domingo, 24 de junio de 2018

NUESTRA LENGUA: “Porfa”, “porfi”






Cuando pedimos algo a alguien o le expresamos un deseo, solemos adjuntar, por educación, la expresión “por favor”.

Desde hace ya cierto tiempo, a alguno parece habérsele ocurrido que “por favor” es demasiado largo; hay que economizarlo todo, también la lengua. Desde entonces, “por favor” se ha convertido en “porfa”, siendo lo curioso que la abreviatura parece no haber nacido en el pueblo, sino en círculos distinguidos de la sociedad. Oí decir “porfa” por primera vez a la esposa de un cónsul en Alemania.

Con “porfa” parece unirse la confianza entre amigos con la complicidad afectuosa de los socialmente iguales. Entretanto, “porfa” está siendo cada vez más usado en castellano, en una sociedad como la nuestra, con tendencias igualitarias, “amistosas-afectivas”, (la sociedad del tuteo), por encima de las diferencias económicas. Entretanto, como parece que "porfa" ya no es lo suficientemente moderno, se oye cada día más la expresión "porfi" que, proveniente de México y Argentina, comenzó siendo utilizada por adolescentes pijos, de clase media-alta, y ha traspasado ya las barreras clasistas para instalarse en el lenguaje coloquial del españolito de a pie.

De seguir el "porfa" y el "porfi" su marcha a través de nuestra lengua, los días de “por favor” estarán contados.

Manuel Moral



LEÍDO EN LA PRENSA




La llegada del 'Aquarius' a València no es solo "una gran foto del espíritu solidario" de los españoles, como apuntó la vicepresidenta Carmen Calvo. Ni tampoco, como vocean los detractores de Pedro Sánchez, un mero golpe de efecto oportunista, análogo a la retirada de las tropas de Irak que marcó el debut presidencial de José Luis Rodríguez Zapatero. La oferta es el primer destello humanitario que proyecta Europa desde que Angela Merkel abriera las puertas de Alemania a un millón largo de refugiados, pagando por ello una gravosa factura electoral.

La ultraderecha -populista, nacionalista, euroescéptica, xenófoba, autoritaria…- ya gobierna en media Europa, y condiciona a los gobiernos de la otra media. Hasta Emmanuel Macron, caballero victorioso ante el dragón lepenista, ha endurecido las leyes migratorias en Francia, y en primera instancia rechazó brindar refugio a los náufragos del 'Aquarius' vetados en Italia por la extremista Liga.
Cada cual a su manera, el ultraderechista italiano Matteo Salvini y el socialdemócrata español Sánchez han removido las aguas cenagosas del debate migratorio en Europa, cuya dirigencia preferiría no tener que surcar.

El primero, tomando de forma ignominiosa como rehenes a las 629 víctimas del 'Aquarius', recuerda que una UE sin fronteras interiores debe corresponsabilizarse de las exteriores, no abandonar a su suerte a los socios mediterráneos. El segundo, al anunciar el fin de las concertinas en la valla de Melilla y ofrecer una solución humanitaria a esta crisis, planta cara a la forja de una Europa introspectiva e insensible, capaz de hacinar en condiciones indignas a los migrantes indocumentados o de subcontratar al déspota turco y a las mafias libias para reprimir en origen a los aspirantes a refugiados.

Merkel, fiel de la balanza
¿La Europa de Salvini o la de Sánchez? Esa es la incógnita que deberá despejar el próximo Consejo de Europa, con Merkel como fiel de la balanza. El dubitativo Macron, que ahora se ha ofrecido a acoger a parte del pasaje del 'Aquarius', tendrá que elegir a qué bando se apunta.
 
Fuente: EL PERIÓDICO
Autor: Enric Hernández
 
 
 

Pincelada: La Noche de San Juan






Ayer se celebró  “la Noche de San Juan”, una fiesta que, en realidad no tiene nada que ver con San Juan, sino con las antiguas fiestas paganas con motivo del solsticio de verano, cuando el sol está más próximo a la Tierra, las mañanas son más cortas y los días más largos. Si bien se dice que la Noche de San Juan es la más corta del año, ello no es cierto. La confusión viene desde el cambio de calendario juliano (creado por Julio César) al gregoriano. A éste último se le llama así porque promulgado el 24 de febrero de 1582 por el Papa Gregorio XIII para corregir el calendario juliano que tenía un desfase de aproximadamente 11 minutos y 14 segundos al año. Una pequeña diferencia que, con el paso de los años, se había convertido en unos 10 días. Todo esto lo explica más extensamente el interesante artículo de ABC Ciencia que pueden leer siguiendo el enlace.
 
La fiesta pagana, que precedió a la que hoy conocemos como la de San Juan, comenzaba con grandes bacanales el 21 de junio, inicio del verano, y concluía el 24, cuando culminaba el proceso de la instalación del verano. En la antigua Roma, el vino corría por las calles y por doquier se celebraban orgías con un desenfreno sexual. En las fiestas también participaban los primeros cristianos, que vivían entre el paganismo de los viejos dioses y diosas y la nueva creencia.
 
La Iglesia tapó la noche del solsticio de verano con la celebración de San Juan, pero no pudo acabar con su tradición de siglos. En España, el solsticio de verano es celebrado sobre todo en Cataluña, en la Comunidad Valenciana, en parte del País Vasco y en Galicia.
 
Recuerdo muy bien que en Barcelona, cuando yo era pequeña, se apilaban esa noche enseres viejos de madera en los cruces de las calles del Eixample: sillas, cómodas y estanterías que se guardaban todo el año en los desvanes para encender descomunales hogueras la noche del 23 al 24 de junio. Según parece (no he podido comprobarlo porque llevo más de cinco décadas viviendo fuera de Barcelona), esas tradiciones se han mantenido en algunos barrios barceloneses hasta nuestros días. Mi madre me refirió que cuando ella era jovencita, en Toloríu, el pintoresco pueblecito de los Pirineos (cerca de La Seo de Urgell) donde ella nació y en otros de los alrededores, se encendían hogueras que los mozos saltaban, mientras las jóvenes casaderas arrojaban al fuego papelitos doblados en los que habían escrito uno o varios deseos.
 
En Barcelona eran y siguen siendo típicas las llamadas “verbenas”, fiestas populares organizadas por numerosas entidades en calles y plazas, con orquestas, baile y, en algunos casos, con hogueras. También entre vecinos, con música, baile y coca. De adolescente, yo organicé un par de ellas con gran éxito en el “terrat” (la azotea) del edificio en el que yo vivía (“la casa china”, en la calle Muntaner)  para mis amigos y los vecinos que quisieran asistir. De allí salieron algunas parejas que acabaron en boda y que, todavía hoy, siguen juntas. En esa noche no podían ni pueden faltar la clásica “coca de Sant Joan”, hecha a base de harina, huevos, leche y frutas confitadas, o de “llardons”, de masa de hojaldre con chicharrones y piñones. Un auténtico deleite para el paladar y no sólo para los catalanes porque, por ejemplo, a mi cuñada María Dolores Moral le encantan…
 
En Alicante, la noche del 23 al 24 de junio, más conocida como “la nit del foc”, se llena con el estrépito de las tracas, la cascada de luz y truenos de los magníficos fuegos artificiales y las famosas “hogueras de San Juan”, que en esta noche hacen del fuego purificador, tras los malos espíritus del invierno, el auténtico protagonista. La muchedumbre invade la calle. Los jóvenes y las jóvenes en bañador, en primera fila del fuego, piden a gritos a los bomberos que les rocíen con el agua de sus mangueras. Una gran fiesta, donde está todo el mundo, menos San Juan. Pero el santo cristiano reaparece, pasada la monumental fiesta pagana: un santo como otro cualquiera, que no puede competir con el fuego del sol y de las hogueras alicantinas.

En Euskadi la llegada del verano es objeto de innumerables fiestas: fiestas patronales, de barrios, diversos rituales y, como en otras comunidades, multitudinarias hogueras. En las plazas de los pueblos, cuadrillas colocan un tronco pelado (el árbol de San Juan), para prenderle fuego posteriormente. Y la noche anterior a San Juan se celebra por todo lo alto.
 
En Vizcaya, el tradicional Akelarre de Artxanda está cargada de actividades: pitonisas y adivinos con su mercado esotérico, quema y degustación de una txahala (ternera). Sin olvidar la enorme hoguera que atrae a ingentes masas de gente.
 
Tolosa y  Eibar, en Gipuzkoa, celebran una fiestas, entretanto famosas, no sólo en el País Vasco. En Tolosa, tiene lugar un amplio programa de actividades como el popular desfile a cargo de bordondantzaris, txistularis, escopeteros y los miembros de la Banda de Música. Por otro lado, Eibar acoge numerosas actividades como conciertos, espectáculos de danza, competiciones deportivas, pasacalles, talleres infantiles, etc.
 
Por su parte, Álava, se distingue por la tradicional fiesta de Laguardia: el personaje denominado "cachimorro" desfila frente a los danzantes, destacando gracias a su colorida indumentaria. Se dirigen junto al alcalde y al regidor síndico a la plaza del pueblo, donde se procede a descender la bandera de Laguardia. Después, en la iglesia de San Juan se postra dicha bandera frente a la Virgen del Pilar, mediante la ceremonia conocida como la tremolación de la bandera.
 
“Por San Juan, la sardina moja el pan”. Este antiguo refrán gallego les resultará más fácil de comprender si les explico que en Galicia, en la noche de San Juan (que se celebra a tutiplén en prácticamente todos los municipios y, muy especialmente, en los costeros), es muy típico consumir sardinas asadas a la parrilla, regadas de un buen vino local. A esas fiestas alrededor de una de las numerosas hogueras, que también son tradicionales para celebrar el solsticio de verano (la noche más larga), se las conoce como “sardiñadas” y a las sardinas, que aún no llegaron a ser adultas, se las llama en el norte "parrochas" y en las Rías Baixas "xoubas".
 
Aunque ese típico plato juega un importante papel en la fiesta de San Juan (San Xoán), en la tierra de las “meigas” (brujas) el fuego es el indiscutible protagonista de esa noche mágica. Son más que numerosas las hogueras que se encienden por todo el territorio gallego como costumbre ancestral para tratar de ahuyentar a los malos espíritus y a las "meigas" con el poder purificador de las llamas.
 
Y si la economía familiar no da para sardinas (su precio se dispara por esas fechas), otras tradiciones salen casi gratis, como por ejemplo “el agua de San Juan”. Para prepararla, los vecinos van a buscar al monte (o compran en manojos en alguno de los muchos puestecillos habilitados especialmente para ello) diversas hierbas aromáticas y flores que se ponen a macerar en agua de lluvia o se colocan fuera, en un cuenco, para que se impregnen del rocío de la noche. Dice la superstición que forma parte de la idiosincrasia gallega (“las meigas, haberlas hailas “) que, para librarse del mal de ojo o conseguir una bonita y tersa piel, es suficiente lavarse la cara el día de San Juan, nada más levantarse, con el agua aromatizada con las hierbas o con el rocío que los ramilletes han recogido.
 
Los arraigos populares están siempre presentes en las fiestas gallegas y abarcan todas las edades. En la de San Juan son, sin embargo, los jóvenes (por su mayor agilidad) los que más participan en algunos rituales, especialmente a la hora de saltar las hogueras (”caxadas”), al sonar las doce campanadas que marcan el comienzo del día 24 de junio. Según un antiguo mito, aquel que consiga saltar la hoguera tendrá todo un año de buena suerte por delante.
 
 
Si quieren saber más sobre los nueve rituales más comunes de Na noite de San Xoán sólo tienen que clicar sobre el siguiente enlace:

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2017/06/23/nueve-ritos-espantar-meigallo-san-xoan/00031498218126182542424.htm

Margarita Rey

Fuentes: Turismo Euskadi, spain-info.es




 

martes, 24 de abril de 2018

PINCELADA






Hoy se cumple un año del fallecimiento de mi esposo Manuel. Repasando sus apuntes he encontrado un poema cortito suyo que quisiera compartir con vosotros para honrar su memoria:


MIRAR SIN VER
 
De tanto mirar, mis ojos ya no veían.
Ansiosos querían acaparar toda la luz,
el aire, los colores
para una posterior sinfonía de recuerdos.
 
M.M. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

domingo, 1 de abril de 2018

PENSAMIENTO








“Las religiones son para los creyentes
la vitamina de la esperanza
de los paraísos y glorias prometidos”.
 

M.M.
 
 
 
 
 

Pincelada: EL CONEJO DE PASCUA







Seguro que les interesará conocer el origen de la leyenda del conejo de Pascua. Hay distintas versiones y yo para hoy, Domingo de Pascua, he seleccionado las dos más conocidas:
 
La historia que tiene más peso se remonta a las culturas anglo-sajonas pre-cristianas ubicadas en el hemisferio norte. Mucho tiempo antes que Cristo naciera, el conejo quien se caracteriza por ser muy fértil, era el símbolo terrenal y animal favorito de la diosa “Eastre”, diosa de la fertilidad.
 
El mes de abril es el mes de esta divinidad, quien más tarde pondría nombre a la celebración cristiana (“easter”, en inglés) y que a su vez, coincide con el comienzo de la primavera y la nueva vida que caracteriza esta estación en los países del norte. Por este motivo, el conejo pasó a ser muy popular durante la pascua y a simbolizar el valor de la vida que se destaca durante esta celebración.
 
Las leyendas señalan que tal asociación ocurrió en el siglo XVI en Alemania, cuando Georg Franck von Frankenau escribió “De ovis paschalibus” (Sobre el huevo de pascua) el cual hablaba sobre la tradición de un conejo que llevaba huevos durante esta fecha.
 
En el siglo XVIII el conejo de pascua llegó a Estados Unidos. Gracias a los inmigrantes alemanes que llegaron al Pennsylvania. Ellos comenzarían la tradición de los huevos de colores para el día de pascua de resurrección sólo si los niños se portaban bien. La venida del “Oschster Haws” o "Easter Bunny" se convertiría allí en un evento al nivel del Viejo Pascuero en Nochebuena.  En ese entonces, los niños construían nidos en distintos lugares cercanos a sus hogares, para que el conejo pusiera sus huevos. Más tarde la nueva tradición sería construir cestas para poner los huevos.
 
El origen de la segunda costumbre viene de los antiguos egipcios, quienes acostumbraban regalarse en ocasiones especiales, huevos decorados por ellos mismos. Los decoraban con pinturas que sacaban de las plantas y el mejor regalo era el huevo que estuviera mejor pintado. Ellos los ponían como adornos en sus casas.

Cuando Jesús se fue al cielo después de resucitar, los primeros cristianos fijaron una época del año, la Cuaresma, cuarenta días antes de la fiesta de Pascua, en la que todos los cristianos debían hacer sacrificios para limpiar su alma. Uno de estos sacrificios era no comer huevo durante la Cuaresma.

Entonces, el día de Pascua, salían de sus casas con canastas de huevos para regalar a los demás cristianos. Todos se ponían muy contentos, pues con los huevos recordaban que estaban festejando la Pascua, la Resurrección de Jesús.
 
Uno de estos primeros cristianos, se acordó un día de Pascua, de lo que hacían los egipcios y se le ocurrió pintar los huevos que iba a regalar. A los demás cristianos les encantó la idea y la imitaron. Desde entonces, se regalan huevos de colores en Pascua para recordar que Jesús resucitó.
 
Poco a poco, otros cristianos tuvieron nuevas ideas, como hacer huevos de chocolate y de dulce para regalar en Pascua. Son esos los que regalamos hoy en día.
 
Y con estas dos bonitas leyendas me despido por hoy de ustedes no sin desearles un FELIZ DOMINGO DE PASCUA.
 
 
 
Margarita Rey
 
Fuentes: Emol Tendencias
              Catholic.net.com
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 21 de marzo de 2018

RINCÓN DE LA POESÍA




 
 

Hoy, Día Mundial de la Poesía, quisiera dedicaros a todos este bello poema de mi difunto esposo:


AUSENCIA 
 
Detrás de cada ausencia
hay otra ausencia,
esa era mi creencia hace ya años.
Después, creí hallar la presencia,
su presencia,
que hiciese el mundo siempre presente,
sin pasado ni futuro.

No quería escuchar los ecos
del recuerdo.
Ver las nubes, los árboles, los prados
aquí y ahora,
sin nostalgia
y seguir en el vuelo de los pájaros
mis pensamientos
gaviotas en un mar de plenitud
descansando en su imagen amada.

La soledad: sólo un retiro
para pensarla más
y sentirme más unido a esta tierra
en la armonía de amar y ser amado.
Pero no puede engañarse el tiempo
que urde sus telas del olvido
y teje nuevas ilusiones
como el juego de las nubes con el sol.

Hoy, vuelvo a sentir la ausencia de su ausencia
y vuelvo a buscar en el recuerdo mi consuelo:
allí el tiempo se detiene, en el pasado,
y nos hace ver en el espejo de la distancia
que la felicidad es la suma de momentos
fugaces,
como ese reflejo de cielo
en las cristalinas aguas de un arroyo,
que no es cielo,
pero es bello.

Intenté apresarlos en mis versos
los instantes
en que sus ojos, sus labios,
sus cabellos
me hacían soñar con las verdes aguas
de aquel arroyo de La Mancha,
con las amapolas y trigales de mi infancia.

Y ahora, sentados en un banco,
muy lejos,
su imagen se confunde ya con otras caras,
sus caricias con otros besos
en las nubes de plata irisada
solitarias y silenciosas,
sin vencejos
que anunciaban el joven verano de mi patria
y las mil nostalgias de mi infancia.

Detrás de cada ausencia hay otra ausencia,
detrás de cada amor
otra añoranza.
Mi única compañera inseparable
es la poesía.
Tristeza condensada en versos,
anhelo de amor,
ansia de eternidad,
incansable afán de superar el olvido
aunque vivir es olvidar
y volver a soñar
hasta que llegue la noche para siempre.
 
Manuel Moral
 
 
 


lunes, 12 de febrero de 2018

RINCÓN DEL LECTOR






Hace ya un par de años se hizo viral en las redes sociales la supuesta carta de una profesora de un instituto público que, bajo el título de “SOBRE IGNORANTES E IGNORANTAS” fue reproducida por diversas publicaciones españolas e hispanoamericanas, entre ellas “LA GACETA” y “EL CLUB DE LOS LIBROS PERDIDOS”. Ahora, un amigo me ha mandado por WhatsApp la misma epístola pero con otro, casi idéntico, encabezamiento: “SOBRE IGNORANTOS E IGNORANTAS”.
 
No hace falta ser un lince para darse cuenta de que el relanzamiento del escrito se debe a la discusión que se ha abierto en las redes sociales después de una rueda de prensa de la diputada de Unidos Podemos, Irene Montero, el pasado miércoles en el Congreso, en el curso de la cual Irene Montero usó esa palabra. Según el diario EL PAÍS, Montero utilizó el término portavoza “para dar más visibilidad  a las mujeres en su lucha por la igualdad de derechos con los hombres”. Montero justificó así el palabro en cuestión: “Ya son demasiados los siglos en los que el lenguaje se utiliza como instrumento para perpetuar el machismo en las sociedades. La mayoría de idiomas usan el masculino para referirse a la otra mitad de la población”.

Desde aquello de las “miembros y miembras” que la entonces Ministra de Igualdad Bibiana Aído (PSOE) se sacó de la manga en 2008 buscando el aplauso del mundo feminista, no se había vuelto a armar un carajal semejante en los medios de habla hispana en torno al empleo de un lenguaje teóricamente no sexista. En aquel momento, Arturo Pérez Reverte puso a Aído como hoja de perejil en su columna de El Semanal (ABC) “Patente de corso”. Un artículo que, aunque tenga ya algunos años, no por ello ha perdido actualidad y que los interesados en el tema pueden leer siguiendo el enlace.
 
Como bien apuntaba el pasado 9 de febrero el diario MARCA en ese mismo contexto, el humorista José Mota parodió hace un par de años a uno de esos políticos que, de forma populista, utilizan ese tipo de lenguaje pseudo feminista para ganar votos:  "Estoy encantado de poder dirigirme a vosotros y vosotras, militantes y militantas, votantes y votantas. Lo importante o importanta es que dejemos constancia y constancio ante los españoles y españolas de que nuestros valores y valoras son los de los pueblos y las pueblas, España y Españo. Y que sepan que los problemas y problemos tienen soluciones y solucionas para todos y para todas".

En el caso concreto que nos ocupa y aunque yo discrepe a veces con alguna de las decisiones de la Real Academia de la Lengua, veamos qué dice la página de consultas de la RAE acerca del sustantivo  portavoz:
 
El sustantivo «portavoz» es común en cuanto al género, lo que significa que coinciden su forma de masculino y de femenino. El género gramatical se evidencia, en esos casos, a través de los determinantes y adjetivos: «el portavoz español» / «la portavoz española».
 
Ante tamaña insensatez lingüística de Irene Montero, no es de extrañar que se haya ganado a pulso en Twitter el sobrenombre de "Irena Montera".
 
No quiero alargarme más y les dejo ahora con la carta de la susodicha “profesora” en la que el autor/la autora critica con gran acierto ese lenguaje presuntamente políticamente correcto, a menudo rayano en lo absurdo y surrealista. Dice así:
 
“Yo no soy víctima de la Ley Nacional de Educación.
Tengo 60 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política.
En jardín (así se llamaba entonces lo que hoy es "educación infantil", mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente: La A de "araña", la E de "elefante", la I de "iglesia" la O de "ojo" y la U de "uña".
Luego, cuando eras un poco mayor, llegaba "Semillitas", un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto. Eso sí, en el Semillitas, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.

En Primaria estudiábamos Lengua , Matemáticas , Ciencias, no teníamos Educación Física. En 6º de Primaria, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de "b en vez de v" o cinco faltas de acentos, te bajaban y bien bajada la nota.

En Bachillerato, estudié Historia de España, Latín, Literatura y Filosofía. Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí las "Coplas a la Muerte de su Padre" de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda... Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección.
Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura.
Y... vamos con la Gramática.
En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales.
El participio activo del verbo atacar es "atacante"; el de salir es "saliente"; el de cantar es "cantante" y el de existir,"existente".
¿Cuál es el del verbo ser? Es "ente", que significa "el que tiene identidad", en definitiva "el que es". Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación "ente".
Así, al que preside, se le llama "presidente" y nunca "presidenta",independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción. De manera análoga, se dice "capilla ardiente", no "ardienta"; se dice"estudiante", no "estudianta"; se dice "independiente" y no "independienta"; "paciente", no “pacienta"; "dirigente", no dirigenta"; "residente", no "residenta”.

Y ahora, la pregunta: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son"periodistos"), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española? Creo que por las dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).

Les propongo que pasen el mensaje a sus amigos y conocidos, en la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no "ignorantas semovientas", aunque ocupen carteras ministeriales).

Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!

SI ESTE ASUNTO "NO TE DA IGUAL",
PÁSALO, POR AHÍ, CON SUERTE, TERMINA HACIENDO BIEN HASTA EN LOS MINISTERIOS.
Porque no es lo mismo tener "UN CARGO PÚBLICO" que ser "UNA CARGA PÚBLICA".

Y la polémica sigue. Ahora mismo acabo de leer en OK Diario que José Bono, en una entrevista para Antena 3, ha asegurado que el origen del engendro "portavoza" habría que buscarlo nada más y nada menos que en Venezuela (ver artículo siguiendo el enlace). Interesante, ¿no?...
 
M. R.