de colores para el día de pascua de resurrección sólo si los niños se portaban bien. La venida del “Oschster Haws” o "Easter Bunny" se convertiría allí en un evento al nivel del Viejo Pascuero en Nochebuena.  En ese entonces, los niños construían nidos en distintos lugares cercanos a sus hogares, para que el conejo pusiera sus huevos. Más tarde la nueva tradición sería construir cestas para poner los huevos.
 
El origen de la segunda costumbre viene de los antiguos egipcios, quienes acostumbraban regalarse en ocasiones especiales, huevos decorados por ellos mismos. Los decoraban con pinturas que sacaban de las plantas y el mejor regalo era el huevo que estuviera mejor pintado. Ellos los ponían como adornos en sus casas.

Cuando Jesús se fue al cielo después de resucitar, los primeros cristianos fijaron una época del año, la Cuaresma, cuarenta días antes de la fiesta de Pascua, en la que todos los cristianos debían hacer sacrificios para limpiar su alma. Uno de estos sacrificios era no comer huevo durante la Cuaresma.

Entonces, el día de Pascua, salían de sus casas con canastas de huevos para regalar a los demás cristianos. Todos se ponían muy contentos, pues con los huevos recordaban que estaban festejando la Pascua, la Resurrección de Jesús.
 
Uno de estos primeros cristianos, se acordó un día de Pascua, de lo que hacían los egipcios y se le ocurrió pintar los huevos que iba a regalar. A los demás cristianos les encantó la idea y la imitaron. Desde entonces, se regalan huevos de colores en Pascua para recordar que Jesús resucitó.
 
Poco a poco, otros cristianos tuvieron nuevas ideas, como hacer huevos de chocolate y de dulce para regalar en Pascua. Son esos los que regalamos hoy en día.
 
Y con estas dos bonitas leyendas me despido por hoy de ustedes no sin desearles un FELIZ DOMINGO DE PASCUA.
 
 
 
Margarita Rey
 
Fuentes: Emol Tendencias
              Catholic.net.com
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 21 de marzo de 2018

RINCÓN DE LA POESÍA




 
 

Hoy, Día Mundial de la Poesía, quisiera dedicaros a todos este bello poema de mi difunto esposo:


AUSENCIA 
 
Detrás de cada ausencia
hay otra ausencia,
esa era mi creencia hace ya años.
Después, creí hallar la presencia,
su presencia,
que hiciese el mundo siempre presente,
sin pasado ni futuro.

No quería escuchar los ecos
del recuerdo.
Ver las nubes, los árboles, los prados
aquí y ahora,
sin nostalgia
y seguir en el vuelo de los pájaros
mis pensamientos
gaviotas en un mar de plenitud
descansando en su imagen amada.

La soledad: sólo un retiro
para pensarla más
y sentirme más unido a esta tierra
en la armonía de amar y ser amado.
Pero no puede engañarse el tiempo
que urde sus telas del olvido
y teje nuevas ilusiones
como el juego de las nubes con el sol.

Hoy, vuelvo a sentir la ausencia de su ausencia
y vuelvo a buscar en el recuerdo mi consuelo:
allí el tiempo se detiene, en el pasado,
y nos hace ver en el espejo de la distancia
que la felicidad es la suma de momentos
fugaces,
como ese reflejo de cielo
en las cristalinas aguas de un arroyo,
que no es cielo,
pero es bello.

Intenté apresarlos en mis versos
los instantes
en que sus ojos, sus labios,
sus cabellos
me hacían soñar con las verdes aguas
de aquel arroyo de La Mancha,
con las amapolas y trigales de mi infancia.

Y ahora, sentados en un banco,
muy lejos,
su imagen se confunde ya con otras caras,
sus caricias con otros besos
en las nubes de plata irisada
solitarias y silenciosas,
sin vencejos
que anunciaban el joven verano de mi patria
y las mil nostalgias de mi infancia.

Detrás de cada ausencia hay otra ausencia,
detrás de cada amor
otra añoranza.
Mi única compañera inseparable
es la poesía.
Tristeza condensada en versos,
anhelo de amor,
ansia de eternidad,
incansable afán de superar el olvido
aunque vivir es olvidar
y volver a soñar
hasta que llegue la noche para siempre.
 
Manuel Moral
 
 
 


lunes, 12 de febrero de 2018

RINCÓN DEL LECTOR






Hace ya un par de años se hizo viral en las redes sociales la supuesta carta de una profesora de un instituto público que, bajo el título de “SOBRE IGNORANTES E IGNORANTAS” fue reproducida por diversas publicaciones españolas e hispanoamericanas, entre ellas “LA GACETA” y “EL CLUB DE LOS LIBROS PERDIDOS”. Ahora, un amigo me ha mandado por WhatsApp la misma epístola pero con otro, casi idéntico, encabezamiento: “SOBRE IGNORANTOS E IGNORANTAS”.
 
No hace falta ser un lince para darse cuenta de que el relanzamiento del escrito se debe a la discusión que se ha abierto en las redes sociales después de una rueda de prensa de la diputada de Unidos Podemos, Irene Montero, el pasado miércoles en el Congreso, en el curso de la cual Irene Montero usó esa palabra. Según el diario EL PAÍS, Montero utilizó el término portavoza “para dar más visibilidad  a las mujeres en su lucha por la igualdad de derechos con los hombres”. Montero justificó así el palabro en cuestión: “Ya son demasiados los siglos en los que el lenguaje se utiliza como instrumento para perpetuar el machismo en las sociedades. La mayoría de idiomas usan el masculino para referirse a la otra mitad de la población”.

Desde aquello de las “miembros y miembras” que la entonces Ministra de Igualdad Bibiana Aído (PSOE) se sacó de la manga en 2008 buscando el aplauso del mundo feminista, no se había vuelto a armar un carajal semejante en los medios de habla hispana en torno al empleo de un lenguaje teóricamente no sexista. En aquel momento, Arturo Pérez Reverte puso a Aído como hoja de perejil en su columna de El Semanal (ABC) “Patente de corso”. Un artículo que, aunque tenga ya algunos años, no por ello ha perdido actualidad y que los interesados en el tema pueden leer siguiendo el enlace.
 
Como bien apuntaba el pasado 9 de febrero el diario MARCA en ese mismo contexto, el humorista José Mota parodió hace un par de años a uno de esos políticos que, de forma populista, utilizan ese tipo de lenguaje pseudo feminista para ganar votos:  "Estoy encantado de poder dirigirme a vosotros y vosotras, militantes y militantas, votantes y votantas. Lo importante o importanta es que dejemos constancia y constancio ante los españoles y españolas de que nuestros valores y valoras son los de los pueblos y las pueblas, España y Españo. Y que sepan que los problemas y problemos tienen soluciones y solucionas para todos y para todas".

En el caso concreto que nos ocupa y aunque yo discrepe a veces con alguna de las decisiones de la Real Academia de la Lengua, veamos qué dice la página de consultas de la RAE acerca del sustantivo  portavoz:
 
El sustantivo «portavoz» es común en cuanto al género, lo que significa que coinciden su forma de masculino y de femenino. El género gramatical se evidencia, en esos casos, a través de los determinantes y adjetivos: «el portavoz español» / «la portavoz española».
 
Ante tamaña insensatez lingüística de Irene Montero, no es de extrañar que se haya ganado a pulso en Twitter el sobrenombre de "Irena Montera".
 
No quiero alargarme más y les dejo ahora con la carta de la susodicha “profesora” en la que el autor/la autora critica con gran acierto ese lenguaje presuntamente políticamente correcto, a menudo rayano en lo absurdo y surrealista. Dice así:
 
“Yo no soy víctima de la Ley Nacional de Educación.
Tengo 60 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política.
En jardín (así se llamaba entonces lo que hoy es "educación infantil", mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente: La A de "araña", la E de "elefante", la I de "iglesia" la O de "ojo" y la U de "uña".
Luego, cuando eras un poco mayor, llegaba "Semillitas", un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto. Eso sí, en el Semillitas, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.

En Primaria estudiábamos Lengua , Matemáticas , Ciencias, no teníamos Educación Física. En 6º de Primaria, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de "b en vez de v" o cinco faltas de acentos, te bajaban y bien bajada la nota.

En Bachillerato, estudié Historia de España, Latín, Literatura y Filosofía. Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí las "Coplas a la Muerte de su Padre" de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda... Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección.
Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura.
Y... vamos con la Gramática.
En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales.
El participio activo del verbo atacar es "atacante"; el de salir es "saliente"; el de cantar es "cantante" y el de existir,"existente".
¿Cuál es el del verbo ser? Es "ente", que significa "el que tiene identidad", en definitiva "el que es". Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación "ente".
Así, al que preside, se le llama "presidente" y nunca "presidenta",independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción. De manera análoga, se dice "capilla ardiente", no "ardienta"; se dice"estudiante", no "estudianta"; se dice "independiente" y no "independienta"; "paciente", no “pacienta"; "dirigente", no dirigenta"; "residente", no "residenta”.

Y ahora, la pregunta: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son"periodistos"), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española? Creo que por las dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).

Les propongo que pasen el mensaje a sus amigos y conocidos, en la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no "ignorantas semovientas", aunque ocupen carteras ministeriales).

Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!

SI ESTE ASUNTO "NO TE DA IGUAL",
PÁSALO, POR AHÍ, CON SUERTE, TERMINA HACIENDO BIEN HASTA EN LOS MINISTERIOS.
Porque no es lo mismo tener "UN CARGO PÚBLICO" que ser "UNA CARGA PÚBLICA".

Y la polémica sigue. Ahora mismo acabo de leer en OK Diario que José Bono, en una entrevista para Antena 3, ha asegurado que el origen del engendro "portavoza" habría que buscarlo nada más y nada menos que en Venezuela (ver artículo siguiendo el enlace). Interesante, ¿no?...
 
M. R.


 
 

Cultura: LA RAE






El pasado 20 de diciembre (poco antes de irme de vacaciones, por lo que ya no me dio tiempo a dedicarme a fondo a la preparación de este artículo) la Real Academia Española de la Lengua (RAE) dio a conocer las 3.345 modificaciones al diccionario digital (la última versión impresa se publicó en 2014). Se trata de adiciones de artículos, acepciones y formas complejas (las relaciones entre dos palabras), así como modificaciones etimológicas y supresiones.

Vaya por delante que la pobre RAE se ve sometida a todo tipo de presiones para que incluya, elimine o modifique palabras o expresiones que aparecen en su diccionario. Así, el año pasado una chica de Huelva llamada Sara Flores inició una recogida de firmas en la plataforma change.org para eliminar la definición “sexo débil” del diccionario por considerarla “machista”. Según declaró Sara a la prensa que se hizo eco de la noticia: “Como mujer que soy es normal que me sienta ofendida y también pienso que es una gran ofensa para todas las mujeres y para todas las que han luchado por que hoy en día tengamos derechos. En pleno 2017 me parece vergonzoso que todavía queden mentes tan cerradas”.

La petición de la señora o señorita Flores, una de tantas a la Real Academia de la Lengua, ha tenido un éxito parcial ya que en esta nueva edición se incluye la coletilla de que la expresión “sexo débil” se usa «con intención despectiva o discriminatoria».

Lo que sí queda claro es que la RAE no lo tiene fácil a la hora de presentar al gran público su último diccionario. Por lo que a mí respecta, pertenezco a ese grupo de moscas coj…… que suele discrepar con algunos de los criterios de la RAE por muy populares que se hayan hecho algunas palabras o expresiones orales catetas como la acepción “almóndiga” (por albóndiga) o de “toballa” (por toalla), por  nombrar sólo unas cuantas. Pero ahora, vayamos al grano...

En el contexto que nos ocupa, les sugiero que lean el interesante artículo de LA VOZ DE GALICIA, muy explicativo. Por lo que a mí respecta, he ido recopilando de los diversos periódicos algunas de las nuevas palabras que se han incluido en esta nueva versión digital del diccionario de la RAE para que las vayan aprendiendo poco a poco. Yo ya he intentado hacer lo propio durante mis últimas vacaciones, aunque, en honor de la verdad, no he sido capaz de aprenderme toda la lista. Desgraciadamente, a pesar de seguir teniendo bastante buena memoria, tengo que reconocer que mi capacidad de almacenar información ha menguado ligeramente en los últimos años. Así que les deseo una feliz lectura y ¡que les sea leve!:

“Acoso. … [Adición de forma compleja]. ‖ acoso escolar. m. En centros de enseñanza, acoso que uno o varios alumnos ejercen sobre otro con el fin de denigrarlo y vejarlo ante los demás.
Amusia. [Adición de artículo]. f. Med. Incapacidad de reconocer o reproducir tonos o ritmos musicales.
Asana. [Adición de artículo]. (Del sánscr. āsana, de la raíz ās- 'sentarse'). m. En ciertos tipos de yoga, postura corporal.
Antagonizar. [Adición de artículo]. (Der. regres. de antagonista, a partir del gr. ἀνταγωνίζεσθαι antagōnízesthai 'luchar en contra', 'oponerse'). intr. 1. Ser antagonista. Discrepan o antagonizan CON su política. ○ tr. 2. Bioquím. Dicho de un compuesto: Disminuir la actividad de otro. ‖ 3. Fisiol. Dicho de un músculo: Bloquear mediante su contracción la acción de otro músculo.
Antropocentrismo. … [Adición de 1.ª acepción]. m. Atribución al hombre de cualidades que pueden ser comunes a otras especies.
Antropocentrismo. [Enmienda de acepción]. Fil. Teoría que afirma que el hombre es el centro del universo.
Aporofobia. [Adición de artículo]. (Del gr. ἄπορος áporos 'pobre' y -fobia). f. cult. Fobia a las personas pobres o desfavorecidas.
Asana. [Adición de artículo]. (Del sánscr. āsana, de la raíz ās- 'sentarse'). m. En ciertos tipos de yoga, postura corporal.
Ataché. [Adición de artículo]. (Del fr. attaché; en acep. 2, del ingl. amer. attaché, y este acort. del ingl. attaché case; literalmente 'maletín de agregado'). m. y f. 1. agregado (‖ funcionario diplomático). m. 2. Maletín para llevar documentos.
Audiolibro. [Adición de artículo]. (De audio- y libro). m. Grabación sonora del texto de un libro.
Audiología. [Adición de artículo]. (De audio- y -logía). f. Med. Disciplina que estudia la audición y sus trastornos.
Audiólogo, ga. [Adición de artículo]. m. y f. Med. Especialista en audiología.
Autógeno, na. … [Adición de acepción]. ‖ 2. Med.autólogo.
Autólogo, ga. [Adición de artículo]. (De auto- y la t. de homólogo; cf. ingl. autologous). adj. Med. Que se obtiene del mismo individuo que lo recibe. Transfusión autóloga. Trasplante autólogo.
Bicatenario, ria. [Adición de artículo]. (De bi- y catenario). adj. Bioquím. Que está formado por dos cadenas. ADN bicatenario.
Biocida. [Adición de artículo]. (De bio- y -cida, por adapt. del ingl. biocide). adj. Quím. Que destruye seres vivos, particularmente los perjudiciales para el ser humano. Apl. a una sustancia o a un producto, u. t. c. s. m.
Bioenergía. [Adición de artículo]. (De bio- y energía, por adapt. del ingl. bioenergy). f. 1. Biol. Energía obtenida a partir de la biomasa. ‖ 2. Psicol. Terapia que busca el equilibrio de la persona a través de su energía vital.
Bocas. [Adición de artículo]. m. y f. coloq. Esp. bocazas. U. t. c. adj.
Bombillo. … [Adición de acepción]. ‖ 5. Esp. bombín (‖ pieza de una cerradura).
Bombín. … [Adición de acepción]. ‖ 2. Bomba pequeña para hinchar las ruedas de una bicicleta.
Bombín. … [Adición de acepción]. ‖ 3. Esp. Pieza de una cerradura que se mueve cuando se introduce y se gira la llave.
Británico, ca. … [Adición de acepción]. ‖ 4. Dicho del humor: Caracterizado por la ironía fina y el sarcasmo disimulado atribuidos a los británicos.
Británico, ca. … [Adición de acepción]. ‖ 5. Dicho de la puntualidad: Rigurosa, exacta.
Buenismo. [Adición de artículo]. m. Actitud de quien ante los conflictos rebaja su gravedad, cede con benevolencia o actúa con excesiva tolerancia. U. m. en sent. despect.
Buenista. [Adición de artículo]. adj. 1. Que actúa con buenismo. U. t. c. s. U. m. en sent. despect. ‖ 2. Perteneciente o relativo al buenismo.
Babecero, ra. … [Adición de acepción]. ‖ f. …19. Arq. En una iglesia o una catedral, parte donde se sitúa el altar mayor.
Cabezal. … [Adición de forma compleja]. ‖ cabezal de riego. m. Agr. Conjunto de aparatos que sirven para tratar, medir y filtrar el agua de riego, comprobar su presión e incorporar los fertilizantes.
Calefactable. [Adición de artículo]. (De calefactar 'calentar con aparatos o dispositivos un objeto o un lugar', y este del lat. calefactāre 'calentar mucho o con frecuencia', y -ble). adj. Que puede calefactarse. Retrovisores calefactables. Guantes calefactables.
Calefactar. [Adición de artículo]. tr. calefaccionar.
Campanero. [Enmienda de lema]. campanero, ra.
Campanero, ra. [Enmienda de acepción]. m. y f. 1. Persona que tiene por oficio tocar las campanas. ‖ 2. [Enmienda de acepción]. Persona que tiene por oficio vaciar y fundir campanas.
Carácter. … ‖ 9. [Enmienda de acepción]. Fuerza y elevación de ánimo natural de alguien, firmeza, energía. Una persona de carácter. … ‖ carácter sexual primario. m. [Adición de forma compleja]. Biol. Rasgo diferenciador de los sexos implicado directamente en la reproducción, como los testículos en el varón y los ovarios en la mujer. ‖ carácter sexual secundario. m. [Enmienda de acepción de forma compleja]. Biol. Rasgo diferenciador de los sexos no implicado directamente en la reproducción y que se desarrolla a partir de la madurez sexual, como la barba del hombre, las mamas de la mujer o la cresta del gallo.
Chakra. [Adición de artículo]. (Tb. chacra ♦ Voz sánscr., que significa 'círculo' o 'disco'). m. En el hinduismo y algunas filosofías orientales, cada uno de los centros de energía del cuerpo humano que rigen las funciones orgánicas, psíquicas y emotivas.
Chicano, na. … adj. 1. [Enmienda de acepción]. Dicho de una persona: Que es de origen mexicano y vive en los Estados Unidos de América, especialmente en las áreas fronterizas con México. U. t. c. s.
Chusmear. [Adición de artículo]. intr. 1. coloq. Arg., Par. y Ur. Hablar con indiscreción o malicia de alguien o de sus asuntos. ¿Otra vez están chusmeando sobre los vecinos? ‖ 2. coloq. Arg., Hond., Par. y Ur. Husmear, fisgar, curiosear. Estuve chusmeando un poco en la habitación. U. t. c. tr. Se puso a chusmear mi ropa en el armario. ○ tr. 3. coloq. Arg., Par. y Ur. Contar algo con indiscreción o malicia. Le chusmeó todo lo sucedido.
Clic. … ● m. 2. [Enmienda de acepción]. Pulsación que se hace mediante un ratón u otro dispositivo apropiado de una computadora para dar una instrucción. Hacer clic en un menú.
Clicar. [Adición de artículo]. (Del ingl. to click). intr. En informática, hacer clic en una zona interactiva de la pantalla. Clicar en la ventana. Clicar en la opción de "pagar". U. t. c. tr. Clicar este icono.
Cliquear. [Adición de artículo]. intr. En informática, clicar. U. t. c. tr.
Cliqueo. [Adición de artículo]. m. En informática, acción de cliquear.
Columna. … ‖ columna vertebral. [Adición de acepción de forma compleja]. … ‖ 2. Eje central en torno al que gira algo.
Comadrear. intr. [Enmienda de 1.ª acepción]. coloq. Chismear, murmurar. comadrear. … [Adición de acepción]. ‖ 2. coloq. Arg., Bol., Chile, El Salv., Hond., Méx., Par., R. Dom. y Ur. Charlar, conversar, generalmente de cosas sin importancia.
Comadrear. … [Adición de acepción]. ○ tr. 3. coloq. Contar algo con indiscreción o malicia. ¿Qué se comadrea por ahí?
Compostador, ra. [Adición de artículo]. adj. 1. Que composta. ● m. 2. Recipiente para compostar. ○ f. 3. compostador.
Compostar. [Adición de artículo]. tr. Transformar residuos orgánicos en compost.
Compostera. [Adición de artículo]. f. compostador.
Compostero. [Adición de artículo]. m. compostador.
Container. [Adición de artículo]. (Voz ingl., der. de to contain 'contener'). m. 1. contenedor1 . ‖ 2. Barco destinado al transporte de mercancías en contenedores.
Contaje. [Adición de artículo]. m. Acción y efecto de contar (‖ numerar o computar). Contaje de niños escolarizados.
Continentalidad. [Adición de artículo]. f. 1. Conjunto de las características propias del clima continental. ‖ 2. Carácter continental.
Continuo, nua. … [Adición de acepción]. ‖ m. … 8. Mús. bajo continuo.
Contraincendios. [Adición de artículo]. adj. Que combate los incendios. Brigada, aviones contraincendios.
Cracker. [Adición de artículo]. m. y f. Inform. pirata informático.
Cubicaje. [Adición de artículo]. m. 1. Geom. Acción y efecto de cubicar. ‖ 2. Dep. y Mec. cilindrada.
Cupular1 . [Adición de artículo]. adj. 1. Perteneciente o relativo a la cúpula. ‖ 2. Arq. Con forma de cúpula.
Cupular2 . [Adición de artículo]. tr. Arq. Cubrir con cúpula. Iglesia hermosamente cupulada.
Deportivamente. [Adición de artículo]. adv. Con deportividad. 3 deportividad. f. [Enmienda de acepción]. Proceder deportivo (‖ ajustado a normas de corrección y respeto propias del deporte). deportividad. … [Adición de acepción]. ‖ 2. Esp. Actitud de quien acepta de buen grado una situación adversa. Aceptó con deportividad que eligieran a otro. deportivo, va. … ‖ 3. [Enmienda de acepción]. Ajustado a normas de corrección y respeto propias del deporte.
Deportivo, va. … [Adición de acepción]. ● m. 6. Guat., Méx. y Ven. Conjunto de instalaciones destinado a la práctica de diversos deportes.
Desalador, ra. [Adición de artículo]. adj. 1. Que desala1 . ● f. 2. desalinizadora.
Detrimento. … [Adición de forma compleja]. ‖ en detrimento de. loc. prepos. U. para introducir un elemento que resulta desfavorecido o perjudicado, especialmente con respecto a otro. Se favoreció a las grandes empresas en detrimento de las pequeñas.
Diagramador, ra. [Adición de artículo]. (De diagramar y -dor). m. y f. Persona que se dedica a la diagramación.
Discinesia. [Adición de artículo]. f. 1. Med. Falta de coordinación muscular en los movimientos. ‖ 2. Med. Movimiento involuntario de alguna parte del cuerpo.
Dispersante. [Adición de artículo]. (De dispersar y -nte). adj. 1. Que dispersa o sirve para dispersar. U. t. c. s. m. ‖ 2. Fís. y Quím. Que produce dispersión. U. t. c. s. m.
Esfera. … [Adición de forma compleja]. ‖ altas esferas. f. pl. Estamentos más elevados del poder.
Espadón1 . … [Adición de acepción]. ‖ 2. coloq. Militar golpista.
Especismo. [Adición de artículo] (Del ingl. speciesism). m. 1. Discriminación de los animales por considerarlos especies inferiores. ‖ 2. Creencia según la cual el ser humano es superior al resto de los animales, y por ello puede utilizarlos en beneficio propio.
Especista. [Adición de artículo]. adj. 1. Perteneciente o relativo al especismo. ‖ 2. Partidario del especismo. Apl. a pers., u. t. c. s.
Estomático2 , ca. … [Adición de 1.ª acepción]. adj. Bot. y Med. Perteneciente o relativo al estoma.
Estomático2 , ca. [Enmienda de acepción]. Med. Perteneciente o relativo a la boca humana.
Exorcista. … ○ m. 2. [Enmienda de acepción]. Rel. En el catolicismo, eclesiástico al que se le había conferido la tercera de las órdenes menores, y cuyo ministerio en la Iglesia primitiva era exorcizar al demonio.
Fair play. [Adición de artículo]. (Voz ingl.). m. Juego limpio.
Germánico, ca. … [Adición de acepción]. ‖ 5. Dicho de la puntualidad: Rigurosa, exacta.
Habla. … ‖ al habla. [Adición de 1.ª acepción de forma compleja]. … ‖ loc. interj. Esp. U. cuando se responde al teléfono.
Hacker. … [Adición de acepción]. m. y f. … ‖ 2. Inform. Persona experta en el manejo de computadoras, que se ocupa de la seguridad de los sistemas y de desarrollar técnicas de mejora.
Halal. [Adición de artículo]. (Del ár. ḥalāl 'permitido, no contrario a la ley'). adj. 1. Dicho de la carne: Procedente de un animal sacrificado según los ritos prescritos por el Corán. ‖ 2. Dicho de un menú, de un producto alimenticio, etc.: Que no está elaborado con carne de cerdo ni con carne no halal y que no contiene alcohol ni conservantes. ‖ 3. Dicho de un establecimiento: Que vende o sirve productos halal.
Hijo, ja. … [Adición de forma compleja]. ‖ hijo, ja de machepa. m. y f. R. Dom. Persona pobre y de familia humilde.
Holter. [Adición de artículo]. (Voz ingl.). m. 1. Med. Prueba diagnóstica en la que un dispositivo registra en un monitor durante varias horas la actividad del corazón de un paciente por medio de electrodos colocados en su torso. ‖ 2. Med. monitor Holter. ‖ 3. Med. Gráfico resultante de un holter (‖ prueba).
Hummus. [Adición de artículo]. (Tb. humus. ♦ Del ár. hummus 'garbanzo'). m. Pasta de garbanzos, típica de la cocina árabe, aderezada generalmente con aceite de oliva, zumo de limón, crema de sésamo y ajo.
Imafronte. [Adición de artículo]. (Del lat. ima, f. de imus 'inferior, situado a los pies', y el lat. mod. frons, frontis 'fachada'). m. Arq. Fachada que se levanta a los pies de una iglesia o una catedral, opuesta a la cabecera. U. t. c. f.
Inglés, sa. … [Adición de acepción]. ‖ 4. Dicho del humor: Caracterizado por la ironía fina y el sarcasmo disimulado atribuidos a los ingleses.
Inglés, sa. … [Adición de acepción]. ‖ 5. Dicho de la puntualidad: Rigurosa, exacta.
Juan. … [Adición de forma compleja]. ‖ Juan Bimba. m. 1. coloq. R. Dom. y Ven. Hombre apocado que se presta con facilidad a todo cuanto se quiere hacer de él. ‖ 2. coloq. Ven. Hombre común.
Jugar. … [Adición de acepción]. ○ tr. 14. Desempeñar una función o un papel. Los bosques juegan un papel primordial para la vida.
Kosher. [Adición de artículo]. (Del hebr. kāshēr 'correcto, adecuado al rito'). adj. 1. Dicho de un producto alimenticio, una comida, un menú, etc.: Obtenido o preparado según los preceptos del judaísmo. ‖ 2. Dicho de un establecimiento: Que vende o sirve productos kosher.
Lacho. [Enmienda de lema]. lacho, cha. lacho, cha. … ‖ 2. [Enmienda de acepción]. m. y f. coloq. Chile. Persona enamoradiza.
Latino, na. [Enmienda de lema]. latino1 , na. latino1 , na. … ‖ 5. [Enmienda de acepción]. Dicho de una persona: De alguno de los pueblos que hablan lenguas derivadas del latín. U. t. c. s.
Latino1 , na. … ‖ 6. [Enmienda de acepción]. Perteneciente o relativo a los pueblos que hablan lenguas derivadas del latín. Los países latinos de América. El carácter latino.
Latino2 , na. [Adición de artículo]. adj. 1. latinoamericano. Apl. a pers., u. t. c. s. ‖ 2. Dicho de una persona: Que es de origen latinoamericano o hispánico y vive en los Estados Unidos de América. U. t. c. s.
Latinoamericano, na. adj. 1. [Enmienda de acepción]. Natural de Latinoamérica, conjunto de los países americanos cuya lengua y cultura son prioritariamente latinas. U. t. c. s.
Leche. … [Adición de forma compleja]. ‖ leche asada. f. Chile y Perú. Dulce preparado con una mezcla de leche hervida, huevos, azúcar y canela, que se cuaja en el horno.
Lexicón. … [Adición de acepción]. ‖ 2. Ling. Conocimiento léxico que un hablante posee sobre una lengua.
Macegual. [Enmienda de artículo]. (Tb. macehual en Hond. y Méx. ♦ Del náhuatl macehualli 'vasallo'). m. El Salv., Hond., Méx. y Nic. peón (‖ jornalero).
Macero. [Enmienda de lema]. macero, ra.
Macero, ra. [Enmienda de acepción]. m. y f. Persona que lleva la maza delante de las corporaciones o personas autorizadas que usan esta señal de dignidad.
Machismo. … [Adición de acepción]. ‖ 2. Forma de sexismo caracterizada por la prevalencia del varón. En la designación de directivos de la empresa hay un claro machismo.
Macho1 . … ‖ 6. [Enmienda de acepción]. Hombre en que supuestamente se hacen patentes las características consideradas propias de su sexo, especialmente la fuerza y la valentía. U. t. c. adj. Se cree muy macho. U. t. en sent. despect.
Mariposear. … [Adición de acepción]. ‖ 3. Andar o vagar de un lugar a otro cambiando de objeto de interés o sin propósito establecido.
Minicasino. [Adición de artículo]. m. Esp. Establecimiento o zona de un establecimiento donde se pueden practicar algunos juegos de azar.
Molino. … [Adición de acepción]. ‖ 6. Tecnol. aerogenerador.
Molino. … [Adición de forma compleja]. ‖ molino eólico. m. Tecnol. aerogenerador.
Monitor2 . … [Adición de forma compleja]. ‖ monitor Holter. m. Med. Aparato receptor que registra el ritmo cardíaco de la prueba diagnóstica holter.
Monocatenario, ria. [Adición de artículo]. (De mono- y catenario). adj. Bioquím. Que está formado por una sola cadena. ARN monocatenario.
Montículo. … [Adición de acepción]. ‖ 2. coloq. montón (‖ conjunto de cosas puestas sin orden).
Montón. … [Adición de forma compleja]. ‖ un montón. loc. adv. coloq. Mucho.
Murano. [Adición de artículo]. m. Cristal fino procedente de Murano, isla de Italia.
Niguatoso, sa. [Adición de artículo]. adj. Ven. Dicho de una persona o de un animal: Que tiene muchas niguas. U. t. c. s.
Nota. … [Adición de acepción]. ○ m. y f. 20. coloq. Esp. Persona a la que le gusta llamar la atención o que tiene un comportamiento inconveniente. Entonces el nota preguntó si nos iban a invitar a cenar. nota. … ‖ 20. [Enmienda de acepción]. coloq. Esp. Persona cuyo nombre y condición se ignoran o no se consideran. Un nota entró en la joyería mientras la atracaban.
Notas. [Adición de artículo]. m. y f. coloq. Esp. nota (‖ persona a la que le gusta llamar la atención). U. t. c. adj.
Ña. … f. [Enmienda de acepción]. rur. Am. Tratamiento que se antepone al nombre de una mujer. 5
Ño. … m. [Enmienda de acepción]. rur. Am. Tratamiento que se antepone al nombre de un hombre.
Onto-. [Adición de artículo]. (Del gr. ὄν, ὄντος ón, óntos 'ente, ser2'). elem. compos. Significa 'ente', 'ser'. Ontogenia, ontología. ontología. … [Adición de acepción]. ‖ 2. En ciencias de la comunicación y en inteligencia artificial, red o sistema de datos que define las relaciones existentes entre los conceptos de un dominio o área del conocimiento.
Pasada. … [Adición de acepción]. ‖ 10. coloq. Esp. Cosa exagerada, extraordinaria, fuera de lo normal. U. en sent. ponder. Mira ese avión, ¡qué pasada! Qué pasada DE fiesta.
Pasada. … [Adición de forma compleja]. ‖ una pasada. loc. adv. coloq. Esp. Mucho o muy. Me dolía una pasada. Es una pasada DE bonito.
Patético, ca. … adj. [Enmienda de acepción]. Que conmueve profundamente o causa un gran dolor o tristeza.
Patético, ca. … [Adición de acepción]. ‖ 2. Penoso, lamentable o ridículo.
Perro, rra. … [Adición de forma compleja]. ‖ perro faldero. m. coloq. Persona que acompaña a otra de manera asidua y servil. U. m. en dim.
Pinchar. … intr. … ‖11. [Adición de acepción]. clicar. Pinchar en la ventana. U. t. c. tr. Pinche este icono.
Pinqui. [Adición de artículo]. (Tb. pinky. • De Pikys®, marca reg.). m. Esp. Prenda femenina que cubre la planta, el talón y los dedos del pie, y que se pone para proteger este del calzado.
Porro. [Adición de artículo]. m. 1. Música y canto originarios de la costa norte de Colombia, con influencia de los ritmos africanos. ‖ 2. Baile que se ejecuta al compás del porro.
Postureo. [Adición de artículo]. m. coloq. Esp. Actitud artificiosa e impostada que se adopta por conveniencia o presunción.
Posverdad. [Adición de artículo]. (De pos- y verdad, trad. del ingl. post-truth). f. Distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales. Los demagogos son maestros de la posverdad.
Querubín. … m. [Enmienda de acepción]. 1. Rel. En la tradición católica, cada uno de los espíritus celestes que forman su segundo coro y, junto con los serafines y los tronos, la primera jerarquía, la cual contempla directamente a Dios y canta su gloria. U. m. en pl.
Refajo. … [Adición de acepción]. ‖ 3. Cuba. Prenda de vestir interior de mujer, que tiene tirantes y llega hasta la altura de la falda.
Saga2 . … [Adición de acepción]. ‖ 3. Estirpe familiar.
Saltear. … [Adición de acepción]. ‖ 8. coloq. Arg., El Salv., Méx. y Par. saltar (‖ omitir).
Sexo. m. [...] ‖ sexo débil. m. [Enmienda de acepción de forma compleja]. Conjunto de las mujeres. U. con intención despect. o discriminatoria. … ‖ sexo fuerte. m. [Enmienda de acepción de forma compleja]. Conjunto de los varones. U. en sent. irón.
Sharía. [Adición de artículo]. (Tb. sharia. ♦ Del ár. šarī'a 'camino'). f. Ley religiosa islámica reguladora de todos los aspectos públicos y privados de la vida, y cuyo seguimiento se considera que conduce a la salvación.
Subjetivo, va. … [Adición de acepción]. ‖ 3. Cinem. Que adopta la perspectiva de un personaje. Plano subjetivo, cámara subjetiva.
Táper. [Adición de artículo]. (De Tupperware®, marca reg.). m. Recipiente de plástico con cierre hermético, que se usa para guardar o llevar alimentos.
Travelín. [Enmienda de lema]. trávelin.
Trávelin. … m. 1. [Enmienda de acepción]. Cinem. Desplazamiento de la cámara montada en rieles para acercarla al objeto, alejarla de él o seguirlo en sus movimientos.
Trávelin. … [Adición de acepción]. ‖ 2. Cinem. Plano rodado por medio de un trávelin.
Trávelin. … ‖ 3. [Enmienda de acepción]. Cinem. Plataforma móvil sobre la cual va montada la cámara que hace un trávelin.
Umma. [Adición de artículo]. (Del ár. umma 'comunidad'. ♦ Escr. t. con may. inicial). f. Comunidad de los creyentes del islam.
Vallenato. [Adición de artículo]. m. 1. Música y canto originarios de la región caribeña de Colombia, normalmente con acompañamiento del acordeón. ‖ 2. Baile que se ejecuta al ritmo del vallenato".
 
A mí las palabras que más me gustan, probablemente por imaginativas y porque como fiel seguidora de algunas tertulias de la tele las he incorporado ya hace algún tiempo a mi vocabulario, son "buenismo", "postureo" y "posverdad". ¿Y  a ustedes?

M.Rey
Fuentes:
EL PERIÓDICO, EL ESPAÑOL, DIARIO SUR, EL PAÍS, DIARIO SUR, LA OPINIÓN