domingo, 13 de diciembre de 2015

Atalaya: Todo por la patria



El pasado viernes, poco antes de las seis de la tarde, se produjo un ataque de los terroristas talibanes afganos contra la embajada española en Kabul y un edificio que servía de alojamiento para huéspedes importantes. Dos policías muertos y varios heridos fue el triste balance del atentado suicida.
 
Al principio, las noticias dadas a conocer por el ministro de Asuntos Exteriores fueron confusas o tiraban a la baja, pareciendo que el atentado contra  la legación española había sido una casualidad. .El talibán suicida estrelló un coche con explosivos contra el edificio de los visitantes anexo a la embajada. Testigos presenciales, periodistas y agentes de seguridad americanos y afganos declararon que el atentado fue un ataque frontal contra la embajada española, cuyo interior conocían bastante bien los talibanes, que llegaron a penetrar en él y subieron al tejado del edificio desde donde dispararon a los policías, algunos de los cuales pudieron refugiarse en el búnker. “Lo que hemos vivido aquí es culpa de mucha gente”, dijo uno de los supervivientes. “La embajada estaba aislada en una de las peores zonas de la ciudad y sin ninguna seguridad”.
 
La Unión General de Policía denunció el sábado la seguridad defectuosa de la legación española. “La cercanía entre las casas y la calle es tal que algunas de sus terrazas tocan casi con el muro exterior del recinto, sin ningún tipo de seguridad”. Esto hace que incluso con un cocktail molotov se pudiese llevar a cabo un ataque.

El embajador español, Emilio Pérez de Águeda, reside en la llamada zona verde, el perímetro protegido junto a la Embajada de Estados Unidos en Kabul. El sindicato policial señala que los diplomáticos y demás personal de la embajada vivían con el temor de un atentado, dada la escasa distancia  que separa al edificio de la calle. La seguridad externa estaba confiada a 10 policías afganos.

A pesar de estas deficiencias el gobierno español nunca se planteó trasladar la Embajada a otro lugar más seguro. Más protegidos están ahora los dos muertos y varios heridos, trasladados a Kaia North, sede de la delegación de la OTAN. Que no perecieran más personas, la mayoría españolas, se debe a la aparición de policías y soldados norteamericanos, que pusieron fin a la pesadilla.

Mariano Rajoy, que aspira por continuar con sus chapuzas desde La Moncloa o desde la sede de su partido, PP, en la calle Génova, dio otra versión distinta de los hechos. Después de su ministro de Exteriores José Manuel García Margallo, Rajoy dijo en Orihuela (Alicante) antes de comenzar un mitín electoral: “El ataque no iba contra nosotros. No ha habido un ataque. No ha habido ni era un ataque contra la embajada de España en Afganistán y así lo han reivindicado los talibanes. Era un ataque contra algunas casas de huéspedes, que estaban muy próximas a la embajada. Todos podemos ser objetivo de un ataque terrorista, cualquiera, cualquier país occidental, pero en este caso no lo era contra  la embajada de España”.

¿Quién dijo que el tema terrorismo quedase fuera de la campaña electoral? Rajoy es un ejemplo del político que ha arrojado la ética al  retrete. Sus palabras son un insulto para los militares españoles que luchan denodadamente contra los extremistas y terroristas musulmanes y que se sienten llamados por su patria, España, a dejar muy alto el honor de cumplir con un duro deber, de dar la libertad a los países del Medio y Lejano Oriente, que ahora en el torbellino asesino de los fanáticos islámicos, son forzados a vivir por debajo de la dignidad humana. “Todo por la patria”, pues el ímpetu de aquellos enajenados también amenaza a Occidente, y en primer lugar a España, “Al Andalus”, que durante 8 siglos estuvo ocupada por el Islam.

El “todo por la patria” también obliga a Rajoy a decir la verdad no sólo por respeto a los ciudadanos españoles, sino también a las sacrificadas Fuerzas Armadas y a los diplomáticos que representan a España en los lugares más peligrosos con una deficiente protección, como Kabul.
 
 
 



Pincelada: La Voz de ojos azules




Ayer sábado Frank Sinatra hubiese cumplido 100 años. Sus canciones arrullaron mi cuna. A mi madre, muy aficionada a la música americana (era una fan incondicional de Ginger Rogers y Fred Astaire) y a la zarzuela, no le gustaban “las españoladas” –a excepción de doña Concha Piquer, claro–. Casi siempre tenía la gramola en marcha (el “picú” llegaría más tarde): Carlos Gardel, Bing Crosby, “Frankie Boy” y los “big bands” americanos (Benny Goodmann, Glenn Miller) me susurraron al oído desde mi más tierna infancia. Así, con esa música como telón de fondo, desde muy pequeñita me fui enamorando poco a poco del Frank Sinatra cantante y, algunos años después, también de él como actor.

Aunque su mala fama de macarra, borrachín y pendenciero era notoria, yo debía haber vivido hasta entonces en una burbuja, ya que no me enteré de ella hasta mediados de los sesenta por un reportaje que vi en la televisión británica durante mi estancia en Inglaterra.  Y la verdad es que el gachó era un verdadero cromo…
 
Mal estudiante, el italoamericano Francis Albert Sinatra fue de jovencito pandillero y seguro que hubiera caído en la delincuencia de no haberse presentado en 1935 a un concurso radiofónico que, por supuesto, ganó. Su acariciante voz (y, probablemente,  la ayuda de algún capo mafioso) le hizo escalar en menos de 10 años los más altos peldaños de la fama, convirtiéndose en un auténtico fenómeno de masas.
 
Mujeriego empedernido (aparte de sus cuatro matrimonios oficiales, tuvo amoríos con Lana Turner, Judy Garland, Kim Novak, Marilyn Monroe, Lauren Bacall y, supuestamente también con Grace Kelly y Jackie Kennedy, sin contar a las innumerables “no-names” que pasaron por su cama), “La Voz” (uno de sus apodos), después de sufrir un bajón en su carrera, se reinventó como actor dramático, llegando incluso a ganar un Óscar como mejor actor de reparto por su magnífica interpretación del soldado Di Maggio en “De aquí a la eternidad”. Ríos de tinta hizo correr igualmente su operación de acoso y derribo a la por aquel entonces bellísima Carmen Sevilla. Corría el año 1956 y Frank Sinatra había venido a nuestro país a rodar “Orgullo y Pasión” con Sofía Loren. Después de conocer a “Carmen de España” en una fiesta, quiso llevársela al huerto. Pero Carmen, que era “cristiana y decente” como en la copla, le dio calabazas.
 
Pero su gran amor fue, sin duda alguna, Ava Gardner, su segunda esposa, apodada “el animal más bello del mundo”, con la que vivió un matrimonio tortuoso que le llevó por la calle de la amargura, en el que los celos –más de una vez fundados– estuvieron a la orden del día. Especialmente desde que Ava vino a España en 1950 para rodar en la Costa Brava “Pandora y el holandés errante” y descubrió su afición por los toreros. Primero, Mario Cabré, actor y trovador en sus ratos libres, uno de los protas del filme. Además de trajinársela, le dedicó varios poemas de amor que, por cursis, provocaron la hilaridad de Ava. Luego, el sonado romance con el macho alfa Luís Miguel Dominguín, que llenó las páginas de la escasa prensa rosa española de la época a pesar de la censura. Su pasión por Dominguín y su fascinación por España (que llevaría más tarde a la actriz a afincarse en Madrid) hicieron el resto. El matrimonio Sinatra-Gardner se rompió definitivamente.
 
Por si les interesa el tema, precisamente este verano se ha publicado un interesante libro sobre las experiencias españolas de Frank Sinatra titulado: “Sinatra: Nunca volveré a este maldito país”. En él, su autor, el periodista Francisco Reyero,  cuenta una serie de anécdotas inéditas sobre Ava y Frank y la mala relación de éste con la España de Franco, que culminaría con su expulsión del país. La obra, un buen trabajo de investigación que ha tenido muy buenas críticas, pone de manifiesto lo bien que se vivía en la alta sociedad de la dictadura, sus fiestorros e, incluso, orgías, que costaban una millonada (mientras el pueblo llano pasaba penurias) y la doble moral tan típica de aquella época del nacionalcatolicismo, puritana hacia afuera, pero de costumbres depravadas por dentro.
 
Sobre la ambivalente relación de Sinatra con John F. Kennedy, a quien proporcionó más de una chica fácil y con quien compartió amantes, se han escrito libros. Una de esas "amigas íntimas", la pobre Marilyn Monroe, pasaba al parecer de mano en mano como la falsa moneda. Y si por si aún no lo sabían, parte de la campaña electoral de J.F.K. fue financiada por el capo mafioso amigo de Sinatra, Sam Giancana. Un favor que Kennedy olvidó nada más llegar a la Casa Blanca cuando nombró Fiscal General a su hermano Robert Kennedy, con el único propósito de erradicar la lacra del crimen organizado. A partir de ahí, Sinatra cambió de bando y   se convirtió en enemigo personal de los Kennedy.  En 1968 dio su apoyo al Partido Republicano, gracias al cual Nixon (el del escándalo Watergate) ganó las elecciones.
 
Hasta poco antes del 14 de mayo de 1998, fecha de su fallecimiento, Frank Sinatra estuvo en la brecha. Fue una larga carrera, llena de luces y sombras, en la que recibió innumerables distinciones y homenajes. Todavía hoy, incluso los más jóvenes le conocen por sus inolvidables versiones de Strangers in the Night (una composición del alemán Bert Kaempfert) o My Way. Ayer, el rascacielos Empire State Building de Nueva York se iluminó por la noche de azul como homenaje póstumo a Frank Sinatra, también conocido como “old blue eyes” (el viejo de ojos azules), en el cien aniversario de su nacimiento.
 
Nuestra particular aportación en memoria de "La Voz", que queremos dedicar a todos nuestros lectores, es una de sus más emblemáticas melodías que se sigue escuchando en estas fiestas que se aproximan: el clásico White Christmas (Navidades Blancas) que pueden oír siguiendo el enlace.
 
Margarita Rey
 
 
 
 
 

LEIDO EN LA PRENSA



Joan Tàpia

Como apuntaba el pasado 9 de diciembre en mi artículo "El debate", parece ser que la consigna del PP, Ciudadanos y Podemos es ir a por Pedro Sánchez. El  PP, porque el PSOE es desde siempre el partido rival por antonomasia y Pedro Sánchez, el único que puede hacer sombra a Rajoy. Ciudadanos, para merendarse a su clientela de centro-derecha y, Podemos, porque quiere hacer desaparecer al Partido Socialista y colocarse en su lugar. Así que la táctica de los tres mosqueteros, Rajoy, Rivera e Iglesias contra Sánchez es la misma estrategia que utilizó Julio César para  deshacerse de sus adversarios y poder mantenerse (más o menos) tranquilamente en el poder: "divide et impera" ("divide y reina"), en otras palabras, sembrar cizaña para vencer al adversario y poder gobernar.
 
Joan Tàpia, en su comentario de hoy para El Periódico titulado ¿Hay pinza contra Pedro Sánchez?, también coincide conmigo. En su brillante análisis de la situación política, a una semana de las elecciones, el reconocido periodista opina:
 
"El PP quiere dividir el voto del 67% de españoles que el CIS certifica que quieren un cambio de Gobierno
Rajoy e Iglesias repiten con menor visibilidad la táctica de Aznar y Anguita contra Felipe González

Si, como dicen las encuestas, el PP gana el próximo domingo, ¿lo hará con claridad para que aquella noche ya sea un hecho que Mariano Rajoy seguirá en la Moncloa? ¿Puede Pedro Sánchez dar la sorpresa y ganar, o llegar segundo tan pegado al primero que todo sea posible? ¿Podría Albert Rivera ser investido presidente? ¿Es posible que Podemos supere al PSOE y, paradójicamente, favorecer así un Gobierno de derechas?

Son las cuatro preguntas clave. Y ninguna tiene respuesta segura porque estamos (salvo las de 1993) ante las elecciones más inciertas. Por primera vez, los partidos en liza no son dos, sino cuatro. Y hay nada menos que un insólito 41,7% indeciso.

El Gobierno filtra que tendrá un 30% de los votos y 140 diputados. En esa cota, Ciudadanos no podrá rechistar y Rajoy gobernará. Puede, pero el CIS le da solo el 28,6% y 120-128 diputados. Entonces todo se complica porque Ciudadanos tendría que votar a favor para que los 'noes' a la investidura (PSOE, Podemos y nacionalistas varios) no sumaran más que los 'síes'.

Suceden dos cosas. Una: la crisis económica más grave desde 1929 ha laminado la confianza en los partidos que la han tenido que gobernar. En la última encuesta del CIS, la labor del PP es juzgada mala o muy mala por el 55,9% y la del PSOE, por el 47,6%. Este amplio descontento ha dopado a los emergentes, Podemos y Ciudadanos, con dos líderes combativos que lo pueden prometer todo porque son vírgenes de poder. Dos: nada menos que el 67,1% de los encuestados por el CIS dicen querer un cambio de Gobierno. ¡Váyase señor Rajoy pese a la mejora de la economía!

Son datos que torturan al Gobierno. Llegarán primeros, como cree el 52,4% de los encuestados del CIS, pero la victoria puede ser pírrica. Y no es imposible la sorpresa. Al fin y al cabo, el PSOE, eterno contrincante, le gana por los pelos (18,9% a 18%) en la pregunta sobre el partido preferido para gobernar. Y en una escala de 0 a 5 (0 es el rechazo total y 5, el voto seguro), el PP se queda en un 2,61, por debajo del 2,96 de Ciudadanos y el 3,14 del PSOE, aunque ligeramente mejor que Podemos (2,47).

¿Cómo asegurar la victoria? Si hay un 67% de rechazo, lo primero es que el voto de protesta no se concentre, sino que se fragmente al máximo entre los tres rivales. Divide y vencerás. Y los debates de 'El País' y de Antena 3-La Sexta, a los que Rajoy no acudió (tenía más a perder que a ganar), iban bien. Expondrían a Pedro Sánchez al fuego cruzado de Rivera e Iglesias. Rajoy (con costes) podía no ir, pero el líder del PSOE estaba obligado a concurrir. Salvo que exteriorizara idéntico desprecio al debate que el PP del plasma. Los debates a tres le sentarían mal a Sánchez. ¡Dos vírgenes agresivas contra un pecador en momento de ansia puritana!
 
Todos somos subjetivos pero, peor o mejor, Sánchez salió vivo. Y en algunos puntos, como la imposibilidad de bajar impuestos sin hacer recortes, fue el más sensato. Aunque en lo de la reforma laboral (¿miedo a Podemos?) se limitó al tópico negativo.

Pero más decisivo que el debate es lo que propagan las redes sociales sobre quién lo ganó. Todos somos subjetivos y cuando no hay un claro vencedor, todavía más. Pero también ha habido pinza mediática contra el soldado Sánchez. La derecha no pudiendo dar ganador al ausente (ni a Soraya, que solo guardó la portería) ha pregonado que Sánchez se hundió y, con menor énfasis, que Pablo Iglesias ganó. Y la izquierda 'tutti-fruti' ha recuperado la fe en tomar el cielo por asalto.
 
Ahora al PP le conviene tanto dividir al máximo el voto de rechazo como que suba más Podemos, que roba al PSOE, que Ciudadanos que come en el electorado de derechas o centrista. ¡Cuánto más debilitado llegue Sánchez a la última semana de campaña y al debate del lunes, mejor para Rajoy, que sabe que es el candidato menos valorado!

El propio Rajoy, en un aparente arranque de sinceridad y ecuanimidad, lo confesó cuando el Día de la Constitución (tras la encuesta del CIS que le dejaba lejos de los deseados 140-145 diputados), al saludar a Pablo Iglesias, le dijo: "Vais muy bien en las encuestas, como nosotros". Y el 'ABC' del pasado jueves remachó el clavo al abrir su portada con un título espectacular que debió entusiasmar al público del barrio de Salamanca: 'Podemos revisa al alza sus expectativas por la debilidad del PSOE'. ¡El diario histórico de la derecha jaleando a la izquierda que criticaba por "venezolana" hace dos días!
 
¿La misma pinza que cuando Aznar y Anguita atacaban al unísono a Felipe González en el 93-96? Cierto que Pablo Iglesias es el líder de la izquierda no socialista que más se parece a Anguita (tono profético-mesiánico, antiliberalismo con algún resabio falangista…). Pero existen diferencias. Ahora no hay GAL ni terrorismo de Estado que valga y Sánchez no tiene el poder de la Moncloa, sino que está en la intemperie de Ferraz. Y vigilado por una presidenta andaluza que no le aprecia.

La otra diferencia es también relevante. Rajoy es un conservador biológico pero prudente, no quiere crispar y Aznar ha sido degradado a un papel en la campaña similar al de Anguita. Rajoy promete bienes terrenales: crecimiento, empleo, rebaja de dos puntos del IRPF para ricos y para pobres, unidad nacional, Fernández Díaz contra el terrorismo… ¡Pero nada de Aznar; que la izquierda de siempre no se movilice contra el Gobierno! En todo caso, ¡que la izquierda de Podemos la emprenda con Pedro Sánchez y la socialdemocracia!

¿Le está saliendo bien la apuesta o habrá cambio al centroizquierda pese a los errores y la cobardía de los últimos cuatro años de Zapatero? Mañana en el cara a cara que marcará la última semana de campaña veremos si Sánchez sigue en el 'ring'.
 
Fuente: El Periódico
Autor: Joan Tàpia
 
(Joan Tàpia es un conocido periodista catalán. Fue director de La Vanguardia desde 1987 hasta 2000. Actualmente, es miembro de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras y colabora con diversas publicaciones progresistas).
 
 
 
 

PENSAMIENTO






“Para la derecha populista, el progreso consiste
en aprovecharse de los logros de la denostada izquierda”.
 
M.M.

 

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Atalaya: Rajoy sabe dónde esconderse



En el debate de los cuatro candidatos a la presidencia del Gobierno, celebrado con gran lujo coreográfico en La Sexta y en Antena 3, hubo un gran ausente, el Presidente en funciones Rajoy, que ordenó a su vice y mujer para  las causas perdidas, Soraya Sáenz de Santa María, que se las sabe todas. Más que el propio Rajoy, que sólo dice lo que le escribe su ejército de asesores, aunque ahora que la campaña electoral se ha convertido en un baño en multitudes, en besuqueos, en achuchones a los niños y niñas (tal vez futuros "peperos") y en apretones de manos anónimas, se  echaba de menos la presencia de Rajoy en  el “cuarteto definitivo”.
 
Ni los tres candidatos del PSOE, de Ciudadanos  y Podemos pudieron eclipsar ni visual ni dialécticamente, a la a su modo atractiva Soraya, sin la cual Rajoy no podría volver a ser Presidente del Gobierno e incluso corre el rumor , que Rajoy ha desmentido, que la inclusión de Soraya  en  el cuarteto  se debería a la intención del todavía presidente de prepararla ante la opinión  pública como su sucesora. No dudo que la graciosa Soraya, que ha mostrado a millones de españoles en “El hormiguero” de  La Sexta lo bien que sabe bailar los ritmos modernos, no sea capaz de dirigir el país, quizá incluso con más inteligencia y encanto que su padre político. Pero Rajoy, pese a su edad, 60 años, no estará dispuesto, así  por las buenas, a dejar su puesto (en el caso de que sea elegido de nuevo) a nadie, n i siquiera a la simpática  Soraya (¿o es esa la sorpresa de la  que habla en sus encuentros con los ciudadanos  de a pie?).
 
Bueno. En el tan cacareado debate de Atresmedia, no se dijo nada  que pusiera en pie a los invitados al plató (creí vislumbrar sonrisas irónicas en Ana Pastor) ante la mediocridad y sosería de las intervenciones de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera (PSOE, Podemos, Ciudadanos). Pero a eso de no decir siempre la verdad, estuvo mejor ante sus tres antagonistas, Soraya,  que puso especial énfasis en señalar la recuperación  de España, la disminución del paro (22,03% según la OCDE), la salida  visible de la crisis y la importancia de España, cuarta  potencia europea. Los demás candidatos  se limitaron más o menos  a poner el mismo disco rayado de sus mítines. Lo que más preocupa  al PP y al PSOE son los llamados partidos emergentes. Podemos quiere quitar votos izquierdistas al PSOE y Ciudadanos votos conservadores-centristas al PP. Queda flotando en el aire la posibilidad de coaliciones: PSOE/Podemos o PP/Ciudadanos. Pero en estas elecciones navideñas todo es posible. Ya veremos cómo acaba este baile de los vampiros” en torno al poder”.
 

Tema de hoy: El debate




Todo el mundo habla del debate de Atresmedia. Acostumbrada a las discusiones de este tipo en otros países, para mí fue una auténtica decepción. No me gustaron ni el escenario ni el formato. Y mucho menos los manidos argumentos que utilizaron los contrincantes.
 
A mí personalmente el tan esperado evento televisivo ni me pareció original ni me aportó nada nuevo.  Es más, al cabo de poco tiempo el aburrimiento fue tal que, tanto la visita que tuvimos este puente (un ex director de Radio Exterior de España y su compañera sentimental de origen alemán) como mi marido y yo nos quedamos fritos, algo que a mí no me suele suceder. Así que no vimos una parte de la contienda dialéctica, aunque –a juzgar por las innumerables repeticiones que he podido ver en Antena 3 y en La Sexta– tampoco creo haberme perdido algo del otro mundo.
 
Ya el comienzo fue poco prometedor. La llegada de los gladiadores y su paseíllo antes de salir al ruedo (no sé si se fijaron que la vicepresidenta llevaba un poco favorecedor pintalabios color rosa fosforito, que le oscurecieron antes de presentarse al público) y la larga espera en el plató a un Pedro Sánchez “missing” (dicen las malas lenguas que estaba tan nervioso que le dio un apretón por el camino). Luego, ese horrible plató, sin atriles, pensado quizás malévolamente para acentuar todavía más la falta de naturalidad de los participantes: Soraya, envarada, encaramada en unos tacones de vértigo que debieron dejarla molida; Pedro Sánchez, con aspecto de Ken (el novio de Barbie) y con la sonrisa congelada como si fuese una figura del museo de cera; Albert Rivera, impecable de Boss, pero que no paraba de moverse como un tentetieso y, finalmente, Pablito, con uniforme de penene, patiabierto, sudando y agarrándose a su boli como si fuese una boya de salvación… 
 
El rifirrafe en sí transcurrió, por lo que pude ver, en términos duros pero bastante educados. Ataque y contraataque. Los emergentes, contra la vicepresidenta, Pedro Sánchez y el partido nuevo contrario. Soraya y Pedro, contra todos los demás. Argumentos nuevos: cero. Enervante: Pablo Iglesias y su “no se (te) ponga(s) nervioso(s), una frase repetida hasta la saciedad, incluso mirando a los moderadores y al público, tanto si venía como si no venía a cuento…
 
La moderación a cargo de Ana Pastor y Vicente Vallés tampoco estuvo muy allá. Ana Pastor, normalmente incisiva (e incluso agresiva) cuando se trata de poner en evidencia a sus entrevistados en La Sexta, esta vez optó por ir de modosita y se dejó comer la tostada por el director de informativos de Antena 3, que fue la gran sorpresa de la noche, al dejar de lado su habitual guante blanco y hacerse el amo del cotarro a la hora de interrumpir o formular sus preguntas y repreguntas a los cuatro políticos.
 
No me voy a alargar citando las frases más venenosas del cara a cara. Prefiero que las lean siguiendo ustedes mismos el enlace que les conducirá al artículo de ABC: “El debate electoral, en frases”.
 
¿Qué eché de menos en el debate? En primer lugar, la presencia de Rajoy. Su ausencia me pareció una cobardía. Y no sólo yo pienso así: las redes sociales están llenas de memes y chascarrillos, algunos de ellos con mucha gracia. Después, la ausencia de Alberto Garzón, candidato de IU-Unidad Popular, que no mereció ser ninguneado. Por mucho que las expectativas de voto que le dan las encuestas sean devastadoras, no acabo de entender por qué IU, a pesar de haber sido la tercera fuerza política en las últimas elecciones, no fuese invitada a participar en el debate. A mi entender, es de un mal estilo sin parangón excluir al representante de IU-Unidad Popular de éste y de los otros debates electorales que se han venido celebrando últimamente en  los más importantes canales de televisión.
 
Ahora, dos días después del debate, en el que Pedro Sánchez estuvo paralizado por los nervios, parece que los otros tres participantes, por diversos motivos, se han puesto de acuerdo sobre la táctica a seguir en lo que queda de campaña electoral y que no es otra que la de  “leña al mono que es de goma”. El mono, en este caso, es el PSOE en general y Pedro Sánchez en particular.
 
Si Sánchez no despabila y recupera el ritmo perdido, lo tiene crudo para evitar la caída en picado del PSOE al tercer lugar. Y entretanto, mientras los barones afilan los cuchillos, Susana Díaz, según los mentideros del PSOE, espera agazapada la ocasión para desbancar a Pedro “el guapo” en la Secretaría General del PSOE. Al parecer, Susanita ve su oportunidad tan cercana que, como cuentan algunos compañeros con muy mala uva , tendría ya el billete del AVE Sevilla-Madrid en el bolsillo.
 
Margarita Rey


 

 

REVISTA DE PRENSA



El Periódico comenta así los titulares de la prensa de hoy:
 
"La prensa afín al ausente Rajoy se relame con la derrota de Sánchez en el debate de Atresmedia
El grueso del quiosco se abstiene de reconocer que Iglesias ganó el pulso en TV, aunque se recrudece la batalla de la izquierda y la derecha mediática cierra filas
 
El tema estrella del quiosco de Madrid y Barcelona de hoy son las distintas derivadas de la resaca del debate electoral cara al 20-D que protagonizaron el lunes en Atresmedia la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría (PP) y los candidatos a la Moncloa Pedro Sánchez (PSOE), Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias (Podemos) en ausencia del actual inquilino de la residencia del presidente del Gobierno español, el escapista y aspirante a la reeleción, Mariano Rajoy.

Eso es lo que abre siete de las ocho portadas de las primeras ediciones. Unas primeras páginas que se completan en los dos rotativos más confesionales --'Abc' y 'La Razón'-- con el papa Francisco inaugurando el Jubileo de la Misericordia e instando al perdón "en un mundo asustado y desconcertado en medio de una tercera guerra mundial a trozos" y, en el resto, con las nuevas de la derrota electoral del chavismo de Nicolás Maduro en Venezuela y las últimas tropelías xenófobas y racistas del republicano estadounidense Donald Trump.

Descontado 'El Punt Avui' --abre con que el soberanismo catalán aspira con fe demoscópica a ganar unas elecciones generales españolas en el Principado--, que sigue sin dar cancha al televisado debate a cuatro del lunes, el programa más visto del 2015 en España y Catalunya, el resto de los diarios constatan las secuelas del mismo. No todos consignan quien fue el vencedor, pero la mayoría señala a quien no ganó. Y ello le viene de perlas a la prensa de derechas afín al PP para salvar la cara al gran ausente. Ellos nunca se cortan.

LA BATALLA DE LA IZQUIERDA
Al grano. Por un lado tienen en Barcelona a 'Ara' --titula que la recuperación de Iglesias alarma al PSOE-- y EL PERIODICO --resalta que se recrudece la batalla de la izquierda--, el único que sirve un editorial titulado "Un debate para atraer a los indecisos" que duda de que la ausencia de Rajoy haya sido acertada y que apunta que el triunfo de Iglesias no tiene por qué variar sustancialmente el terreno de juego que fijan las encuestas.
 
Y en Madrid tienen a 'El País', que opta por titular con el llamamiento de Sánchez al voto útil: "Votar a Podemos es regalarle el voto al PP". Y que sirve un editorial titulado "Sánchez y Rivera. El candidato del PSOE crece, mientras que el de Ciudadanos muestra flaquezas". Y que va de eso, además de tachar "la cobardía de Rajoy" de "anomalía democrática", de "treta" la presencia de Santamaría y de despachar a Iglesias porque "carece de opciones para llegar a la Moncloa". 

DE RAJOY Y EL 'EFECTO SORAYA'
Por otro lado tienen en Barcelona a 'La Vanguardia', que reanima por su cuenta al líder del partido gubernamental --"Rajoy reaparece y reparte críticas a Sánchez y Rivera", titula (?) destacando la preocupación de PP y PSOE ante los emergentes C's y Podemos.

Y en Madrid tienen a 'Abc', que encadena estos titulares: "Rajoy arremete contra un Sánchez debilitado por las encuestas y el debate". "[Debate] Sin ganador, pero con un señalado". Y a 'La Razón': "El PP cree que el 'efecto Soraya' frena la fuga de votos a C's". "El ganador fue Rajoy". Y a 'El Mundo', que lo plantea así: "Rajoy, Rivera e Iglesias dan por sentenciada la carrera de Sánchez". Únicamente 'La Razón'  ofrece un editorial a mayor gloria del éxito del debate –“revela el interés por la política”-- de las televisiones de la casa, Atresmedia.
 

Para acabar, igual les interesan los análisis de Antón Losada ("Una campaña desalmada. Rajoy da protagonismo a sus rivales por turnos porque fragmentar al adversario es la clave del PP") en EL PERIÓDICO y de Carlos Elordi en el diario.es sobre las expectativas que levantó Iglesias el lunes cara al 20-D, donde pasa a ser un rival a batir, "Podemos ahora sí que puede".
 
TITULARES DE PORTADA
El País
"Sánchez pide el voto útil de la izquierda para el PSOE. Votar a Podemos 'es regalar el voto a Rajoy', afirma, en un intento de parar la recuperación de Pablo Iglesias"; "Los republicanos de EEUU plantan cara a Trump por primera vez"; "Maduro trata de mantener el control del chavismo pese a su derrota"; "Alarma roja climática en Pekín".
El Mundo
"Ataques del resto de líderes para noquear a Sánchez. Rajoy, Rivera e Iglesias explotan el desgaste del líder del PSOE y dan por 'muerta' su campaña / El socialista dice que ganó y censura a Podemos: 'Es Grecia'"; "El sueño de Donald Trump: ni musulmanes ni inmigrantes"; "Un embajador y un diputado del PP cobran comisiones millonarias en el extranjero"; "El chavismo blindará a Maduro con leyes contra la oposición"; "El 'derecho laboral' de ir a la guardería".

ABC
"El Papa inaugura el Jubileo de la misericordia. Pide retomar el espíritu del perdón 'en un mundo asustado y desconcertado en medio de una tercera guerra mundial a trozos'".
La Razón
"El PP cree que el 'efecto Soraya' frena la fuga de votos a C's. Sánchez fía todo al cara a cara con Rajoy tras el 'pinchazo' ante Iglesias, que reorientará su campaña para absorber al PSOE"; "El Papa abre el jubileo de al Misericordia"; "Los yihadistas estaban preparados para atentar en iglesias y sinagogas"; "El petróleo cae por debajo de los 40 dólares por primera vez desde el 2009"; "La oposición pelea por los dos escaños que permitirían derrocar a Maduro".
Ara
"La revifada d’Iglesias alarma el PSOE"; "Chacón promet portar el Senat a la Sagrera"; "Unió es vendrà les seus per eixugar un deute de 16 milions": "Rebuig a Trump per la seva crida a no deixar entrar musulmans".
El Punt Avui
"El sobiranisme vol donar el tomb el 20-D. Les enquestes oficials vaticinen per primer cop la victòria dels partits independentistes en uns comicis espanyols. Des del 1977 sempre ha guanyat la suma dels unionistes"; "Gabriel Rufian, el republicà (no tan) tranquil"; "L’oposició té a tocar el control total del Parlament veneçolà"; "Brussel·les, prou segura per ser capital d’Europa?"; "Menys matriculats de més de 25 anys a la universitat".

La Vanguardia

"Rajoy reaparece y reparte críticas a Sánchez y Rivera. Preocupación en el PP y el PSOE por el avance de los nuevos partidos. El debate fue récord de audiencia en Catalunya: 1,5 millones"; "La oposición venezolana se acerca a la mayoría de dos tercios"; "España suspende el examen de las medidas contra el cambio climático"; "Trump agita a la América del miedo".
EL PERIÓDICO
"El debate recrudece la batalla en la izquierda. Los sondeos dan la victoria a Iglesias en A-3 y Sánchez intensifica sus ataques a Podemos. La fragmentación puede encumbrar a Ciudadanos y al PP en la recta final electoral"; "Barcelona tendrá 2.000 nuevos pisos de alquiler social"; "Pulso entre ricos y pobres en París"; "Venezuela, a dos escaños del cambio total".

Fuente: El Periódico
Autor: Xavier Campreciós

PENSAMIENTO




“La nostalgia hace aún más lejano al presente”.

M.M.