viernes, 1 de agosto de 2014

Curiosidades: ¿Asombroso crecepelo?



Todo indica que a la familia Pujol “se le va a caer pronto el pelo” (o, al menos, eso esperamos casi todos los españoles). Por una extraña asociación de ideas, el dicho en cuestión me ha traído a la mente la peculiar historia de Amador Rubio, el inventor de una supuestamente maravillosa loción capilar, cuya fórmula mágica halló por casualidad hace unos 30 años cuando buscaba un remedio eficaz para alejar a los mosquitos que acribillaban a pinchazos a sus caballos.

Ese extremeño de Villanueva de la Sierra, en su día olivarero, no tenía tractor y utilizaba caballerías para realizar las tareas del campo. Unos animales nobles y sufridos que no podían defenderse de las picaduras de los voraces zancudos. Por eso mismo, Amador empezó a hacer experimentos con aceite de oliva, azufre y algunos ingredientes más que nunca ha querido desvelar, hasta dar con la pócima para aliviar a sus jamelgos. Pero, además de la mejoría, pronto advirtió el lustre de su pelaje que, por lo demás, había adquirido mucho más vigor. Eso llevó a Amador, que empezaba a perder pelo,  a aplicarse el maloliente ungüento a sí mismo. Como, al parecer, le funcionó, estuvo dándole vueltas al magín hasta que mejoró sustancialmente la fórmula para poder comercializarla.

Por esas casualidades de la vida, alguien dio el soplo a la revista Intervíu, que publicó a principios de los 80 un extenso reportaje sobre el  “Crecepelos Amador”, lo que le valió vender 50.000 frascos en un plis plas. Por aquel entonces, los medios de comunicación se lo rifaban: Encarna Sánchez, María Teresa Campos e, incluso las televisiones extranjeras, no tardaron en hacerse eco de ese nuevo producto contra la calvicie.
Aunque se le ha tachado más de una vez de charlatán, Amador Rubio sigue vendiendo 30 años después muy bien su producto, tanto en España como a países lejanos como EEUU y Japón, países que él ha tenido ocasión de visitar en sus numerosos viajes para promocionar la loción, y donde tiene gran número de fieles clientes. Sin embargo, el ahora sesentón Amador,  nunca ha pensado en abandonar su pueblo natal, Villanueva de la Sierra,  donde vive feliz en la tranquilidad del campo.

Margarita Rey
Fuentes: Hoy.es – Revista Folklore (http://www.funjdiaz.net)






1 comentario:

  1. Sí, funciona las pócima, por eso lleva peluca el individuo.

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