miércoles, 20 de abril de 2011

Nuestra lengua: "Sabe más el diablo...."


“Sabe más el diablo por viejo que por diablo”. = Existe la antigua creencia de que un viejo sabe mucho por la experiencia acumulada durante los años.

“Escalada urbana”. = Escalada que se realiza en una pared con elementos de hormigón, en vez de hacerlo en plena naturaleza (a menudo para practicar antes de escalar la ladera de una montaña de verdad).

“No le rigen las entendederas”. = Está chalado.

“Va a arder Troya”. = Se va a armar una buena. En sentido más amplio: “Se va a armar un guerrazo”.

“Dar buen cuidado de”. = Comer (algo) con mucho apetito.

“Mendrugo”. = Trozo de pan duro. Sentido figurado: estúpido, tonto.

“Tener boca de culo de gallina”. = Boca pequeña, de labios finos, redonda y arrugada.

“¿Quién lo dice? Rita (Pepa) la Cantaora”. = Nadie (importante).

“Las partes pudendas”. = Los genitales.

“Salir todo a pedir de boca”. = Salir todo estupendamente.

“No nos hemos caído de un guindo”. = No somos tontos.

“¿Cuál es tu porra? ¿El Real Madrid o el FC Barcelona? = ¿Por quién apuestas?

“Manoseo”. = Tocamientos. Coloquial: sobeteo.

“Estar torrado”. = Tener mucho calor. Estar quemado por el sol (playa, piscina) como un grano de café.

Pincelada: Rasgarse las vestiduras


Estamos en Semana Santa y, ese ambiente especial que se respira a nuestro alrededor, nos lleva a recordar episodios y frases de la Biblia, esa magnifica recopilación de historias y leyendas que ha sentado las bases de nuestra civilización.

En uno de sus episodios, que los Evangelistas sitúan en la noche del jueves al viernes, Jesús fue llevado ante el tribunal del Sanedrín (tribunal supremo de los judíos), donde se hallaban reunidos los escribas y los ancianos. La reunión estuvo presidida por Caifás, en calidad de Sumo Sacerdote en funciones.

Caifás era un ser taimado y ávido de poder. Temía a Jesús porque él representaba un peligro para él, conservador y perteneciente a la secta de los saduceos, que por aquel entonces era la que tenía la mayoría en el Sanedrín y que, en contraposición a la comunidad farisea, no creía en la resurrección.

Se trataba de decidir lo que tenía que suceder con Jesús de Nazaret, después de la supuesta resurrección de Lázaro y de que Jesús se hubiese autoproclamado “hijo de Dios”. Según los Evangelistas, Mateo, Marcos y Lucas, el anterior Sumo Sacerdote Anás (suegro de Caifás y de peor catadura que este último) le preguntó a Jesús “si él era efectivamente el Mesías, el Hijo de Dios". La respuesta de Jesús fue clara: "Yo soy”. Los judíos consideraron tales palabras como una blasfemia. Y, ante tal afrenta, Caifás, con un gesto no desprovisto de teatralidad, se rasgó las vestiduras y se dirigió a la asamblea con más o menos estas palabras: "Acabáis de oír la blasfemia, ¿qué decidís?” Y ellos contestaron: “¡Pena de muerte!”.

Pero, lo que aquí nos ocupa, no es este episodio, por muy alegórico y tradicional que sea en estas fechas, sino la locución “rasgarse las vestiduras”, que tiene su origen en una antigua costumbre del mediterráneo oriental, muy anterior a la época en la que se sitúa la historia de la Pasión de Jesucristo y ya mencionada por Homero. Como tal, se utilizaba también en la cultura judía como sincera manifestación de dolor cuando alguien fallecía. Entonces, en el cementerio, los familiares más próximos y todas las personas más allegadas al difunto se rasgaban las vestiduras ante el rabino en señal de dolor y desesperación. Más tarde, este gesto pasó a ser una señal de indignación, ira y pesar.

En la actualidad, “rasgarse las vestiduras” se emplea como expresión de escándalo, de manera auténtica o hipócrita, por las palabras o las acciones de otra persona.
Margarita Rey

martes, 19 de abril de 2011

Tema de hoy: La lacra de la pobreza


Desde las recientes declaraciones del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, sobre los indigentes que duermen en la calle, el asunto no se me va de la cabeza.

En todos los países democráticos occidentales existe la pobreza. Dado el mayor número de habitantes, la miseria en Norteamérica es la mayor del mundo occidental desarrollado. Los EE UU tienen unos 300 millones de habitantes. Uno de cada diez norteamericanos ha nacido en el extranjero. La familia del presidente estadounidense, Barack Obama procede de Kenia. El número de indigentes en el país más rico del mundo es de casi 44 millones. EE UU carecen de una red social. El país sigue la filosofía de los tiempos del Oeste de que cada uno se busque la vida.

En el continente latinoamericano con 577.200.000 millones de habitantes, 241 millones de personas viven en la pobreza. Sólo México tiene unos 55 millones de pobres (más de la mitad de la población). Tristemente conocidos son los “pobres del basurero”. Más del 40% de los habitantes de América Latina son indigentes. Pasan hambre en el mundo unos mil millones de seres humanos.

España representa con casi 9 millones de pobres el 10,7 % de los 84 millones de europeos que viven excluidos de la sociedad en Europa. Los políticos no deberían declamar sobre o en contra de la pobreza, sino hallar medios eficaces para combatirla, teniendo en cuenta desde el principio sus ramificaciones: en especial creación de una red nacional de albergues, para que el indigente no duerma a la intemperie. En esa red han de estar activos psiquiatras y psicólogos para aquellos indigentes que muestren problemas psíquicos. Estos enfermos tendrían que ser derivados a clínicas de la seguridad social. En segundo lugar está la educación. Ni un solo niño en el asentamiento que no vaya a la escuela. Pueden ser recogidos por microbuses o por furgonetas. Pero de nada servirá que el niño vaya a la escuela si, concluidos estos estudios, se suma al ambiente de miseria y de delincuencia de procedencia. Un servicio social ha de encargarse de que el niño elija unos estudios, si no pueden ser universitarios (hay becas), de formación profesional, que le hagan salir del circulo vicioso. Por supuesto que el estudiante ha de hallar una salida a sus estudios. El Estado tiene que construir viviendas modestas, donde puedan vivir dignamente los socialmente marginados. Vigilantes municipales han de velar porque las casas estén en buen estado. Asimismo, la policía ha de actuar intensamente contra los que trafican con la droga y contra los drogodependientes, conduciendo a estos últimos a clínicas sociales. También ha de detener a quienes se dedican a asaltar a ciudadanos a punta de navaja.

Estas medidas han de ser contempladas en un presupuesto especial en la cartera de asuntos sociales de todos los países democráticos, que con las cifras de pobres demuestran tener una sociedad y una democracia enfermas. Obama incluyó en su programa un plan social, aplastado por la mayoría rica de los derechistas republicanos.

Soy consciente de que lo escrito es utópico. ¿Por qué? En la respuesta está la hipocresía de los gobernantes en este planeta.

Nuestra lengua: "Una cierva tierna"


“Una cierva tierna“. = Una chica, una jovencita.

“De rompe y rasga”. = Echado para adelante, de ánimo resuelto y gran desenfado.

“Estar meditabundo”. = Estar pensativo, ensimismado.

“Correr a alguien a gorrazos”. = Sentido figurado: echar y perseguir a alguien que dice tonterías.

“Tener más dientes que un lucio”. = Tener una dentadura prominente (el lucio tiene 500 potentes dientes). Similar: “Tener la boca llena de dientes”.

“Estar en las quimbambas”. = Muy lejos, “en el quinto pino”.

“Ser lobos de la misma camada”. = Ser de la misma calaña, igual de malvados.

“Ser tal para cual”. = Son idénticos. Vienen a ser lo mismo (de malos).

“Quien no corre, vuela". = Hay que darse mucha prisa para no sufrir un perjuicio.

“Puñalada (cornada) trapera”.= A traición.

“Pegarse un revolcón con alguien”.= Acostarse con alguien (sentido sexual). Tener sexo fugaz. “Dar un revolcón a alguien”. = Vencer a alguien (por ejemplo en un juego, en un deporte).

“Chuchaqui”. = (Ecuador), resaca.

“Irse de farra, de parranda”. = De juerga.

“Organizar un sarao”. = Una gran fiesta de personas distinguidas.”Armar un sarao”. = En sentido figurado: armar una gran movida, un gran follón.

“Tribu urbana”. = Grupo (pandilla) de jóvenes de una gran ciudad pertenecientes a lo que se denomina“subcultura”.

“Ser muy redicho”. = Ser muy pedante hablando.

“Entrar el gusanillo de/ por algo” = Ganas. “Tener el gusanillo”. Comienzos de a necesidad de comer, de hambre. En España “se mata el gusanillo” con el aperitivo

Pincelada: Armarse un Tiberio


Esta expresión suele ser utilizada para referirse a disputas o peleas que van acompañadas de mucho estrépito, vocerío, disturbio y confusión.

En Interrogantes.Net he encontrado una explicación de su origen que me ha resultado muy explicativa y convincente. Espero que también disfruten con el texto que me permito reproducir para ustedes a continuación:

“Armarse un Tiberio” se refiere a formarse gran alboroto y desorden. Generalmente va acompañado de pendencias, reyertas y destrozos, pero puede dar a entender sólo mucho ajetreo, por diversión o fiesta. También se utiliza para designar asuntos embrollados o de difícil solución. Para algunos, la palabra “tiberi” tiene relación con el catalán y significa una gran comida. Incluso hay zonas de Cataluña donde se utiliza para indicar conjunto de ruidos y gritos, sean de alegría o de disputa. Sin embargo, la mayoría de los eruditos opinan, con J.M. Sbarbi, que la expresión hace referencia a Tiberio Claudio Nerón (42 a. C. - 37), quien por los avatares familiares era a la vez hijastro y yerno del emperador Augusto. Desde luego, Tiberio no era el favorito de Augusto para sucederle, pero dado que el. resto de los pretendientes murieron prematuramente, no hubo más remedio que dar la corona a este Tiberio, que subió al trono imperial con el nombre de Tiberio Julio César y que embadurnó los asuntos romanos durante casi veinticinco años. La personalidad de Tiberio sufrió grandes variaciones: poco a poco fue desentendiéndose de los asuntos públicos (sólo construyó un templo y un teatro) y todas sus energías se centraron en sobrevivir en una corte plagada de asesinos y conspiradores. Él mismo lo era, y no dudó en procesar y ajusticiar a sus amigos, parientes, y a todo aquel cuya muerte le podía reportar beneficios económicos. El final de su vida se vio envuelto en los terrores de la superstición y de los remordimientos. También se vio envuelto en ropa, porque fue ahogado con ropajes por sus propios secuaces, que ya anhelaban su muerte. De Tiberio se recuerdan sus monumentales matanzas, de ahí la expresión española. Cornelio Tácito (c. 55 - c. 115) refiere en sus Anales la tiranía de este terrible emperador. Dice el historiador acerca de aquellos días: “Podía verse por todos los lugares una carnicería inmensa: personas de ambos sexos, de toda edad, ilustres y desconocidos, dispersos o amontonados. No se permitió a los parientes o amigos acercarse a llorarlos, ni siquiera a mirarlos durante mucho tiempo, por el contrario, se dispuso una guardia que seguía los cuerpos putrefactos mientras se llevaban al Tíber; y si flotaban o a la orilla, nadie podía tocarlos o quemarlos”. A Tiberio le sucedió otro individuo no menos famoso por sus desmanes: Calígula. Pero ésa es ya otra historia...”.

lunes, 18 de abril de 2011

Tema de hoy: Un clown político anda suelto


Es de temer cuando José María Aznar habla fuera de España, y, muy en especial, en su ininteligible inglés macarrónico. Pero todo el mundo entiende los ataques de Aznar a España, no sólo a su gobierno.

Toda la prensa española se ha hecho eco de las últimas patochadas de Aznar, el 11 de este mes en la Universidad de Columbia en Nueva York. Los medios de comunicación reproducen aún los disparates dichos por el ex presidente del Gobierno y actual presidente de la llamada FAES (Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales). Cuando otros países como Alemania están apoyando a España para que no sea “rescatada” (como Portugal), decir que es difícil que España pague la deuda equivale a un acto de “alta traición” más que a una zancadilla a Zapatero. El tiro de Aznar tenía supuestamente tres objetivos: meterle un gol a La Moncloa, hacerle ver al mundo que España se hunde y necesita un “caudillo”, como él, para salvarla, y tres (que se infiere del segundo motivo), desacreditar a Rajoy, que según Aznar no sería capaz de dirigir los destinos del país. Las palabras de Aznar no apoyan al PP, sino que lo debilitan, pues siembran la duda de quién manda realmente en Génova y dónde está el patriotismo del PP.

Para lucirse más, Aznar (Ansar para Bush) calificó de amigo “extravagante” de Occidente al dictador libio Gadafi, pretendiendo así dejar en ridículo a la ONU.

Uno se pregunta, ¿quién proporciona a Aznar estas importantes conferencias en EE UU? Lo más seguro: el círculo de su jefe Murdoch, el magnate ultraconservador de los medios de comunicación.

Nuestra lengua: "Lavado gatuno"


“Hacerse un lavado gatuno”. = Lavarse someramente (como lo hacen los gatos que se pasan la patita humedecida de saliva por la cara).

“Más cura la dieta que la lanceta”. = Recomienda llevar un régimen de comidas saludable, lo que previene enfermedades y hace innecesaria la ingesta de medicinas.

“Tener entre ceja y ceja“. = Tenerle manía a alguien.

“También al verdugo ahorcan”. = Nadie es impune.

“Llevar (traer) a alguien o algo al retortero”. = (RAE): 1. Llevarle (traerle) a vueltas de un lado a otro. 2. No dejarle parar, dándole continuas y perentorias ocupaciones. 3. Tenerle engañado con falsas promesas y fingidos halagos.

“Hacer (liar) los bártulos”. = Similar: “Hacer el petate”

“Venir de perilla”. = Venir muy bien (“de perlas”). =

“Ser largo(a)”. = Ser espabilado, sabérselas todas.

“Ser muy cuco”. = Muy avispado, muy listo.

“Dar la murga”. = Dar la lata

“No pillarse los dedos”. = Se dice cuando se es muy cauteloso a la hora de expresar una opinión o de cometer una acción para no salir perjudicado si algo sale mal.

“Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido”. = Quien habla mal de su propia familia no es una buena persona.

“Andarse con cien ojos”. = Ser receloso y precavido en algún asunto cuando existe algún tipo de sospecha de que pueda haber “gato encerrado”.

“Le canta el alerón”. = Le huele mal la axila.

“Romperse la crisma”. = Descalabrarse.

“Para malas lenguas, buenas son tijeras” o “A malas lenguas, tijeras”. = Recomienda evitar a los chismosos y murmuradores.

Pincelada: El huevo de Colón



Si alguna vez han visitado Sant Antoni de Portmanyi en Ibiza, seguro que les habrá llamado la atención el enorme huevo situado en el Paseo de Ses Fonts, frente al puerto, cuyo interior cobija una reproducción de la carabela Santa María, una de las tres naves que protagonizaron el descubrimiento de América. Por lo visto, los ibicencos reivindican para su isla el nacimiento allí de Cristóbal Colón, quien, en realidad se llamaría Colom y sería de origen judío.

¿Y por qué la escultura en el centro de Sant Antoni relaciona a Colón con un huevo? La respuesta es sencilla y nos lleva a una de las muchas leyendas que se cuentan sobre Colón. Nos remontamos pues a principios del siglo XVI. Colón andaba a la búsqueda de alguien que le financiara otro viaje al Nuevo Mundo y, aprovechando un banquete en el que estaban reunidos los nobles más importantes del reino, les habló de su nuevo proyecto. Uno de ellos, de forma despectiva, le dijo que el “descubrimiento de las Indias” no era ninguna hazaña fuera de lo común y que cualquiera de otro navegante hubiese podido hacer lo mismo. A lo cual Colón cogió un huevo y preguntó si alguno de los presentes sería capaz de mantener un huevo de pie sobre la mesa sin que éste se cayese. Todos los intentos resultaron fallidos. Entonces, Colón, sujetando el huevo con una mano, presionó ligeramente con uno de los dedos de la otra la parte inferior del huevo hasta que se agrietó, con lo que consiguió colocarlo sobre la mesa y que se aguantase sin caer. De esta manera y, con sutileza, sin ofender a nadie, hizo ver a los presentes que es muy fácil hacer algo una vez que se nos ha dicho cómo hacerlo. Al parecer, los nobles quedaron tan impresionados que Colón encontró financiación para su nueva empresa.

Desde entonces, la expresión “el huevo de Colón” se utiliza para describir una "cosa que aparenta tener mucha dificultad pero resulta ser fácil al conocer su artificio” (RAE).
Margarita Rey