viernes, 4 de noviembre de 2011

Tema de hoy: Campaña electoral


Ya se inauguró la campaña electoral 20-N, que en realidad el PP viene haciendo desde hace más de cuatro años, interpretando mal y a conciencia el auténtico sentido de la oposición.

La primera maniobra sucia en esta campaña es que el PP se declare como partido de centro (“centro izquierda” dijo en un mitin el secretario de comunicación del PP, González Pons), con su pasado y su presente. También el PSOE se declara desde Felipe González como partido de centro, y, en alguna ocasión, de centro izquierda. El que el PP usurpe las definiciones de la izquierda es no sólo intrusismo político, es engañar a los electores. ¿Cómo pueden ser de centro los herederos del franquismo, los que hasta ahora se han negado, también en el Parlamento Europeo así como en el Congreso de los Diputados, a condenar la guerra civil y la dictadura, los que se niegan a retirar o a modificar el Valle de los Caídos, haciendo causa común con la Iglesia nacionalcatólica, que posee allí una abadía? En la prensa leí que el PSOE se disponía a solucionar en este mes, antes de las elecciones, el espinoso tema del traslado de la momia del general al panteón familiar en El Pardo, donde descansa su esposa.

Todo lo que se refiere a la memoria histórica tendría que contar con la cooperación del partido de las gaviotas, si su afán de democracia y libertad es sincero. Pero nos tememos que el PP no querrá oponerse a sus derechistas y veteranos militantes. Si gana el PP, lo más seguro es que en vez de mensajes centristas nos inunden con propaganda del anterior régimen. Me pregunto qué hacen ex izquierdistas como Javier Arenas en el mismo partido que Esperanza Aguirre. Quizá sea esto un ejemplo de pluralismo ideológico del que carece manifiestamente el PP.

Si el PP resulta vencedor y desplaza del superpoblado centro a los socialistas, ¿adónde irá a parar el PSOE?

Nuestra lengua: "Ser más lento...."


“Ser más lento de reflejos que un koala”. = Alguien absolutamente flemático en sus reacciones.

“Despavorido”. = Lleno de espanto, como alma que lleva el diablo.

“Chiflado”. = Chalado.

“Abriguito”. = Que calienta mucho: “una manta abriguita”.

“Pasarlas putas”. = Pasarlo muy mal.

“Darse con un canto en los dientes”. = Estar contento si se consigue algo, aunque no tenga mucho valor: “Si me tocan 1.000 euros a la lotería, me daría con un canto en los dientes”.

“Chuparse los dedos”. =Expresa lo mucho que nos ha gustado lo que hemos comido.

“La arreó una hostia”. = Coloquial: le arreó una bofetada.

“La vida es como el palo de un gallinero: corta y llena de mierda”. = Visión muy pesimista de la vida.

“Darse (una) buena vida”. = Vivir rodeado de lujos. No tener necesidad de trabajar.

“Alguien tiene telefonitis”. = Está siempre llamando por teléfono.

“Sin venir a cuento”. = Sin ningún motivo. Sin que nada lo justifique.

“Le dio (entró) la risa tonta”. = Reírse sin ninguna causa, a lo tonto. La risa tonta es a veces la consecuencia paradójica de algo malo que ha sucedido.

“Es un(a) pavo(a)”. = Desangelado(a), tonto(a) y presumido(a).

“Bufa”. = Teta.

“Hasta aquí hemos llegado”. = Se acabó. Basta.

“Es superior a mis fuerzas”. = Es más fuerte que yo. Me supera.

Pincelada: D.O. "Paella Valenciana"

Creí que era una broma, pero después de haber oído y leído la noticia en diversos medios de comunicación, cuya seriedad está fuera de sospecha, me rindo a la evidencia: nuestra “typical spanish” paella valenciana va a tener oficialmente, como el vino, el queso y el jamón, su Denominación de Origen.

La Consellería de Agricultura de la Comunidad Valenciana ha dado su beneplácito a una receta de Rafael Vidal (propietario del restaurante “Levante” de Benissanó/Valencia y valorado como el mejor “maestro-paellero” del mundo) que contiene diez ingredientes básicos y que, de ahora en adelante, será considerada como la auténtica “paella valenciana tradicional con Denominación de Origen Arroz de Valencia”. La preparación la componen: pollo, conejo, “ferraura” (una variedad autóctona de judía verde), “garrofó” (una alubia blanca, plana), tomate, aceite de oliva, agua, sal, azafrán y arroz.

Un comité con sede en la D.O. Arroz de Valencia vigilará que se cumpla la normativa. Cada paella que se sirva llevará, a modo de sello de calidad, un cartoncillo en el asa que incluirá el número de serie y los ingredientes que se han utilizado para la confección de la paella. Sólo los restaurantes que cumplan los requisitos de utilizar para la preparación de la paella los ingredientes citados, tendrán derecho a utilizar en los menús y cartas del establecimiento la D.O. “paella valenciana”.

Pero como, además de la versión más tradicional de este universal plato de arroz, conviven innumerables variantes según las diferentes zonas de la Comunidad Valenciana, se admiten algunas excepciones en los ingredientes. Una de ellas es la de la paella de la Albufera, que utiliza el pato que se cría entre arrozales. O la de Benicarló, con alcachofas. En otros lugares se utilizan el ajo, el romero o el pimentón para preparar este sabroso plato. Sin embargo, no habrá perdón para otros ingredientes. Todo lo que se salga de esas normas tendrá forzosamente que llamarse "paella de… (Castellón, de Alicante, de la Vega Baja, etc.”), pero jamás deberá usurpar el nombre de "paella valenciana".

Al parecer, la presentación oficial de la nueva D.O. tendrá lugar antes de Navidad. Y yo me pregunto, ¿cree alguien de verdad que con ese simple sellito de cartón van a poder acabar con las muchas versiones (algunas de ellas algo exóticas, pero más a menudo, simplemente siniestras) de ese humilde guiso campesino que bajo el nombre de “paella valenciana” se cocinan por esos mundos de Dios, entre los que incluyo nuestra propia geografía? Permítanme que lo ponga en duda.

Margarita Rey

jueves, 3 de noviembre de 2011

Tema de hoy: La alternancia



Uno de los elementos esenciales de la democracia es la alternancia en el poder, lo cual significa que los ciudadanos pueden cambiar de gobierno mediante sus votos, en cada legislatura (en España cuatro años), que puede acortarse si la oposición impone sus criterios, que hallan el eco de la ciudadanía, obligando al presidente del gobierno a dimitir y convocar nuevas elecciones.

Mariano Rajoy se está perfilando ahora como un candidato serio y moderado, al revés que como jefe de la oposición, que ha sido a menudo desconsiderado, inaccesible al compromiso y al juego limpio. Ahora, para la campaña dura, dispone de sus dos adláteres, María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría, mientras que para el improperio cuenta con Esteban González Pons, vicesecretario de comunicación del PP.

Si, como parece muy probable, según las encuestas, ganara el PP, nadie debe echarse a temblar en cuanto a la democracia, que no cambia por un cambio de gobierno. Si el partido vencedor no se atuviera a las reglas democráticas e intentara recortar las libertades, para eso están los votos de censura y las manifestaciones legales. En realidad, en unas elecciones no debiera hablarse de vencedores y vencidos. En el sistema democrático ganan todos. El nuevo gobierno podrá modificar o abolir leyes, pero no puede abolir las libertades fundamentales. El partido no elegido por la mayoría tiene la ocasión de meditar sobre sus errores y corregirlos, de regenerarse y romper petrificadas estructuras, así como superar defectos, como el amiguismo y el enchufismo, que, aparte de los fallos políticos y económicos, tanto han lastrado en estos pasados años al PSOE.

Si Rubalcaba no tuviese éxito, no es motivo de preocupación. En la oposición, como líder de la misma, le corresponde el deber de velar por una gobernanza correcta, alzando su voz contra posibles abusos. Además, su papel como reformador del PSOE, es importantísimo. De Rubalcaba depende que muchos socialistas, entre ellos Felipe González, vuelvan a simpatizar con su partido.

Nuestra lengua: "Guindilla"



“Guindilla”. = Policía.

“Estar chupao”. = Ser muy fácil, muy sencillo.

“Gazuza”. = Hambre canina.

“El que no recuerda la Historia está condenado a repetirla”. = De ahí la importancia de que cada pueblo tenga memoria histórica.

“Darle demasiadas vueltas al molino”. = Cavilar, pensar demasiado.

“Darle a la húmeda”. = Hablar. Similar: Darle a la lengua.

“Ser más lento que un buey pisando barros”.- El buey, con su peso, apenas puede caminar por encima del lodo.

“Un mangui”. = Un ladrón de poca monta, un raterillo.

“Andar cosido a las faldas de una mujer”. = No despegarse de una mujer. Ser muy dependiente de ella.

“Alicate”. = Cómplice. Buscavidas.

“Lo que sucede, conviene”. = Frase urbana que quiere decir que todo lo que acaece tiene su sentido.
 
“Un piezas”. = Un individuo, un sujeto de cuidado. Una buena pieza. (“Estás tu hecho una buena pieza”).

“Saber apartar el grano de la paja”. = Saber distinguir lo bueno de lo que no lo es tanto.

“Ser (un) arma de doble filo”. = Se utiliza cuando algo (argumento, método) puede dar un resultado distinto al esperado o que puede causar efectos contraproducentes, muy distintos a los que se pretendía en un principio.

“No ser nada del otro mundo”. = Algo que no sorprende a nadie. Nada especial. Similar: Ni fu ni fa.

“Ser del año de la polka”. = Muy antiguo. Similar: Del año de la pera.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Tema de hoy: Todos los Santos



Hoy se conmemora el Día de las Ánimas o de los Fieles Difuntos, una celebración de carácter puramente religioso que se remonta a las fiestas paganas anteriores a la civilización romana. La doble fiesta cristiana de Todos los Santos (que tuvo lugar ayer) y de los Fieles Difuntos es una unión del culto de los manes, santos sin canonizar (con el nombre de Mania se conocía a la madre de éstos y de las larvas) y de los lémures (Ánimas del Purgatorio).

El Día de Todos los Santos, que se celebra en toda Europa, la gente suele ir a los cementerios a adornar las tumbas de los seres queridos con flores y sentirse cerca de ellos, desaparecidos para siempre -nuestro destino-, y para continuar un diálogo nunca interrumpido con el fallecido, que seguirá viviendo mientras lo tengamos en nuestra memoria.

Muchas cosas han cambiado entretanto. Van disminuyendo los entierros en ataúdes, dejando lugar a las incineraciones. Desde los remotísimos tiempos de la humanidad han convivido ambas clases de sepelios, y no hace falta que pensemos en la India. Cada vez son más numerosas las incineraciones, entregando a los familiares una urna con las cenizas del finado, para que dispongan el sepelio que deseen: esparcir las cenizas al viento, echarlas al mar, enterrarlas en el jardín de la casa o al pie del árbol que más quería el difunto. España es muy liberal en cuanto a las cenizas. No así Alemania, que no permite que el familiar se lleve consigo la urna, que ha de ser enterrada en un cementerio.

La muerte ha sido de siempre un elemento importantísimo de las civilizaciones. Son famosas las necrópolis griegas y romanas; con anterioridad los cementerios de Mesopotamia y, especialmente las Pirámides de Egipto, muy expoliadas, en especial por los ingleses. Con las Pirámides, los egipcios querían conferir la eternidad a sus faraones embalsamados, para los que ornaban las cámaras mortuorias con un esplendoroso lujo. Los egipcios colocaban junto al sarcófago del faraón gran cantidad de suculentos manjares, que debían servirle de alimento en el largo camino hacia la otra orilla de la vida.

Entretanto, otra fiesta amenaza con imponerse al día de Todos los Santos. Se trata de la pagana anglosajona Halloween (31 de octubre) que se está extendiendo por todo Occidente. Además de las Navidades, Halloween hace florecer los negocios de los establecimientos de juguetes. En la noche de Halloween pueden verse calabazas huecas, con una velita dentro y otras figuras, que recuerdan a los lares, aquellos espíritus que protegían los hogares de los romanos. Halloween es una fiesta para los niños que, disfrazados, van de casa en casa pidiendo alguna golosina.

Pero, en realidad, los seres queridos desaparecidos no precisan de festividades. Existirán y estarán siempre presentes de alguna manera en nuestras mentes mientras nosotros vivamos.

Nuestra lengua: "Pisahormigas"


“Pisahormigas”. = Soldado de tierra.

“Meacolonias”. = Soldados de marina.

“Chévere”. = bonito, lindo.

“Estar aparcado por alguien o algo”. = Estar a la sombra de…

“No tiene media torta”. = Es muy débil.

“Bofetada al canto”. = Merecida bofetada. Una bofetada bien asestada.

“Esto tiene su aquel”. = Esto tiene su motivo (no conocido).

“Se lo ha tragado la tierra”. = Desaparecido sin dejar rastro.

“Después de conejo ido, pelos en la madriguera “. = Después de una ocasión perdida, sólo queda algo sin importancia.

“Tener arrestos”. = Tener valor, ser valiente.

“Tener empaque”. = Ser arrogante, orgulloso.

“A ras de tierra”. = Casi rozando la tierra.

“Ser más de campo que los conejos”. = Ser muy campesino(a). Despectivo: ser un paleto o cateto.

“Una quedada”. = Reunión, cita a través de las redes sociales (twitter, facebook).

“Es cosa de necio confundir valor y precio. (Antonio Machado). = Las cosas no se miden por lo que cuestan, sino por lo que valen.

“Intentar salvar el culo”. = Tratar de evitar una paliza; no querer verse comprometido. También: intentar salvar la propia integridad física.

“Sacar la mano a pasear”. = Repartir bofetadas.

“Me importa una higa”. = Me importa un comino, un pimiento.

“Dar candela a alguien”. = Pegar, propinar una paliza a alguien. En Cuba: satisfacer sexualmente al alguien.

“Ser una pata de conejo andante”. = Tener mucha suerte.

“No saber ni freír un huevo”. = Inútil total para las tareas del hogar.


Pincelada: Don Juan Tenorio






Les aseguro que tenía programado otro tema para hoy, pero ayer tarde leí un artículo de opinión en el periódico “La Verdad”, firmado por Alejandro Ruíz y titulado “El reflejo de Don Juan”. Me pareció tan certero, tan sumamente actual que he sido incapaz de no compartirlo con ustedes. Dice así:

“Ayer recordé con añoranza el Tenorio que antiguamente solía emitir Televisión Española en la noche de difuntos. La cita televisiva con Don Juan era obligatoria en la fiesta de todos los Santos, cuando se celebra el tránsito a mejor vida de los que ya han dejado este valle de lágrimas. A falta de otras cosas, 'Estudio 1' embaucaba a toda la familia, niños y mayores, con la apuesta de Don Juan y Don Luis Mejía para ver «quién de ambos sabía obrar peor, con mejor fortuna, en el término de un año» y «quien de los dos se batía en más duelos y quien seducía a más doncellas», en aquella única cadena de televisión en blanco y negro, donde los programas de teatro, interpretados por magníficos actores, ocupaban un lugar privilegiado en nuestros hogares.

Aquél recuerdo me llevó necesariamente a pensar que el Don Juan canalla, ruin, miserable, mezquino, granuja, sinvergüenza, amoral y libertino, representa ya, sin fisuras, al español eterno que, resignado a la decadencia política y económica y desengañado de cualquier fantasía de ideales colectivos por los que luchar, se ha abandonado irremisiblemente a la vorágine del individualismo y la trasgresión de los valores colectivos.

Si vivieran hoy, probablemente los viejos autores volverían a escribir las mismas obras, mostrándonos el reflejo irónico de nuestra sociedad con personajes idénticos, que preservarían los mismos vicios y actitudes ancestrales. La escasa reflexión de nuestros planteamientos que nos sigue animando a tomar decisiones impulsivas. La juerga y la fiesta como tarjeta de presentación. El ruido nuestro DNI. En España triunfa el hipócrita, el aprovechado, el vividor, el ignorante, el listillo y el pícaro. La razón no la tiene quien invoca la verdad, sino el que más grita. Rojas volvería a escribir 'La Celestina' y Quevedo 'El buscón'. Sin duda.

El caso de la colza, el GAL, el caso Naseiro, el caso PSV, Ormaechea, Filesa, Malaya, los falsos EREs, las tramas urbanísticas de Ayuntamientos, el caso Gürtel, el caso Matas, el caso Palau, el caso Pretoria, los aeropuertos fantasma, las Cajas de Ahorro, la proliferación de cargos e instituciones, la general cultura del pelotazo, el ladrillazo y la subvención, la degradación de la clase política a niveles ínfimos de formación y cultura, los muertos de ETA, el chantaje nacionalista, la nula democracia interna de los partidos, la sumisión al poder de los sindicatos, la galopante crisis económica, los cinco millones de parados y, en conclusión, la general perversión del sistema democrático, habrían llevado hoy a Zorrilla a escribir la misma obra. Definitivamente, Don Juan refleja nuestra imagen individualista, prepotente, agresiva, intolerante, egoísta y falta de valores morales, éticos y cívicos.

Estaba yo en estas reflexiones cuando se me acerca un niño y me dice: Truco o trato. La madre que te parió, le contesté.”

Fuente: La Verdad – Opinión - El Replicante –
Autor: Alejandro Ruíz

Mi comentario: El autor ha dado en el clavo. Desgraciadamente, España sigue siendo y será (a menos que nuestra sociedad dé un vuelco total, lo que es, a mi parecer, bastante improbable en un futuro próximo) un país repleto de gente incívica e insolidaria que vive a su aire y le importa un bledo lo que le ocurre a su vecino, bajo el lema: “Mientras vaya yo caliente….” Lo malo es que, en los tiempos que corren, la suerte del vecino puede convertirse en epidemia, pillarnos desprevenidos y contagiarnos cuando menos nos lo esperamos (no en vano hemos superado ya los cinco millones de parados). ¿Y después, qué?

Todavía estamos a tiempo de cambiar el chip y recobrar algunos valores en desuso: honradez, humildad, austeridad y ganas de luchar y trabajar para labrarnos un futuro mejor. En contraposición, aparcaremos (o mejor todavía, nos olvidaremos) de todos esos falsos dioses inculcados por los ideólogos de la sociedad de consumo que nos han llevado a la catástrofe que estamos viviendo: codicia, consumismo y ese afán por aparentar más de lo que somos.

Por mucho que PP y PSOE quieran hacernos creer que ellos cambiarán el rumbo de nuestra Economía, gane quien gane las próximas elecciones generales, España está con un pie en el abismo, pero la Unión Europea no está mucho mejor. Y si no me creen, lean los últimos comentarios en la prensa después de que Grecia haya anunciado su decisión de supeditar a un referéndum la aplicación del segundo plan de rescate aprobado la semana pasada por los líderes europeos. Si no “reconvertimos” nuestros hábitos y, especialmente, nuestra manera de pensar, no seremos jamás capaces de superar esta gravísima crisis.

En tiempos no tan lejanos, la guerra hubiese sido, desgraciadamente, una salida para solucionar tan angustiosa situación. Ahora, que hemos trasladado los conflictos bélicos a otros países, parece que hemos perdido el norte. Un norte que necesitamos tener cada vez más presente en los tiempos difíciles que vivimos y en los que se avecinan, que tienen todos los visos de ser todavía peores.
Margarita Rey