miércoles, 3 de octubre de 2012

Leído en la Prensa: En EE UU, austeridad y hambre




Los protagonistas de las fotografías de estas páginas residen en Estados Unidos, uno de los lugares más prósperos del mundo, pero ante todo son ciudadanos de la inmensa nación de los pobres, que no conoce fronteras y se extiende por todo el planeta, desde las regiones sacudidas por guerras y hambrunas hasta la sombra del rascacielos más ostentoso. Los datos sobre renta per cápita, que sitúan a la superpotencia norteamericana en la envidiada élite de los países, se comportan como un compañero abusón que se suele colocar por delante de otras estadísticas menos favorecedoras, como las dos difundidas este mismo mes: según el informe anual de la Oficina del Censo, el 15,9% de los estadounidenses sobrevive por debajo de la línea de pobreza, lo que equivale a 48,5 millones de personas, dos millones más que un año antes, mientras que el Departamento de Agricultura ha cifrado en el 14,9% la proporción de hogares que sufren inseguridad alimentaria, es decir, que no tienen garantizada la nutrición adecuada para sus miembros. Hace un lustro, el porcentaje rondaba el 11%.

Los usuarios del comedor social de St. Francis, allá en California, al otro lado de un océano y un continente enteros, comparten decepciones y amarguras con los protagonistas de otras fotos más cercanas: el 'New York Times' publicaba el martes pasado un reportaje sobre los desposeídos españoles, con una selección de imágenes en blanco y negro que mostraban repartos de comida, desahucios, manifestaciones contra los recortes en sanidad o, en primera página de la edición en papel, un hombre rebuscando en un contenedor de basura. 'En España, austeridad y hambre', decía el rotundo titular. También en Estados Unidos el empeño de los gobernantes por minimizar gastos acaba afectando a los más humildes, que no han heredado de sus antepasados el mullido colchón de las ventajas sociales. Diversas entidades humanitarias se esfuerzan por conseguir que la miseria se convierta en un tema prioritario de la campaña electoral: «En un momento en el que el hambre y la pobreza se mantienen en niveles desmesuradamente altos, desde luego deberían estar más presentes en la agenda política», afirma Kristen Youngblood, del movimiento cristiano Bread For The World (Pan para el Mundo).

Los latinos, mucho peor
Uno de los caballos de batalla de estas organizaciones son los bonos de comida: más de 46 millones de estadounidenses son beneficiarios del programa SNAP de ayuda a los desfavorecidos, que les asigna una media de unos cien euros mensuales para contribuir a la compra de alimentos. Desde 2007, antes del inicio de la recesión, la cantidad de personas que reciben esta ayuda se ha incrementado en un 70%, con el consiguiente salto en el gasto público, que es la parte de la cadena lógica que obsesiona a muchos políticos. En las últimas semanas, el Senado ha contemplado un plan para reducir el presupuesto del SNAP en 3.700 millones de euros, mientras que la Cámara de Representantes ha estudiado un recorte mucho más contundente, de 12.000 millones. La ley agrícola, que es la que estipula todo lo relacionado con este subsidio, concluye hoy mismo su vigencia de cinco años, de manera que la decisión final sobre el asunto ha quedado aplazada para después de las elecciones.

Bread For The World y otras asociaciones afines contemplan con espanto la posibilidad de que la dotación se acabe reduciendo: «Los programas federales juegan un papel tremendo a la hora de mitigar la pobreza y mantener a raya el hambre. Recortarlos haría mucho más mal que bien», indica Kristen Youngblood.

Su organización recuerda, además, algo que ya se intuye al contemplar las fotos de estas páginas: las privaciones de estos tiempos de escasez golpean con especial violencia a los afroamericanos y los latinos. Estos últimos baten todos los récords en pobreza (el 25,3% se queda por debajo del listón) y en inseguridad alimentaria (la sufre el 26,2% de los hogares hispanos). Sea más rico o más pobre el país, esté mejor o peor gestionado, parece evidente que en todas partes cuecen habas, y en todas partes viven familias desdichadas que ni siquiera pueden permitirse cocerlas.

Fuente: hoy.es
Autor: CARLOS BENITO

Nuestra lengua: "Calabobos"


"Calabobos”. = Llovizna (que sin embargo empapa), chirimiri (también: “sirimiri”).

“Analfabestia”. = Peyorativo para analfabeto.

“Pezuña”. = Pata, casco (de camello). Muy peyorativo: “¡Quita las pezuñas de encima de ahí!”.

“Zarandear”. = Sacudir, agitar, menear.

“Fuero interno”. = “Ámbito de la conciencia de una persona. “En mi fuero interno sabía que lo había hecho no estaba bien”. Pensar para los adentros: “lo dije en mi fuero interno”.

“Le doy un dedo y me quiere coger el brazo”. Hay personas que en vez de una ayuda, quieren apoderarse de todo. Son las abusonas. Similar: “Dar la mano y tomarse el pie”.

“Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca para hablar poco”. = Se recomienda observar y callar.

“Afogarado”. = Fisuras que aparecen en las paredes debidas a la retracción del hormigón. Es una retracción plástica que se produce en la etapa del hormigón fresco, no endurecido. Se trata de fisuras poco profundas, de escasa trascendencia y que se producen en las primeras 3 horas después de poner el hormigón. Su origen son las deformaciones producidas en el mortero por la pérdida superficial de agua del ambiente.

“Nadie le tose”. = Nadie puede con él, nadie va a ganarle o a hacerle sombra.

“Tiempo pasado es deseado”. Solemos vivir apegados al pasado. (“Cualquier tiempo pasado, fue mejor”, Jorge Manrique (1440-1479): Coplas por la muerte de su padre).

martes, 2 de octubre de 2012

Tema de hoy: Siniestros recuerdos


Estoy confundida, alucino a cuadros. Según Europa Press y las noticias difundidas en diversos programas de la televisión nacional, el presidente del Grupo Popular en el Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, criticó ayer en la COPE que le parece un "disparate que se televisen todos los problemas del orden público con cámaras de televisión, porque incitan a manifestarse".

Mayor Oreja va aún más lejos. Si por él fuese la retransmisión de las cargas policiales no debería verse en la tele “no porque no haya transparencia sino porque hay cosas que exceden la prudencia”.

Y para rizar el rizo manifiesta que no se imagina "una manifestación en Alemania siendo retransmitida por cadenas públicas alemanas”. Dicho lo dicho, el señor Mayor Oreja se queda tan fresco ante su parida, que creerán a pies juntillas muchos de los oyentes casposos y monolingües de la susodicha cadena, encantados con semejante fuente de (des)información.

Señor Mayor Oreja, permítame que le corrija desde mis largos años pasados en el extranjero, (en España viví sólo 16), a los que hay que añadir 36 -que no son moco de pavo- en Alemania.

Alemania ha tenido y sigue teniendo un sistema ejemplar con respecto a la televisión pública, algo que han sido incapaces de conseguir aquí por sus ansias de control todos los gobiernos de diferente color político desde la transición.

La siglas ARD, son una abreviación del larguísimo término Arbeitsgemeinschaft der öffentlich-rechtlichen Rundfunkanstalten der Bundesrepublik Deutschland – "Comunidad de Trabajo de los Entes públicos de radiodifusión de la República Federal de Alemania". Si quiere saber más sobre esa institución, le aconsejo que lea la página de Wikipedia al respecto.

A mí personalmente, como antigua colaboradora del Bayerischer Rundfunk, Radiodifusión Bávara , Institución pública de radio y televisión de Baviera (un land de Alemania gobernado desde 1957 por la mayoría conservadora del partido CSU), se me ponen los vellos como escarpias al leer sus infundadas declaraciones.

En ningún ente público de la Radiodifusión alemana, ni en Baviera, con sus diferentes gobiernos conservadores (algunos con ideas políticas tan discutibles como las del del difunto Franz Josef Strauss, amigo del tan “demócrata” español José Antonio Girón de Velasco y defensor de los coroneles golpistas griegos), se hubiesen jamás permitido dejar de retransmitir, silenciar u omitir manifestaciones de esta envergadura. Eso lo podían quizás hacer ciertos periódicos poco serios de la derecha más reaccionaria, pero nunca las televisiones federales públicas (eso sí, algunas más ampliamente que otras).

Por eso me extraña que el Sr. Mayor Oreja, quien no creo que domine el alemán ni siga con asiduidad los programas de la ARD, se saque esas afirmaciones tan tajantes y gratuitas de la manga.

Y que la cosa no está tan clara como dice M.O. lo demuestra el hecho de que sindicatos policiales y jueces de nuestro país exijan, entretanto, que se investiguen sucesos como las cargas desproporcionadas y desmedidas de la policía y de algunos grupos antidisturbios en la estación de Atocha donde muchos viajeros, algunos de ellos extranjeros, tuvieron que sufrir en sus (mayormente inocentes) carnes la brutal carga policial, que a los más mayores de entre nosotros no ha traído a la mente siniestros recuerdos.
Margarita Rey




Nuestra lengua: “Ponerse como El Tenazas".


“Ponerse como El Tenazas". = Comer mucho y bueno. El Tenazas" o “El Tenazas de Morón” fue un cantaor conocido por su voracidad y por su inclinación por el vino. Su verdadero nombre fue Diego Bermúdez Cala. Nació en Morón de la Frontera (Sevilla) en 1850 y falleció en Puente Genil en 1933. Similar: “Ponerse como el Quico”.

“Morcillón”. = Especie de salchichón hecho con el estómago de una res relleno de una preparación parecida a la de la morcilla.

“Morcillona”. = Se utiliza para describir el estado del pene (vulgar: picha) cuando empieza a ponerse erecto. Según manifestó en su día, en una entrevista, el fallecido Premio Nobel de Literatura , Camilo José Cela, (conocido por ser muy malhablado y abusar del lenguaje escatológico): “ a las mujeres les gusta morcillona”.

“Ojo de buey”. = Ventana redonda de grueso cristal en los camarotes de los barcos.

“Ciento y la burra”. = Mucha gente.

“Ojos garzos”. = De color azulado.

“Pirulí”. = Caramelo de forma cónica con un palillo para asirlo. Figurado: El Pirulí, Torre de TVE en Madrid.

“Gusano”. = Independientemente de la lombriz o de la persona insignificante, se utiliza este vocablo para la espiral que sujeta las hojas de un manuscrito o de un bloc de notas. También (en la informática): virus que se propaga a través de Internet, se copia a sí mismo y se infiltra en los sistemas con la finalidad de destruirlos.

“Mangante”. = Despectivo para designar a alguien siempre pretende aprovecharse de los demás o que roba utilizando el engaño. Similar: “chorizo”.

“Dar volatines”. = Dar saltos de alegría.

“Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor sale por la ventana”. = Cuando los problemas económicos se convierten en tema principal, las discusiones suelen desgastar la convivencia.


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Leído en la Prensa: Policías contra políticos


Los policías no se manifestarán frente al Congreso de los Diputados, pero sí ante el Ministerio del Interior para protestar contra los políticos que se aprovechan de su trabajo y contra los recortes del Gobierno. Tres sindicatos policiales han convocado mañana martes, Día de la Policía, a los cerca de 60.000 funcionarios del Cuerpo a concentrarse a las 12 del mediodía frente al departamento de Interior, en el caso de Madrid, y ante las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno en el resto de ciudades.

La convocatoria ha partido de la Confederación Española de Policía (CEP), de la Unión Federal de Policía (UFP) y del Sindicato Profesional de Policía (SPP), que destacan que, sumada su representatividad, son mayoría en el Cuerpo. En un comunicado conjunto, se quejan de que "los mismos políticos que nos recortan sistemáticamente los derechos salariales son los que utilizan nuestro trabajo para obtener réditos en comparecencias públicas. Esa situación ha generado una sensación de profundo distanciamiento que no impide que defendamos las instituciones democráticas y que sigamos cumpliendo con nuestra obligación cuando se producen alteraciones del orden público".

Y continúan así su protesta: "Hay determinados profesionales de la política que se han especializado en esconderse detrás del trabajo de la Policía para no tener que dar explicaciones a la sociedad por sus errores o por las decisiones más polémicas que tanto daño hacen a muchos sectores de nuestra sociedad. Reclamamos a los políticos que dejen, de una vez por todas, de utilizar nuestro trabajo para atacar o defenderse en el debate parlamentario. Que asuman sus responsabilidades. Y a los ciudadanos, que no se dejen engañar por estas estrategias e identifiquen, pese a estas prácticas, a los verdaderos culpables de la situación que vivimos".

Por otro lado, y al hilo de lo que califican como "elevada conflictividad social", hacen un llamamiento a la sociedad "para que entienda que, entre todos, debemos detectar y neutralizar legalmente a quienes se aprovechan de cualquier reivindicación legítima para infiltrarse en ella, extender la violencia y provocar la intervención de la Policía, logrando así que las reclamaciones queden sepultadas por la polémica que sucede a cualquier incidente de orden público".

Los peor pagados, con los mejores resultados
En el resto del comunicado, indican que pese a ser los profesionales peor pagados dentro del sector de la seguridad pública en España, son los que mejores resultados obtienen. "Los policías de la democracia, el verdadero motor de la seguridad pública de nuestro país, celebramos que, a pesar de las restricciones económicas que nos han aplicado los políticos (recorte salarial del 5% en 2010, congelación del sueldo en 2011, 2012 y 2013, retirada de la paga extraordinaria de diciembre de este año y eliminación de días de libre disposición, entre otras medidas restrictivas) hemos sido capaces de mantener los resultados que permiten que la Policía española sea una de las más eficaces del mundo y que la seguridad de la que disfrutan los ciudadanos y sus propiedades siga mejorando, aumentando, sobre el mismo periodo de 2011, el número de delitos esclarecidos en 1.731", aseguran sobre sí mismos.

Fuente: Público.es

lunes, 1 de octubre de 2012

Tema de hoy: ¿Europa sitiada?




Este fin de semana tuvieron lugar multitudinarias manifestaciones en España, Francia, Portugal y Polonia. La gente protesta contra los recortes ordenados por los bancos vía Bruselas, que encarece aún más la vida al tiempo que merma la capacidad adquisitiva de la mayoría de la sociedad, que es la clase media, desde sus escalones inferiores a los más cercanos a la categoría de “media”.

Como señal de aviso está bien que se manifieste el público, pero sólo manifestarse no será bastante para frenar esa siniestra maniobra de grupos en la sombra –algunos como Wall Street no tan invisibles. Todos sabemos quiénes mandan en Wall Street, que se parapetan para su inmunidad en un horrible pasado.

Será preciso que los ciudadanos de los países miembros de la UE se coordinen y se organicen en partidos y sindicatos por encima de las actuales fronteras para hacer frente a ese nuevo capitalismo, cuyo objetivo parece ser comprar países con eso de “los rescates”. En el siglo XXI, ¿estamos ante una modalidad del “feudalismo moderno”? ¿Se está haciendo obsoleta la política, meros instrumentos los políticos y una fachada la democracia?



Nuestra lengua: "Escalera de caracol"


“Escalera de caracol”. = Escalera en forma de espiral.

“Hace un frío que cala hasta los tuétanos”. = El frío invade todo el cuerpo.

“Corajudo”. = Valiente.

“Vender a precio de carne”. = Como esclavos.

“Deuda odiosa””. Deuda contraída contra los intereses de una nación y cuyo pago “esclaviza” a la gente.

“Ser el dueño del cortijo, (del patio)”. = Ser el amo, el que corta el bacalao.

“Haragán”. = Persona holgazana, vaga. Similar: gandul.

“Pegarse un pasón”. = Echar una canita al aire.

“Tener el cielo ganado”. = Ser bueno y paciente y tener mucho aguante.

“Tener el olfato de un perro perdiguero”. = Tener las pituitarias privilegiadas, es decir que tienen la capacidad de percibir fragancias o tufos que otras personas son incapaces de distinguir.




Leído en la Prensa: Políticos opositando. Ahí los quiero ver


Lo sugería el ex embajador Paco Vázquez hace unos días, de guasa. Aunque tiene razón: debería ser obligatorio. Como a registrador de la propiedad, pero con temario más amplio. Y quien no llegue, a tomar por saco. Búscate la vida, chaval. O chavala. Recogiendo melones, fregando suelos o podando setos, como la gente que no tiene más remedio; y que, sin embargo, a menudo está mejor preparada. Ignoro si de ese modo iba a resolverse algo, pero introduciría algo de justicia en el putiferio. Sentido común dentro del esperpento nacional. Porque oigan: en España deben hacerse oposiciones para médico de la Seguridad Social, arquitecto municipal, inspector de Hacienda, abogado del Estado, fiscal, juez, o cualquier puesto público. Hasta un profesor de instituto o catedrático de universidad deben hacerlas. Quien pretenda currar en los sectores de la sociedad dedicados a la función pública, debe enfrentarse a unas oposiciones que a veces son de una dureza terrible, en situaciones de extrema competencia y con años de estudio, preparándose. Y sin embargo, el aspecto más decisivo en nuestras vidas, la actividad política que determina el presente y condiciona el futuro, puede caer en manos de cualquiera. A veces, quizás, de individuos excepcionalmente preparados; pero también, y eso ya resulta menos excepcional, de cualquier analfabestia incompetente, varón o hembra, incapaz de articular sujeto, verbo y predicado, cuyo único mérito, o aval, es compartir ideología o intereses -a menudo una y otros van íntimamente relacionados- con un partido político concreto.

Porque echen cuentas, señoras y caballeros. Si no todos los médicos que salen de la facultad superan las pruebas de residente, ni todos los abogados las de juez, por ejemplo; si para conducir un coche hace falta superar un examen teórico, otro práctico y tests psicotécnicos; si tenemos la constancia experimental de que no todos valemos para todo, ni siquiera cuando se trata de gente preparada y con estudios, calculen, entonces, el control de calidad, las Iteuves posteriores y la psicotecnia que pasaría buena parte de las decenas de miles de políticos españoles en activo o en pasivo, algunos de los cuales -conozco a un concejal de cultura en esa situación exacta- no tienen ni acabado el bachillerato. Consideren los que habrían llegado ahí, donde están, medran y trincan, de exigírseles estudios, preparación, controles éticos y formación adecuada. De aplicárseles de un modo práctico, objetivo, antes de ocupar puestos de tanta importancia, tan bien pagados y con tantos privilegios, la idea de los antiguos filósofos griegos de que toda comunidad pública debe ser gobernada por los mejores. Y de establecerse si lo son. O si no lo son.

Eso, naturalmente, incluye a algunos de nuestros sindicalistas, ornatos del telediario. Cuando oigo expresarse a los más conspicuos, o los veo pasear la pancarta queriendo ponerse al frente de ciudadanos honrados que no sé cómo los toleran, con sus antecedentes, pienso que todo aspirante a líder sindical debería probar antes su conocimiento histórico de la lucha de clases y su capacidad oratoria para convencer al trabajador de que es necesario dedicar parte del sueldo -y no de subvenciones estatales embolsadas por la cara- a mantener una institución sindical imprescindible para la sociedad, cuyo único fin es defenderlo de las agresiones de empresarios y políticos. Y si, por reparto de pastel, ese mismo sindicalista puede acabar en el consejo de administración de una caja de ahorros -que tiene pelotas la cosa-, tampoco estaría de más que se le examinara antes de las cuatro reglas: sumar, restar, multiplicar y dividir. Como mínimo.

Así que, oigan. Puestos a suponer gente pública idónea, España decente, mundos felices donde comer perdices, permítanme imaginar una actividad política regida por el sentido común. O sea: militantes de partidos colaborando, faltaría más, en cuanto haga falta. Según su ideología, interés y conciencia; allá cada cual. Sin embargo, cualquiera que aspirase a figurar en una lista elegible por los ciudadanos, tendría que hacer antes unas oposiciones en las que se le examinase de cultura general como trámite previo. Y luego, según las especializaciones a las que aspirase -ministro de Trabajo, presidente de Gobierno y tonterías así-, de economía, derecho, política internacional, historia de España y ética, por ejemplo; aunque temo que aprobar ética muchos lo tendrían peliagudo. Y por supuesto, idiomas: inglés, un poco de francés, alemán. A no pocos de ahora -muchos impresentables de ambos sexos lo demuestran en cuanto abren la boca en el Parlamento- ni siquiera se les exige hablar bien el castellano.

Fuente: XL Semanal – Patente de corso
Autor: Arturo Pérez-Reverte