martes, 13 de octubre de 2015

Pincelada: El polémico Día de la Hispanidad





Me ha llamado mucho la atención leer y escuchar en los medios ciertos comentarios con motivo de la Fiesta de la Hispanidad, muchos de ellos publicados también en Facebook, sobre “el genocidio” cometido por los españoles en tierras americanas. Los más acerbos, por parte de catalanes independentistas y que a mí, como catalana cosmopolita, me han sentado como un tiro.
 
Vaya por delante que me considero pacifista y que, por lo tanto, me horrorizan y jamás defenderé los desmanes cometidos en nombre de Dios por los Conquistadores en Central- y Suramérica,  de los que da fe con todo detalle en sus crónicas Fray Bartolomé de las Casas.
 
Pero también me parecen abominables las barbaridades que se cometieron con los calvinistas en Flandes y los Países Bajos durante el reinado del muy beato rey Felipe II, cuyo punto culminante fueron las persecuciones contra los neerlandeses y las subsecuentes matanzas ordenadas por el Gran Duque de Alba y su hijo que, todavía hoy, no dejan a España en muy buen lugar ni en los libros de Historia ni en la memoria histórica de los ciudadanos holandeses.
 
Tampoco los colonizadores ingleses que llegaron a Virginia a finales del siglo XVI, a los que siguieron los franceses en el siglo XVII, se andaron con chiquitas con los indígenas norteamericanos, matándoles o convirtiéndoles, si tenían suerte (?), en esclavos. Y ya no hablemos de los portugueses, que fueron los primeros en comenzar el repugnante negocio del tráfico de esclavos traídos de África, por lo que se les dio el sobrenombre de "negreros". O de esas hordas de colonos anglosajones que, en el siglo XIX, llevaron a cabo la “conquista del oeste”, tan mitificada en las películas americanas.
 
Seguro que pocos de ustedes sabrán que la población nativa americana en el año 1500 era de alrededor de 12 millones y que, hasta principios del siglo XX, se vio reducida a unas 237.000 personas. Es decir que, en cuatro siglos, soldados y colonos, con la bendición de las autoridades responsables, acabaron con las vidas de más de once millones de seres humanos, un holocausto mucho mayor que el cometido con los judíos en la segunda guerra mundial. En la actualidad la población de americanos nativos en los EE.UU es inferior a 3 millones y  la mayoría de ellos vive en reservas.
 
Podría seguir ad infinitum dándoles ejemplos de la crueldad de la naturaleza humana cuando se trata de enfrentarse a pueblos nativos, legítimos dueños de los territorios que se quiere conquistar, con el único fin de someterles y desposeerles de sus riquezas. Las colonizaciones de África y Asia y, a otro nivel, los dramas que se viven en la actualidad en Oriente Próximo son muestras muy poco edificantes de ello.
 
Pero mis pensamientos giran en torno a ese bulo que sugiere que los catalanes no participaron en el exterminio de poblaciones enteras de indios en Centro- y Suramérica. Lo que me llevó a  publicar ayer en mi página de Facebook las siguientes observaciones al respecto:
 
“Acabo de ver el capítulo 6 de la serie "Carlos, rey emperador", muy actual con la celebración de hoy, y leyendo todas las críticas y comentarios a los desmanes cometidos por las fuerzas militares españolas en el curso de la conquista de América, me ha venido a la mente que muchos de ellos fueron precisamente catalanes. Así, uno de ellos, Joan de Grau i Ribó, Barón de Toloríu (pueblo natal de mi familia materna, cuya foto se puede ver en mi portada), se casó incluso con una hija de Moctezuma. O sea que aventureros, generalmente hijos segundones de nobles, los hubo de todos los reinos y condados de España...
 
(…) Da la casualidad que, de muy jovencita, en 1963, asistí con mi padrino a una conmemoración en Toloríu con motivo de la colocación de la placa que se ve en la foto. El que promovió el acto, era un cliente de mi padrino, un tal Louis Vilar, Chevalier de l'ordre de la Couronne Aztèque en France. Un personaje singular, un poco chalado. He encontrado en un álbum una foto de los Príncipes de Moctezuma saliendo ese día de la Iglesia después de la misa... Se puede ver al Sr. Vilar parcialmente, vestido de negro, a la izquierda. A mí no se me ve porque yo hacía la foto”.
Fin de la cita
 
Y como cuando algo me ronda por la cabeza no doy tregua hasta que consigo encontrar una respuesta satisfactoria, me puse a buscar en la red hasta que encontré los nombres de algunos de los más importantes súbditos del Principado de Cataluña (que por aquel entonces, todo hay que decirlo, formaba parte del Reino de Cataluña y Aragón), que participaron activamente en la Conquista de América y cuyas andanzas pueden leer en Wikipedia. Me he permitido la licencia de “tomarlos prestados” de la publicación Burbuja Info – Foro de Economía para citarlos literalmente a continuación:
 
Manuel de Amat i Junyent
“Pere Bertrán i Margarit
Manuel de Amat i Junyent
Manuel de Oms i Santa Pau
Gabriel de Avilés i del Fierro
Juan Orpí
Gaspar de Portolá
Luís de Requesens
Ramón Folc de Cardona-Anglesola
Pedro Fages
Joan de Serrallonga
Joan de Grau y Ribó
Miquel Rifós
Bartolomé Ferrer
Miquel Rifós
Pedro Alberni
Antoni Francesc Josep Jorba i Ferran
Esteban Rodríguez Miró
Sant Antoni Maria Claret Clarà
 
Además, como eclesiásticos conviene citar a Sant Antoni Maria Claret Clarà (Sallent 1.807), el fundador de los Claretianos, obispo de Santiago de Cuba donde luchó en contra de la esclavitud y quien fue un destacado defensor de la españolidad de la isla y más tarde fue nombrado confesor de la Reina Isabel y custodio del monasterio de El Escorial;
Feliu de Tàrrega (Tàrrega, 1.727), evangelizador del Orinoco y Caroní, fundó San Pedro de Tipurúa; Josep Alemany Cunill (Vic, 1.814), evangelizó Nevada, California y UTA; Pere Claver Sobocano (Verdú d’Urgell, 1.580), conocido como Sant Pere Claver, misionero en Nueva Granada y protector de esclavos; Narcís Coll Prat (Cornellà de Terri, 1.754), arzobispo de Venezuela; Miquel Doménech Veciana (Reus, 1.816), misionero en Missouri; Francesc Fleix Solans (Lérida, 1.804), obispo de Puerto Rico; Miquel Francesch (Barcelona, s. XVIII), misionero en Guatemala; Benet Garret Arloví (Agramunt, 1.665), obispo de Nicaragua; Marià Martí Estadella (Bràfim, 1.719), obispo de Puerto Rico; Benet Maria Moixó Francolí (Cervera, 1.763), obispo de Charcas y auxiliar de Michoacán, destacó en la lucha contra la insurrección independentista; los jesuitas Josep Paramàs, Bernat Ibáñez, Dídac González y Josep Solís que evangelizaron a los indios guaranís del Alto Paraná en 1.775. Y muchos otros capellanes, frailes, monjes o seglares que participaron en la evangelización del nuevo continente.”
 
Así que eso de querer culpabilizar, precisamente en el Día de la Hispanidad, al pueblo o al Reino español -diferenciando entre “catalanes” y “españoles”-  de todas las tropelías que se cometieron durante la Conquista de América, me parece una falta de rigor y muy poco serio. Porque participar en la aventura -movidos por motivos más o menos nobles-, participaron muchos: extremeños, andaluces, castellanos, catalanes etc., etc...
 
Todos conocemos el refrán: “En todas partes cuecen habas (y, en la mía, a calderadas)”. Dejémonos pues de frivolizar y más cuando se trata de algo tan serio como las atrocidades perpetradas por los “conquistadores”, “colonizadores”, o como diablos se quiera llamar a esos militares de carrera y mercenarios de todas las nacionalidades que, movidos por sus deseos de aventuras, las ansias de poder, la codicia o la miseria, fueron capaces de surcar los mares y no dudaron en exterminar a pueblos enteros de aborígenes en los cinco continentes para conseguir sus fines. De esa lacra no se salva ningún país de Europa.
 
Margarita Rey



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