jueves, 12 de marzo de 2015

Cultura: La carta de Cristóbal Colón






La Casa de Alba está que trina y motivos no le faltan. Ayer, la Agencia EFE daba la voz de alarma y los medios al unísono se hacían eco de la noticia: “la Casa de Alba no podrá subastar una carta fechada en 1498 que Cristóbal Colón le envió a su hijo Diego”.

Al parecer, la Casa de Alba, falta de liquidez para mantener las innumerables y valiosas joyas histórico-artísticas que conforman las diversas colecciones pertenecientes al patrimonio de su Fundación (palacios, obras de arte, etc., que la revista Forbes valoró en 3.000 millones de euros), había pedido permiso en 2013 al Ministerio de Cultura para poder subastar una carta autógrafa de Colón dirigida a su hijo Diego. Se trata de uno de los 21 documentos colombinos pertenecientes a su archivo, que la prestigiosa casa de subastas londinense Christie’s tasó en su día en 21 millones de euros.
 
Sin embargo, según Christie’s  esta carta -debido a  su contenido individualizado- no puede ser considerada como una de las más importantes o valiosas. Una afirmación con la que discrepa la Administración y que se ha saldado ahora, tras casi un año y medio de recorrido por todas las instancias judiciales habidas y por haber, con el fallo dictado por la Sección Sexta de la Sala de Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que prohíbe la subasta de la carta.  El TSJM destaca que la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico propuso ya el 6 de noviembre de 2013 la denegación de la solicitud por considerar la carta un bien de relevancia excepcional para el Patrimonio Documental Español.

El diario ABC publicó ayer que había intentado sin éxito ponerse en contacto con la Casa de Alba, pero que “ningún representante quiso hacer comentario alguno. El mismo mutismo, en Christie’s. Por parte del Ministerio de Cultura, tan solo enviaron un extracto de la decisión de la Junta, en la que justifica sus motivos: «Denegar la exportación de una carta autógrafa de Cristóbal Colón a su hijo Diego por considerarse un bien de relevancia excepcional para el Patrimonio Documental Español, tratándose de una de las primeras cartas conservadas dirigidas por el almirante a su hijo y pertenecer a un grupo de correspondencia seriada que, por la importancia del personaje y de las colecciones de las que ha formado parte desde el momento en el que se escribió, no debe dispersarse y ha de permanecer en territorio español”.

Cierto, a priori la sentencia del TSJM es de agradecer. Pero la alegría se ve enturbiada por la cruda realidad. La Fundación Casa de Alba, creada en 1975 bajo la batuta de Jesús Aguirre, segundo esposo de la recientemente fallecida duquesa Cayetana, se autofinancia. Sin ayudas públicas para mantener su patrimonio (aunque, eso sí, gozando de todos beneficios inherentes a una Fundación), desde que comenzó la crisis la Casa de Alba se ha visto obligada a agudizar su ingenio para  poder sufragar los enormes gastos de mantenimiento de su patrimonio histórico-cultural que engullen la mayor parte de las ganancias que se obtienen a través de otras actividades. Su falta de liquidez es notoria. Ya en mayo de 2013,  Cayetana de Alba no tuvo más remedio que subastar el conjunto de muebles "art déco" del cuarto de baño del Palacio de Liria, diseñado por Armand Albert Rateau (por el que obtuvo en Christie’s Paris  seis millones de euros), para mantener el patrimonio.
 
En tiempos de recortes, en los que la escasez de dinero afecta en primer lugar a la cultura, que nuestro actual gobierno considera poco menos que superflua (basta con ver el penoso estado en que se encuentran muchos de nuestros más importantes museos), cabe preguntarse qué va a suceder con el legado de los Alba si, por una parte el estado no tiene dinero para comprar la famosa carta de Colón y, por otro, tampoco les permite venderla para mantener esas joyas artísticas que abarrotan sus palacios. ¿Se convertirán  algún día en pasto de las termitas por falta de dinero para su conservación o restauración?
Margarita Rey


 
 
 
 



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