martes, 11 de septiembre de 2012

Nuestra lengua: “Araña”


“Araña” (también: “lámpara de araña). = Aparte del arácnido conocido por todos, la palabra puede referirse también a una lujosa lámpara que cuelga del techo con varios brazos adornados con numerosas lágrimas de cristal.

“Quisquilloso”. = Fácilmente irritable. Que le da mucha importancia a pequeñeces.

“Lumbrera”. = Que destaca mucho por su inteligencia,

“Deleznable”. – Disgregable, desmenuzable con facilidad. Resbaladizo. Suele utilizarse en el sentido de “detestable”, “abominable”, lo cual es incorrecto.

“Detentar”. = Ejercer el poder ilegalmente. No confundir con “ostentar”, ejercer el poder legalmente.

“Tiene más morro que un oso hormiguero”. = Un morro que se lo pisa.

“Dar el do de pecho”. =Triunfar, tener éxito. Conseguir algo preciado.

“Bartolo tenía una flauta/con un agujero solo/ si no fuera por el agujero/ no sería la flauta de Bartolo.”= Antigua canción repetitiva de corro infantil, que solían cantar los chiquillos a los Bartolos. Similar: “José se llamaba el padre y Josefa la mujer y tenían un hijito que también se llamaba José”.

“Señor muerto, esta tarde hemos llegado”. = La importancia de la puntuación. La mencionada frase cambia completamente de sentido se la escribimos así: “Señor, muerto está. Tarde hemos llegado”.

Leído en la Prensa: Pobreza controlada



Hoy ya podemos asegurar que ninguna de las sucesivas reformas laborales que se han hecho en las últimas décadas ha servido para generar empleo; y, desde luego, las que se han sucedido en los últimos años solo tenían una misión, que los lacayos del sistema han bautizado con el eufemismo de flexibilidad laboral. A los empresarios (me refiero a empresarios en el sentido estricto de la palabra, no a las grandes corporaciones y compañías transnacionales) les vendieron tales reformas como la salvación de sus negocios; y los empresarios las apoyaron, sin darse cuenta de que eran la golosina con que se trataba de emboscar una mayor presión fiscal que acabaría por asfixiarlos. Lo estamos viendo ya; y lo veremos con tintes aún más sombríos en los próximos años, cuando todo el tejido de las pequeñas empresas haya sido devastado por un nuevo orden económico rapaz que busca la maximización del beneficio y el expolio sistemático de las clases medias.

En efecto, tales reformas laborales solo han servido para que los trabajadores sean despedidos a mansalva, sin una indemnización mínimamente decorosa; y, si algún improbable día vuelven a ser contratados, tales reformas laborales servirán para que lo sean en condiciones de oprobio, lindantes con la esclavitud, con sueldos cada vez más zarrapastrosos, vacaciones más magras y una jubilación remunerada cada vez más improbable, etcétera. Pero, como decíamos, los empresarios que han acogido con alborozo tales reformas laborales estaban, los pobrecitos, excavando su propia tumba: pues, cuanta más gente haya desempleada, cuanta más gente sea despedida con indemnizaciones birriosas, cuanta más gente sobreviva con sueldos de miseria, las posibilidades de que sus negocios prosperen se achicarán, pues no habrá nadie que pueda consumir los productos que tales negocios producen, distribuyen o venden; y, entretanto, tales empresarios verán cómo se los fríe a impuestos, tasas, cánones, contribuciones y demás gabelas. Me da mucha risa que los libros de texto con los que lavan el cerebro de nuestros hijos sigan repitiendo que, en el sistema feudal, la gente estaba aplastada por las exacciones; cuando lo cierto es que aquellos diezmos y primicias que pagaban nuestros antepasados eran una nonada, comparados con el expolio aniquilador que hoy padecemos.

El desmantelamiento de las clases medias, logrado a través de sucesivas reformas laborales despiadadas y exacciones crecientes, concluirá desembocando en un modelo de sociedad que tradicionalmente resultaba insostenible: allá en la cúspide, unos pocos ricos que nadan en la opulencia; abajo, masas depauperadas y lampantes. Pero el sistema sabe bien que una sociedad de este tipo es una bomba de nitroglicerina en potencia: por eso ha ideado mecanismos de beneficencia pública que ya no es, por supuesto, aquella quimera del llamado Estado de bienestar; pero que al menos asegura que esas masas de trabajadores desempleados y empresarios arruinados pueden mantenerse en un estado de pobreza controlada. Así se entiende, por ejemplo, la propinilla de los 400 euros para los parados de larga duración que instituyó el depuesto Zapatero; y a la que ahora ha dado el espaldarazo el deponible Rajoy. Un hombre al que le repartes una limosnilla de 400 euros es, desde luego, un paria; pero es un paria que tiene algo que perder si se revuelve contra quienes han causado su miseria. Y así, subsidiando a masas cada vez más ingentes para que se mantengan en un estado de pobreza controlada, es como el sistema piensa sostenerse durante las próximas décadas. No hace falta añadir que un hombre que gana 400 euros al mes no va a reactivar la economía (otra expresión que emplean con fruición los lacayos del sistema): se limitará a consumir aquello que más imperiosamente necesita para su subsistencia, que para entonces será la subsistencia de quien ha sido previamente animalizado: primero el pago de una solución habitacional infrahumana y la adquisición de comida basura presta para calentar en el microondas; después, conexión a Internet para que se idiotice frecuentando páginas guarras y soltando paridas en las redes sociales, teléfono móvil para amueblar su tedio con chácharas superfluas, televisión a embute, etcétera. Y para satisfacer tales demandas ya estarán las corporaciones y compañías transnacionales, dispuestas a atender sus necesidades básicas.

Jopé, qué suerte tenemos de vivir en el Estado democrático y social de Derecho. Hillaire Belloc lo llamaba, más propiamente, el Estado servil.

Fuente: XL Semanal
Autor: Juan Manuel de Prada

lunes, 10 de septiembre de 2012

Tema de hoy: Jubilados con miniempleos



En Alemania no se atan los perros con longanizas por mucho que la Sra. Merkel con sus ínfulas de superioridad nos refriegue por las narices a todos los países del sur nuestra catastrófica situación económica , que todos de sobra conocemos por sufrirla diariamente en nuestras carnes.

Así, no hace mucho leí en el prestigioso diario muniqués Süddeutsche Zeitung un artículo de Thomas Öchsner titulado „Senioren mit Minijobs“ (Jubilados con miniempleos), en el que informa de la mala situación de muchos pensionistas alemanes que se ven obligados a tener que trabajar con contratos a tiempo parcial de muy baja remuneración (los llamados minijobs) para mejorar sus escasos ingresos.

Este invento alemán que hizo su primera aparición en el año 2003, permite maquillar en las estádisticas la cifra de parados de larga duración. Son empleos en los que se trabaja un máximo de 15 horas a la semana por un salario raquítico que ronda los 400 euros y para los que no se requiere ninguna cualificación.

En Alemania son 6,8 millones las personas con este tipo de contratos basura, de las cuales, según recientes estadísticas, casi 800.000 son jubilados y 120.000 tienen más de 75 años. Las tareas desempeñadas por estos “yayos” son generalmente las de reponedores en supermercados, buzoneadores, limpiadores, etc., si bien algunos tienen la suerte de conseguir ocupaciones en sus antiguos oficios.

La ventaja de estos minitrabajos es que los empleados no necesitan pagar cargas sociales, es decir que reciben los 400 euros netos sin ningún tipo de descuento por impuestos o SS. Al empresario estos contratos le cuestan aproximadamente unos 120 euros en impuestos, seguros de enfermedad y pensiones, que tiene que asumir él solo obligatoriamente. Esto es lo que les hace parecer algo más atractivos a pesar del insignificante salario.

Los partidos de izquierdas llevan ya tiempo protestando contra esta tendencia. Consideran que la mayoría de las pensiones, en lugar de aumentar, han ido disminuyendo con el paso de los años, especialmente debido al incremento de la carestía de la vida desde la implantación del euro y a la consiguiente inflación. Por ello, cada vez hay más pensionistas que no pueden llegar a fin de mes y no ven otra salida de sus penurias que recurrir a esas tareas mal remuneradas para recomponer su maltrecha economía.

De lo cual se infiere que “no todo lo que reluce es oro”, ni tan siquiera en Alemania.
Margarita Rey

Nuestra lengua: "Calma piojo que el peine llega"




“Calma piojo que el peine llega”. = No hay que impacientarse y saber esperar. Todo llegará a su debido tiempo.

“Saber cuántas púas tiene el peine”. = Ser astuto y habilidoso en los negocios que maneja y no dejarse engañar por nadie.

“Echar la lengua de un palmo por algo”. = Desear algo desesperadamente y trabajar con todas las fuerzas por alcanzarlo.

“Hacerse lenguas de algo o alguien”. = Alabar mucho una cosa o una persona.

“(Re)cargar las pilas”. = Regenerarse y llenarse de energía (por ejemplo, en vacaciones).

“Favor ofrecido, compromiso contraído”. = Los favores, aun siendo ofrecidos, comprometen a quien los recibe.

“Que cada cual se rasque con sus uñas”. = Que cada cual se las apañe como pueda Similar: “Que cada palo aguante su vela” o “Que cada cual espante sus pulgas”.

“El saber no te lo roban”. = El saber es un tesoro a prueba de ladrones. Similar: “El saber no ocupa lugar".

“Dale un huevo al codicioso y te pedirá la gallina”. = Hace referencia a la desmesurada ambición de algunas personas que se aprovechan de la bondad de los demás.

“Nadie arrebañando engorda”. = A base de pizcas y restos no crecen las cuentas corrientes. La mayoría de las grandes fortunas se han hecho a base de negocios poco recomendables y de oscuras transacciones.

Leído en la Prensa: Sombrío panorama


The Wall Street Journal y The New York Times publican sendos artículos en referencia al éxodo de españoles en busca de fortuna en el extranjero


La retirada récord de depósitos del sector privado en los bancos españoles durante el pasado mes de julio, que sobrepasó los 74.000 millones, acapara la atención al otro lado del Atlántico, hasta el punto de que los diarios The Wall Street Journal y The New York Times publican sendos artículos en referencia al éxodo de españoles en busca de fortuna en el extranjero ante una crisis que va a peor y que estaría impidiendo a los bancos españoles financiarse a través de los mecanismos habituales.

En este sentido, The Wall Street Journal señala que casi tres meses después de que España solicitara un rescate de hasta 100.000 millones de euros para sus bancos los problemas de las entidades españolas se están agravando, añadiendo presión a la intervención por parte del BCE, que este jueves podría anunciar nuevas medidas extraordinarias. "El último problema es la incapacidad de los bancos españoles para financiarse a través de los medios habituales.

Los mercados de capitales permanecen en gran medida cerrados porque los inversores no quieren comprar deuda de los bancos a precios asequibles, mientras los clientes, nerviosos por la situación de las entidades, cada vez más retiran sus depósitos", apunta. Los bancos parecen estar agotando su capacidad para exprimir liquidez del BCE, convertido en prestamista de último recurso para la mayoría del maltrecho sistema financiero del sur de Europa, añade el diario de cabecera de Wall Street, que apunta la posibilidad de que el Banco de España haya comenzado a proporcionar préstamos de emergencia a algunos de los bancos del país, según fuentes del sector.

Así, el periódico añade que la semana pasada el Gobierno ofreció otra medida de alivio al retirar la regulación que limitaba los intereses que los bancos ofrecen en sus depósitos, a lo que las entidades respondieron inmediatamente con intereses superiores al 4% para atraer a los "asustadizos" clientes y frenar la retirada de depósitos, que en julio registró un récord de más de 74.000 millones. En este sentido, The New York Times presta atención al fénomeno que representa el creciente número de españoles que optan por abandonar el país ante las sombrías perspectivas económicas y laborales, retirando sus ahorros de los bancos españoles.

De acuerdo con las estadísticas oficiales, 30.000 españoles se apuntaron como demandantes de empleo en Reino Unido el pasado año, un 25% más que el año precedente. "Sin duda que hay un poco de pánico", apunta el economista y profesor de la Universidad Pompeu Fabra José García Montalvo. "Los ricos ya han sacado su dinero.
Ahora es el turno de los profesionales y la clase media que están llevando su dinero a Alemania y Londres", añade. Así, el principal diario de EEUU señala que "el éxodo continuado de personas y dinero de España" podría ser una advertencia a los líderes políticos de que el rescate del país puede no ser suficiente para contener el pánico a medida que se prolonga la crisis en España, tal y como se desprende de la experiencia de Grecia. "El 'corralito' se ha convertido en parte de las conversaciones de la gente en España, donde el más de un millón de inmigrantes argentinos han proporcionado extensas y morbosas historias sobre desesperadas batallas legales y pérdida de ahorros", apunta el rotativo neoyorquino.

Por su parte, el Banco de España ha asegurado que no persigue "influir" en la capacidad de las entidades financieras para captar recursos líquidos con la eliminación de las penalizaciones a los depósitos de alta remuneración, ha informado en un comunicado. "El objetivo es exclusivamente eliminar la distorsión que pudiera estar sesgando la oferta de productos bancarios hacia instrumentos como los pagarés, que ofrecen al ahorrador una menor protección que los depósitos bancarios", explicó el supervisor.

Además, la institución liderada por Luis María Linde salía al paso de varias informaciones publicadas en la prensa extranjera sobre la situación de liquidez en el sector financiero español, garantizando que la provisión de liquidez a las entidades financieras por vías distintas a las operaciones ordinarias de política monetaria representa una "fracción insignificante" del préstamo total del Banco de España al sistema financiero.

Fuentes: La Vanguardia / Europa Press

Leído en la Prensa: Libertad vigilada


Una administración férrea supone adquirir candados para todos los bolsillos, exceptuando el del pañuelo, que lo necesitamos para secar nuestras penúltimas lágrimas. También para despedir a la canciller Merkel, que es el ama dominante. La estricta señora le ha dado más tiempo a Rajoy a la vez que nos lo quitaba al resto de los españoles. Una noticia buena y otra mala ha traído a la Moncloa. La buena, que solo lo es si la comparamos con la mala, consiste en permitir la compra ilimitada de bonos, aunque al Bundesbank no le guste, y la mala es que el Eurobanco va a imponernos unas condiciones durísimas. «¡Cuánto corta una espada en un vencido!», dijo Villamediana antes de que le cortaran el hilo de la vida por impulso soberano.

Los españoles se marchan por el sendero único trazado por doña Angela y por otros hijos de la gran ruta nacidos en la misma patria a la que esquilmaron. Nadie está contento y ni siquiera los «indignados» tienen fuerza para protestar, pero la resignación, que es una entrega voluntaria de nuestras posibilidades, no debe confundirse con la paciencia, ni con la conformidad. «Conservemos este señor, no sea que venga otro peor», aconseja el refranero, pero el señor Rajoy cada vez se parece más a don Tancredo que a Cánovas. Sabe que no podemos ser otra cosa, ni hacer cosas nuevas, salvo esperar a los «hombres de negro» o a que cambie la suerte y el Eurovegas nos pille más cerca y acabe por acampar en Madrid.

De momento no debemos jugar con el dinero, aunque sea de los otros. La presidenta de Castilla-La Mancha, Dolores de Cospedal, ha tenido una idea indigna de su jefe, que no tiene ninguna que le guste a la gente: dejar sin sueldo a los parlamentarios. Cuando les propuso tan sugestivo proyecto, los señores diputados le hicieron una contraoferta: que renunciara ella a su sueldo la presidenta. Cuando no se tiene nada que dar, hay que dar ejemplo, que es gratis total.

Fuente: La Verdad
Autor: Manuel Alcántara




viernes, 7 de septiembre de 2012

Leído en la Prensa: La chistera alemana estaba vacía



Rajoy es el Ecce Homo restaurado por Merkel

Ha llegado Angela Merkel a España, a darle otro repasito a Mariano, y se le va a uno inmediatamente la cabeza a Borja, municipio de Zaragoza, donde todavía se repone de su ataque de nervios Cecilia Giménez.

Ángela y Cecilia, Cecilia y Ángela, comparten sin saberlo una afición de consecuencias impredecibles: la restauración de Ecce Homos. Cumbre tras cumbre, pincelada a pincelada, estas dos mujeres se han hecho expertas en dejar al rey de los judíos y al presidente de los españoles, cada uno con su respectiva corona de espinas, hechos talmente un cromo.

Al Mesías genuino y al mesías Popular, ha sido ponerles la mano encima la señora Giménez y la señora Merkel y en pocos meses no los reconoce ni la madre que los parió. Mismamente, no es por establecer odiosas comparaciones, pero el nuevo Jesús del Santuario de Misericordia y el nuevo Mariano del santuario de Moncloa son extrapolables.

O sea, tú cuelgas un retrato actual de Rajoy en la iglesia más célebre de España, lugar de peregrinación, destino turístico de primer orden, y el personal seguiría a su bola, haciéndose fotos para la inmortalidad y la red y absolutamente ajeno al cambiazo.

De tapado de Aznar a criatura de Kafka
Lo que pasa es que el Ecce Homo de Borja por lo menos es recuperable. Le han puesto una orden de alejamiento a Cecilia Giménez, por malos tratos, naturalmente, y los expertos aseguran que pronto quedará sano y salvo. El problema del Ecce Homo de Moncloa, en cambio, es que Ángela Merkel, la mano que mece la cuna de Europa, puede seguir restaurándolo hasta alcanzar la metamorfosis. O sea, que acabe pareciéndose menos a sí mismo que el infeliz de Gregorio Samsa inmortalizado por Kafka.

Hoy mismo, por ejemplo, la restauradora teutónica le ha dado otra manita de pintura, otro toquecito, y los que te rondaré morena, hasta que al fin llegue ese nefasto día en el que Mariano se ponga frente al espejo, a retocarse la barba, y descubra horrorizado el reflejo de una extraña criatura imposible de reproducir en un cártel electoral.

-"¿Por qué no me avisasteis?"-, reprochará Rajoy a Moragas, a Nadal, a Soraya, a Cospedal y otros cortesanos.

-"Porque habrías ordenado que nos cortasen la cabeza"-, susurrarán a coro en ese palacio en el que, llevarle la contraria al Presidente, se ha hecho tan peligroso como llevarle la contraria a Enrique VIII en el siniestro palacio de los Tudor.

De todas formas, con la afición que le ha cogido la señora Merkel a restaurar a distintos y distantes Ecce Homos de Europa, Los Samaras, los Monti, los Passos Coelho, los Rajoy (¡que no se descuide Hollande!), ocurre un poco como con la afición de la señora Giménez a restaurar el dichoso fresco de Borja: que siempre hay gente para todo. Voces que claman por restaurar la dignidad nacional, y hooligans "enganchados" al garabato, la caricatura y el cachondeo interactivo universal.

La chistera estaba vacía
De la chistera de doña Ángela nunca acaban de salir Euros contantes y sonantes, ni terapias de choque contra la deuda, ni palomas blancas. Una y otra vez, con la sonrisa complaciente y sumisa de su interlocutor de turno, la Canciller anuncia "lo que se va a hacer", los que se está negociando y lo que se puede acordar en un próximo Consejo Europeo (¡siempre el próximo Consejo Europeo, tronco!), que tampoco marcará un punto de inflexión en las constantes vitales de los pacientes mediterráneos.

De nuevo el ¡vuelva usted mañana! como aportación española a la gobernanza de la Comunidad Europea. Una nueva cumbre de paso para repartir entradas para la megacumbre de otoño. Otra sesión de cuentacuentos de la "buena pipa" bajo la apariencia de rueda de prensa. Lo único que ha salido de la chistera de la Canciller alemana son periodistas, teutónicos y cañís, por todas partes, impasibles los ademanes, resignados una vez más a regresar a sus redacciones con las manos vacías. ¡Eso si es magia!

Todavía hay españoles paralizados frente al canal de 24 horas, con las bocas abiertas, intentando descubrir dónde está el truco: ¿cómo una mujer diciendo tan poco, ¡abracadabra!, es capaz de convocar a tantos chicos de la prensa?

Con razón la cara de Rajoy era un poema. Una réplica de las caras de Monti, de Samaras, de Passos Coelho, cada vez que le han anunciado a bombo y platillo a sus respectivos pueblos que iba venir la versión femenina y teutónica de Mister Marshall.

Ayer, los españoles, azuzados por su gobierno y sesudos analistas económicos, se pasaron la noche de vísperas en vela levantando castillos en el aire. Esta noche, en cambio, se irán a la cama en un país en blanco y negro, como conmovedores extras de Berlanga, con esa amarga sensación de que Miss Merkel ha pasado de largo, con las manos vacías, salvo una tijera de última generación "made in Germany" que depositó gentilmente en la mesa del despacho oval de La Moncloa.

Fuente: Periodista Digital
Autor: Javier González Méndez