viernes, 2 de marzo de 2012

Tema de hoy: Protestas


Durante esta semana son protagonistas los estudiantes, que protestan por los recortes en Educación. La chispa saltó en Valencia (PP) y se extendió a Barcelona (CiU), a Madrid y otras capitales. Desgraciadamente, como suele ocurrir en este tipo de manifestaciones, se mezclaron en las protestas callejeras los extremistas de siempre, que quemaron coches, mobiliario urbano, destrozaron escaparates de bancos y cometieron otros actos de violencia, también contra la policía, que repelió los ataques de forma extremadamente dura.

Las protestas estudiantiles en España son recogidas por toda la prensa española e internacional, que compara la situación con Grecia, lo cual no es exactamente correcto dadas las diferencias estructurales entre ambos países mediterráneos.

Con su habitual demagogia el PP acusa al PSOE de estar detrás de las manifestaciones. Olvida el PP que también hubo manifestaciones de protesta contra el PSOE cuando gobernaba Zapatero. El secretario general del PSOE recuerda al PP las manifestaciones nacionalistas, con banderas nacionales y la Marcha Real incluidas. En los bordes de los actos patrióticos, la ultra derecha con sus símbolos fascistas. Rubalcaba dijo: “Ellos – el PP – se manifiestan con los obispos y nosotros con los sindicatos. Cada oveja con su pareja”. Para el 11.M los sindicatos UGT y CCOO preparan una gran manifestación, en la que también quiere participar el PSOE. Recuperar la calle es la consigna. También, aunque no se dice, calibrar la fuerza de la izquierda.

Leído en la Prensa: Eurovegas


En la fabulosa serie 'Boardwalk Empire' vemos cómo el sistema americano se ha forjado en la frontera entre lo legal y lo ilegal, y muchas veces, en lo inmoral. En 'Crematorio', la serie basada en la gran novela de Rafael Chirbes, vemos el reflejo de la España en la que hemos vivido en estos últimos años. Han de verlas.

Antes del 'ladrillazo', España vivía, sobre todo -y en un mercado casi autárquico-, del turismo. De ese turismo landista de guiris que buscaban el exotismo y la rusticidad que vendía Hemingway, las postales del Mediterráneo, el sol y los precios bajos. Ahora, de aquello, solo nos queda el sol. Los precios son altos y ya no hay postales: en la calas pintorescas hay urbanizaciones; y ya no somos exóticos, somos europeos.

Pero el turismo, aún siendo endeble y estacional, sigue siendo uno de los pilares de nuestra tambaleante economía.

Y en estas, un tal Sheldon Adelson, un tipo que tiene hoteles y casinos en Las Vegas, Singapur y Macao, se descuelga con que quiere hacer un Euro Las Vegas en España. Comenzó a hablar del tema con el Gobierno de Zapatero y sigue conversando con el de Rajoy. Madrid y Barcelona se han ofrecido a acoger el proyecto en el que Adelson va a invertir 15.000 millones de euros en hoteles -algunos de macro lujo-, casinos, campos de golf, teatros. Y que dice que dará empleo directo a ¡200.000 personas!

Adelson parece Mr. Marshall.

Pero tiene condiciones: Quiere que se le exima de pagar la Seguridad Social de los trabajadores durante los dos primeros años, que se permita fumar en algún interior y, sobre todo, que se le den facilidades tributarias. Muchos de los clientes serán millonarios internacionales que vendrán a jugar con dinero negro y, para eso, es mejor que la Agencia Tributaria mire para otro lado.

Me suena inmoral. ¿Leyes a medida? ¿Blanqueo de capitales? ¡¿Qué se habrá creído?! Pero, por otro lado. ¿200.000 personas menos en paro? Más empleos indirectos.

Me suena sórdido: ¿Juego? ¿Habrá sexo? ¿Prostitución? El puritano que hay en mí piensa que sí.




Las Vegas representa lo peor del sistema, de este sistema de liberalismo globalizador salvaje que es una copia del sistema americano, ese sistema, a ratos inmoral, en el que parece que queremos quedarnos.

Pero el señor Sheldon ha hecho una cosa que, para mí, es digna de agradecer: Lo ha contado.

En el 'boom' inmobiliario de la costa española algunos llevaban haciendo eso mismo décadas, pero haciéndonos creer que eran el ejemplo de la moralidad.

No sé si se hará el Euro Las Vegas, lo que sí sé es que, por lo menos, estamos avisados. Y que siempre gana la banca.

Fuente: El Comercio (elcomercio.es)
Autor: PELAYO PASTOR Editor

Nuestra lengua: "Edredoning"


“Edredoning”. = Horrible palabra que nació en el programa de TV para voyeurs “Gran Hermano”. Se compone de la palabra “edredón” y del sufijo inglés “ing”. Tiene siempre un componente sexual y significa que una pareja se dedica a “retozar” debajo del edredón, plumón o funda nórdica, que les sirve para ocultarse de las miradas (o cámaras) indiscretas.

“Rapear”. = Componer y cantar canciones en ritmo de “rap” (El rap es un estilo compositivo percutivo, anterior y muy similar al hip hop, en el que las palabras o rimas no siguen una melodía, sino un ritmo.

“Cavar(se) su propia tumba (fosa). = Cometer errores en perjuicio de uno mismo. Hacer algo que va en contra de los propios intereses.

“Peluquear”. = Se utiliza en Venezuela y Colombia para “cortarle el pelo a una persona” con fines estéticos. Esta reconocido por la RAE.

“Motilar”. Este término lo usan mucho en la región del Caribe colombiano para “hacer un corte de cabello”. Es sinónimo pues de “peluquear”.

“Tener atufado a alguien”. = No dejarle ni respirar.

“Ponerse como una foca”. = Engordar mucho.

“Amotinarse”. = (Militar, sobre todo en la Marina): Rebelarse los soldados (marineros) contra sus superiores. La acción es “motín”.

“No tener ni media hostia”. = Ser un alfeñique.

“No entender de melindres”. = No tener remilgos, no ser amigo de exageradas cortesías.

jueves, 1 de marzo de 2012

Pincelada: Champú de caballo



No daba crédito a lo que estaban viendo mis ojos ni escuchando mis oídos. Me acerqué a la tele, que estaba utilizando como “música de fondo” mientras preparaba la cena, y ahí estaba, el champú de caballo, un producto que no me era del todo desconocido, más bien un “déjà vu”, por lo menos en su referencia a los équidos.

Recuerdo muy bien que, a finales de los 90, en Alemania aparecieron múltiples anuncios de una pequeña empresa bávara que pretendía haber encontrado un método infalible para frenar la caída del cabello. Se trataba de una tintura a base de crin de caballo que prometía incluso conseguir la reaparición de una parte de la masa de pelo perdida.

Lo cierto es que, de la noche a la mañana, el milagroso artículo desapareció del mercado. No olvidemos que las autoridades sanitarias en Alemania son muy eficientes cuando se trata de retirar un producto de la circulación si éste incumple mínimamente la legislación vigente.

Y ahora me encuentro con un mellizo del producto de marras, que se vende desde hace bastante tiempo para uso de higiene equina y que ahora hace la ronda por las televisiones y las publicaciones de nuestro país: un champú de caballo, según dicen totalmente natural, cuyos componentes contienen aminoácidos y proteínas varias y que, al parecer, ha sido clínicamente probado.

Todos sabemos que los caballos tienen el pelo tres veces más grueso que el de los humanos, por lo que los compradores tienen la esperanza de conseguir un pelo fuerte y sano y evitar la alopecia al asequible precio de unos 10 euros.

Sin embargo, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido que el champú en cuestión "no es más que otro champú cualquiera y sólo limpia y acondiciona el pelo". En su opinión, el champú para caballos es "tan solo otro producto milagro. Limpiará y acondicionará el pelo, pero sus mágicas propiedades son mentira y no merece la pena pagar más que por cualquier otro champú".

Con la falta de criterio que tenemos la mayor parte de los españoles cuando se trata del boca a boca, no es de extrañar que el champú se esté vendiendo aquí como rosquillas. Según dicen los dermatólogos, el contenido de biotina (una vitamina que ayuda a fortalecer el pelo fino, a regenerar las estructuras capilares y a hidratar el cuero cabelludo), hace sólo efecto si se ingiere en pastillas, puesto que no penetra a través de la piel.

Por lo cual, visto todo lo publicado al respecto, no nos queda más remedio que prevenir a los posibles compradores del champú porque, como manifiesta la OCU, entre otras cosas, este producto es también susceptible de producir diversos tipos de alergias en las personas que los utilizan.
Margarita Rey

Tema de hoy: El Duque



Ya están otra vez en Washington Urdangarin y su esposa, la infanta Cristina. ¿Vuelta a lo cotidiano? Difícilmente. El caso Urdangarin ha marcado un antes y un después. La marca España no goza momentáneamente del mismo tirón que antes de este punto de inflexión. El nombre Urdangarin poco puede servir ya a los intereses españoles en el Extranjero.

Pero por mucho que pueda dilatarse el señalamiento de la vista, el mal ya está hecho, aun respetando estrictamente la presunción de inocencia. Una mayoría de la sociedad ya ha juzgado al duque de Palma. Los magistrados tienen ahora la severa papeleta de dictar su veredicto una vez que se haya celebrado el juicio.

Gracias a la sabiduría y la prudencia del Rey, los daños para la Corona son nulos, no atañéndola la algarabía de grupúsculos radicales de un extremo y del otro. Al lado del monarca está su hijo y sucesor, Felipe, Príncipe de Asturias, cercano a los ciudadanos y muy preparado para asumir en su día la jefatura del Estado.


Nuestra lengua: "Magrear"



“Magrear”. = Generalmente sobar (un hombre o una mujer), a menudo contra la voluntad del magreado o la magreada , en lo que hoy se llama acosa sexual. Magreo es la acción de magrear.

“Ofuscado”. = Obesionado, alucinado, porfiado.

“Demacrado”. = Delgado, con mal aspecto a causa de desnutrición o de conflictos psíquicos.

“Síndrome de Ulises”. = Síndrome de viajeros compulsivos. Manía por la aventura.

“Timorato”. = Muy tímido, huye de la gente. Existe también la versión de: ser apocado, inocente, fácil de engañar por no saber decir “no”.

“Las cosas claras y en botella”. = Equivale a “al pan, pan y al vino, vino”.

“Juntaletras”. = Escritor, periodista.

“Tonto del ciruelo”. = Tonto (d)el bote.

“Ultrafeminazi”. = Feminista fanática, extremista, exacerbada.

“Cantamañanas”. Persona sin ninguna importancia que quiere hacerse pasar influyente.

“Tramoyista”. = Todo opererario relacionado con las tramoyas en los teatros. En sentido figurado: persona intrigante y enredona (enredadora).

Leído en la Prensa: Ni estado de derecho, ni democrático, ni social



Más de 200 años luchando en la teoría (Filosofía, Sociología….) y en la práctica ( lucha popular) por conseguir un Estado donde los ciudadanos sean iguales ante la ley y, tengan los mismos derechos y, de un " plumazo" hemos vuelto a la situación anterior a la Ilustración. Montesquieu ha muerto. Los tres poderes que proponía se han reducido a uno. Quiero decir que solo existen de forma puramente nominal. Están sometidos al único Poder Real: la oligarquía financiera.

No estamos en un Estado de derecho, todos los ciudadanos no son iguales ante la ley y la ley no es igual para todos. Unos (los grandes delincuentes), disponen de enormes bufetes de abogados, los demás tendrán un abogado de turno de oficio, que por muy bueno que sea, no tiene ni medios ni está pagado. Hay un "dicho" americano que afirma que si alguien roba mil euros a un banco tiene un problema, pero si le roba mil millones el problema es del banco. ¿Y qué pasa si el que roba es el propio banco? La respuesta es obvia: lo reflotan.

No estamos en un Estado de derecho, las últimas sentencias superconocidas así lo ponen de manifiesto, son el punto y contrapunto de lo que digo. Ilustran de forma diáfana la situación: El Derecho sometido al Poder Real.

No estamos en un Estado democrático. Elegimos a nuestros representantes cada cuatro años, pero no ejercen el mandato para lo que le hemos votado, que en esencia es, que legislen y administren en función del interés general. Pero no es así: El Poder Real, en este caso representado por el FMI, BCE y la Comisión Europea, disuelve Parlamentos (Grecia, Portugal, Irlanda) destituye a primeros ministros (Italia) y obliga a legislar en beneficio de ese Poder Real, con un enorme sacrificio para el pueblo, que supone la liquidación del Estado del Bienestar y un retroceso social de más de 50 años.

Y, por último, no estamos en un Estado social: es incompatible con las otras dos situaciones. Leyes sociales como dependencia, aborto, matrimonio homosexual, etc., que han sido laminadas o simplemente suspendidas. Y no digamos la Sanidad o la Educación, convertidas en subsidiarias de las privadas. Y por último la Reforma Laboral, donde a los trabajadores se les quitan todos los derechos y, casi la dignidad, y a los patronos se les dan todos los privilegios, sólo les falta, explícitamente, el derecho de pernada. Y me pregunto ¿dónde está la CES ( Confederación europea de sindicatos) y la OIT ( Organización internacional del trabajo), que no hacen un llamamiento a todos los trabajadores de Europa para ayudar a Grecia o Portugal para luchar contra estos atropellos. De seguir así estamos perdidos.

Fuente: La Verdad – Alicante – Cartas al Director
Autor: Mateo Clemente