lunes, 7 de marzo de 2011

Nuestra lengua: "El lobo y la oveja...."


“El lobo y la oveja nunca harán pareja”. = No se pueden juntar cosas antagónicas.

A buena hora pidió el rey gachas”. = Llegar a destiempo o en un momento inoportuno.

“Hay muchos cocos por pelar”. = Queda mucho (y no siempre fácil) por hacer.

“Hablar a grito pelado”. = Hablar muy alto, hablar chillando mucho.

“Que con su pan se lo coman”. = Irónicamente: “Que les aproveche”. Similar a “para ellos la perra gorda”.

“Mal duerme quien penas tiene”. = Quien está afligido no tiene la tranquilidad para conciliar el sueño.

“El optimista algo amasa y el pesimista, fracasa”. = El optimista siempre consigue algo, mientras que el pesimista se queda sin nada.

“A caballo de presente, no se le repara el diente”. = Similar: “A caballo regalado no le mires el dentado".

“Beber es un placer, pero pagar un pesar”. = A nadie le gusta pagar. Se quiere que lo que nos gusta a ser posible sea gratis.

“Cuchillo que no corta, si se pierde poco importa”. = Es un objeto inútil

“El buen saber es callar hasta ser tiempo de hablar”. = Los prudentes callan la boca y escuchan. Sólo intervienen cuando tienen algo que decir.

“Tirar (echar) por la calle de en medio”. = Enfrentarse a una situación directamente, con valentía.

“El tonto si es callado, por sesudo es reputado”. = Al que no dice nada no se le puede apreciar su grado de inteligencia, por esa misma razón puede parecer sabio.

“A buen gato, buen rato”. = Cuando hay dinero se pueden pasar buenos momentos. Según el DRAE, el gato era un bolso o talego en el que se guardaba el dinero y también se llamaba así al dinero que se guardaba en él.

Pincelada: Chupar de la teta

Chupar de la teta“. = Su significado real es cuando un bebé succiona el pezón de la madre para alimentarse de la leche materna. En sentido figurado se utiliza para dar a entender que alguien se aprovecha de una o varias personas o de un colectivo (por ejemplo una ONG) para vivir sin dar golpe. También, siempre en sentido peyorativo, para caracterizar a una cierta categoría de individuos que, muy a menudo, sin tener la suficiente cualificación ocupan cargos (generalmente políticos) que les permiten llevar un nivel de vida que jamás tendrían si se tuviesen que ganar el sustento en el oficio que aprendieron. Se usa también cuando algún tipo de asociación, ente público o partido (aquí podríamos incluir a las autonomías y sus diversos organismos dependientes) recibe subvenciones injustificadas para poner en pie proyectos que dan empleo a un montón de estómagos agradecidos y cuyo resultado final es nulo. En un contexto muy parecido podríamos citar la expresión “chupar del frasco” o “chupar del bote” que se emplea mayoritariamente para describir el modus vivendi de ciertas personas que, sin esfuerzo personal, se aprovechan de modo parasitario del sistema para percibir subsidios o ayudas que, en realidad no les corresponderían (por ejemplo, de la S.S., desempleo, bonobús, etc.) y que van en detrimento de otras capas de la sociedad que, habiendo trabajado toda su vida, se lo merecen más.

sábado, 5 de marzo de 2011

Pincelada: Carnaval

A pocas horas del domingo de carnaval, vamos a remontarnos a sus orígenes que se pierden en la noche de los tiempos. Las dos teorías más creíbles sobre sus raíces nos llevan a la Antigüedad. La primera sostiene que se trata de una fiesta primitiva de carácter orgiástico. Al parecer, ya 10.000 años a.C. tenían lugar conmemoraciones para celebrar la llegada de la primavera, en las que hombres y mujeres se pintaban el rostro y el cuerpo y cantaban y bailaban al son de toscos instrumentos alrededor de una hoguera con el fin de que los dioses les concediesen buenas cosechas y alejasen de ellas los malos espíritus. También en el antiguo Egipto tenían lugar 2.000 años a.C. por las mismas fechas alegres festejos populares en honor a Isis. La segunda tesis dice que era un rito pagano de la antigua Roma en honor al dios Saturno. Otro objeto de discusión es la palabra “carnaval” que se derivaría de “carrus navalis” (carro naval), una especie de carro con ruedas en forma de barca sobre el que iba montado un hombre disfrazado de dios Baco, con el cual los romanos inauguraban las llamadas fiestas bacanales. En ellas se podía asistir a carreras de caballos, desfiles de carros alegóricos, concursos de jorobados y cabalgatas con batallas de confeti. Todo el pueblo romano, ricos y pobres, se enmascaraba, con lo cual por un momento desaparecían las diferencias sociales (se dice que durante las conmemoraciones se llegaron a cometer tales excesos que los emperadores romanos decidieron vetarlas y permanecieron durante mucho tiempo prohibidas). Otra explicación más reciente sobre la etimología del vocablo sería su procedencia del término “carnem levare” (quitar la carne) que nació en el siglo XI para anunciar la prescripción eclesiástica según la cual era obligatoria la supresión de la carne durante los cuarenta días de la “cuaresma”, que empieza el Miércoles de Ceniza y termina el Jueves Santo. Fue precisamente en la Edad Media cuando el carnaval renace con gran lujo en Venecia y de allí se propaga como la pólvora por toda Europa. La Iglesia católica no se opuso a las celebraciones que servían de válvula de escape al pueblo antes de comenzar el periodo de ayuno y penitencia, durante el cual tampoco se podía practicar el sexo. Desde entonces, la tradición carnavalesca se ha mantenido hasta nuestros días, con algunas interrupciones debidas a revoluciones y guerras, en muchas ciudades europeas como Niza, Mentón, Colonia y, desde luego, Venecia, con sus maravillosas y lujosas máscaras, muchas de ellas procedentes de la Commedia dell’Arte (siglo XVI). En España durante la dictadura franquista, con algunas excepciones controladas, el carnaval estuvo prohibido por influencia de la Iglesia Católica. Durante la transición el carnaval resurgió espontáneamente y figura hoy entre los festejos más importantes de los españoles, teniendo que destacar los carnavales de Cádiz y de las Islas Canarias. El carnaval más famoso, incluso más que el de Venecia, es el de Río de Janeiro con los desfiles de las numerosas escuelas de samba, en los que beldades de esculturales cuerpos bailan frenéticamente durante horas por todas las calles de Río, convertidas en música.

Nuestra lengua: "Después de perdido el barco ...."


“Después de perdido el barco, todos pilotos”. = Es muy fácil predecir algo cuando ya ha sucedido. También: Cuando una cosa ha salido mal, todo el mundo sabe dar buenos consejos. Similar: “a toro pasado”.

“Río que mucho suena, no trae agua buena”. = Cuando una persona se da mucho autobombo o cuando alaba exageradamente algo que ofrece, hay que andar con mucho cuidado, pues tanta locuacidad puede ser una cortina de humo para ocultar algo.

“Tener buena sombra”. = Se usa sobre todo en Andalucía para indicar que alguien tiene gracia e ingenio y cae bien. Su antónimo es “tener mala sombra” que equivale a ser pesado, latoso, y caer mal.

“¡Quién le ha visto y quién le ve!”. = Exclamación para dar a entender la decadencia de una persona (riqueza, salud, felicidad).

“No querer más Lola”. = Se dice cuando alguien abandona una tarea o desiste de alcanzar el objetivo que se había marcado por considerarlo demasiado difícil de conseguir.

“Fealdad no es castidad”. = Hay mujeres que se las dan de virtuosas cuando, en realidad, es que nadie se acerca a ellas porque son muy poco agraciadas (o francamente feas).

“Gota a gota el mar se agota”. = A veces creemos que lo que hacemos es algo pequeño o de poca importancia. Sin embargo, poquito a poquito y con paciencia se pueden conseguir grandes logros.

“Más vale un amigo que cien parientes”. = En muchas ocasiones se porta mejor un amigo que la propia familia. Similar: “Parientes y trastos viejos, pocos y lejos”.

“A golpe dado no hay quite”. = Para algo que ya sucedió, debe de aceptarse con resignación que es imposible eliminar lo sucedido. No se puede retroceder en el tiempo para evitar lo ocurrido.

Tema de hoy: La memoria


Representantes de asociaciones memorialistas recuerdan al PSOE el incumplimiento de la Ley de la Memoria Histórica, que entre otros asuntos ordena la retirada de símbolos y monumentos franquistas, que todavía siguen “ornando” calles, plazas y edificios, entre ellos fachadas de iglesias.

Se comprende que con la que está cayendo, José Luís Rodríguez Zapatero no tenga tiempo de ocuparse de estas cosas nimias. Hay también otras leyes que andan por ahí como perdidas. La única ley ejecutada puntualmente es la antitabaco. Otra ley-ésta temporal- que entrará rápidamente en vigor es la de reducir la velocidad permitida de 120 a 110 km/h.

Hay un monumento que es como el paradigma de la simbología franquista que cae bajo la Ley de la Memoria Histórica . De esto ni se habla. “Mejor no meneallo” pensará Zapatero. El Valle de los Caídos cae bajo la autoridad de la aguerrida presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre. ¡Cualquiera se atreve! De todas formas, si el PP llega a gobernar se parará la histórica memoria y seguiremos teniendo calles, plaza y edificios dedicados al Caudillo, a José Antonio, Mola, Queipo de Llano…, y, por supuesto, el monumento del Valle de los Caídos seguirá sin satisfactoria solución. Satisfactoria para todos. Habrá otras leyes del Gobierno PSOE, que serán abolidas y la “Santa Madre Iglesia” no tendrá por qué seguir luchando por su asignatura de “Religión”. España recuperará su ser.

viernes, 4 de marzo de 2011

Nuestra lengua: "A cada paje, su ropaje"


“A cada paje, su ropaje”. = Por la vestimenta del criado, se ve si el amo es rico o pobre.

“El que no puede morder, que no enseñe los dientes”. = No se debe alardear de algo que no se va a poder llevar a cabo.

“El que se ríe del mal de su vecino, a él le viene de camino”. = Nadie debe burlarse del mal del prójimo. Puede que también contraiga él ese mal o parecidas contrariedades.

“El Amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere”. = Los que se aman no deben estar mucho tiempo separados.

“Escoba nueva barre bien“. = Al principio todo lo nuevo parece bueno.

“Se olvida una buena acción, pero no un buen bofetón”. = Las buenas acciones suelen borrarse de la mente como cosa natural. Un bofetón, como un insulto, se queda grabado en nuestra memoria.

“Estar jodido pero contento”. = A pesar de estar fastidiado, no perder el buen humor.

“Saber jugar sus cartas”. = Saber aprovechar sus oportunidades para conseguir un éxito.

“Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno”. = Equivale a “echarle margaritas a los cerdos”.

“Para una madre no hay hijo feo”. = Es ley universal que todas las madres encentran bonitos a sus niños.

“Es bueno tener amigos, aunque sea en el infierno”. = Las buenas relaciones, los enchufes son muy necesarios en cualquier situación.

Si tú lo dices…” Se emplea cuando al final de una discusión no se quiere decir ni sí ni no. La frase puede completarse con: “…será verdad”. Se pronuncia en un tono entré irónico y resignado fastidio.

Tema de hoy: España y el laicismo

Según la RAE, el laicismo es la doctrina que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión.

Hoy, “Europa Laica” ha presentado en Madrid su libro “Aprender sin dogmas. Enseñanza laica para la convivencia”. En España, Iglesia y Estado han estado desde siglos estrechamente entrelazados, y la Iglesia muy notoriamente unida al poder militar. Fue el fuerte pilar religioso de la dictadura franquista. Por muy aconfesional que se declare a la Nación en la Constitución, es ilusorio creer que la Iglesia nacionalcatólica española va a ceder en los sectores claves: patrimonio, indoctrinación y enseñanza. Esto lo ha tenido que aprender Zapatero y no tendrá que aprenderlo el PP, tan unido a la Conferencia Episcopal Española.

El libro expone ideas y razonamientos, los cambios que deben producirse en la estructura escolar, la organización y el funcionamiento de los centros. Habrá que aclarar que, bajo la intensa propaganda del anterior régimen, muchos cometen el error de confundir laicismo con ateismo o agnosticismo. Hay muchos laicos creyentes.

jueves, 3 de marzo de 2011

Tema de hoy: La velocidad y el tocino


A partir del próximo siete de marzo, los conductores españoles tendrán que moderar el pie con que pisan el acelerador. El Gobierno ha decidido de forma excepcional y transitoria fijar la velocidad máxima permitida en 110 km/h. La causa es la carencia de energía esperada por el caótico estado de las cosas en el norte de África, de donde procede el petróleo consumido en Occidente. Para España la situación es más sensible, debido a que depende más de la gasolina por la estructuración energética del país.

Naturalmente, el PP ya ha soltado su NO. El diputado Fernando Alonso, tras lanzar las usuales descalificaciones del Gobierno, dijo en serio que los conductores españoles se iban a dormir al volante. Le contestó el vicepresidente y ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba que él no había visto dormidos a los automovilistas de EE UU, de Suecia, Noruega, Rusia, Inglaterra e Irlanda.

El motivo de la medida es ahorrar dinero y gasolina, afirma el Gobierno. La oposición contesta con fino oído a lo que dice el personal (populismo), que lo que pretende Zapatero es aumentar los ingresos del Estado, porque ahora se pondrán más multas. De momento, quien ha de gastar dinero es el Gobierno. Según Fomento, habrá que pegatinar 6.000 se­ñales de tráfico, lo cual costará al erario unos 250.000 euros.

Los que vemos todos los días cómo circula la mayor parte de los conductores, albergamos nuestras dudas de que sean observadas dichas señales. Con el actual límite de 120 km/h. se ve a bastantes automovilistas superar con mucho los límites hasta ahora permitidos. Como siempre, escasean los controles de tráfico, así que ni siquiera un energúmeno que va a 180 km/h. es detectado y detenido. La culpa del exceso de velocidad la tiene en gran medida la publicidad del sector automovilístico, que tentadoramente presenta coches de superdiseño y velocidad de autos de carreras. ¿Para qué comprarse un automóvil de esa gama si sólo te dejan correr a 120 (ahora a 110 km/h.)? La tentación es más grande que el miedo a la ley y quien tiene un coche supermoderno tiene también que lucirlo, aunque se lleve por delante a unos cuantos inocentes conductores.

Está también la falsa creencia de que la autoestima depende de los caballos del coche. Cuánto más rápido, más macho. (Las mujeres suelen ser más cautas). Esto es lo mismo que confundir la velocidad con el tocino.