jueves, 3 de marzo de 2011

Nuestra lengua: "Ser más tonto que Pichote"

“Eres más tonto que Pichote“. = Pichote es un nombre imaginario para expresar exageraciones o hacer chistes de tontos. Puede leerse, por ejemplo: “Eres más tonto que Pichote, que vendió su coche para comprar gasolina”. Similar: “Eres más tonto que Abundio (que cuando iba a vendimiar se llevaba uvas de postre)”.

“Quedarse algo hecho un higo”. = Muy arrugado. Puede emplearse también con personas, en sentido figurado.

“Líbrame Señor de los mansos, que yo me ocuparé de los bravos”. = Frecuentemente, los mansos pueden ser arteros, que dan la puñalada por la espalda, mientras que los bravos dan la cara.

“Éste ya ha probado la sangre”. = Se dice que los perros nunca deben probar la sangre humana porque se vuelven agresivos también contra las personas. He leído en un diccionario que si se dice de una persona: “éste ya ha probado la sangre”, significa que le ha tomado gusto a la fuerza y al poder sobre los demás.

“Es mi fuerte”. = Es lo que sé mejor. Mi materia preferida.

“Dejar planchado a alguien”. = Dejar totalmente perplejo a alguien, dejar sin capacidad de responder.

“Echar a alguien un jarro de agua fría”. = Desilusionar bruscamente. Apagar sus expectativas.

“Enfriarse”. = Coger frío, acatarrarse. También: distanciarse, entibiarse (en el caso de una relación).

“Pérgola”. = 1.- Armazón para sostener una planta. 2.- Jardín que tienen algunas casas sobre la techumbre. (DRAE).

“Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos”. = Similar: “Un grano no hace granero, pero sí con sus compañeros. = Quiere decir que es provechoso trabajar en equipo.

“¿Qué mosca te ha picado? = Se dice cuando alguien, sin motivo aparente, cambia de humor, se vuelve irascible, hiriente e incluso agresivo.

Pincelada: Ser (un) megalómano



“Ser (un) megalómano”. = Un megalómano es alguien que sufre megalomanía, es decir un trastorno mental que le lleva a creerse más importante de lo que es. El megalómano se caracteriza sobre todo por tener un excesivo deseo de grandeza, es decir una obsesión por ser superior a todos los demás, o el más poderoso o el más rico (o todo a la vez). Podemos imaginarnos que ya en los inicios de nuestra civilización existían jefes de tribu megalómanos. Según los psicoanalistas, esa manía se suele dar especialmente en regentes absolutos (emperadores, dictadores). Existen numerosos casos de grandes hombres de la Historia que han sido estudiados por especialistas y que pueden ser considerados como megalómanos, por ejemplo Ramsés II, Alejandro Magno, Julio Cesar, Federico Barbarroja. Como sus logros fueron excepcionales, a nadie se le ocurriría compararles con perturbados como Calígula, Nerón, Napoleón (por cierto, un megalómano sufre lo que también se conoce como “complejo napoleónico”), Hitler, Stalin, Franco o Pinochet. Sin embargo, todos ellos sufrieron en mayor o menor medida ese trastorno psicológico.

El megalómano siente la necesidad enfermiza de ser admirado por los demás, a quienes considera de inteligencia inferior a la suya, lo que, en el campo de la política, le lleva a querer erigirse en su “caudillo”. Sus rasgos, a menudo mesiánicos, le convierten a menudo en líder de algún tipo de secta, dentro o fuera de las religiones establecidas. Su complejo de superioridad (que, al mismo tiempo, lo es de inferioridad) le hacen sentirse investido de una “misión grandiosa” de cara a la sociedad, al país o, incluso, al mundo. Para convencer a los demás de su “misión”, el megalómano no duda en echar mano de la manipulación, tecla que él sabe tocar de manera magistral. Cuando los dominados se dan cuenta de que han caído en la trampa del gran manipulador, ya es demasiado tarde. Un ejemplo lo tenemos en la multitud de países africanos e hispanoamericanos que pocas veces han podido librarse de sus sátrapas, una vez que éstos se han instalado en el poder y afianzado su dictadura. Y lo más trágico es que la mayoría de esos tiranos fueron inicialmente aclamados y vitoreados por el pueblo que les consideraba sus “salvadores”. No hay más que ver casos tan cercanos como los dictadores Mubarack (Egipto) y Gaddafi (Libia), contra los que el pueblo se ha rebelado violentamente, asumiendo el peligro de ser masacrados por sus esbirros.






miércoles, 2 de marzo de 2011

Tema de hoy: Malos humos

Malos humos salen por las chimeneas de los restaurantes. En las cocinas se afilan los cuchillos de cortar el solomillo, para protestar contra la inoportuna Ley Antitabaco. Millares de restaurantes, bares, tabernas y chiringuitos, que no hayan sido ya demolidos por la Ley de Costas, en peligro de extinción. Millares de puestos de trabajo amenazados. ¿Afectará la ley antitabaco también al turismo? La ley parece hecha por un antifumador a ultranza. ¿Va el PSOE a convertirse en el partido de los no fumadores? El Gobierno parece tener la habilidad de meter el dedo en los ojos del ciudadano en los momentos menos indicados.

Tenemos nueva/vieja conferencia episcopal. Al frente el eminentísimo señor Rouco Varela, que sigue erre que erre con su asignatura de religión. ¿Habrá una coalición de obispos con fumadores? La Iglesia no es ajena al humo. Desde hace siglos humea en los templos el incienso. ¿Podrán los perseguidos fumadores refugiarse en las iglesias?

Sea como sea, pocos hosteleros y fumadores estarán dispuestos a dar su voto al PSOE. Y mientras, Zapatero echando humo.

Nuestra lengua: "Pastelero a tus pasteles"


“Pastelero a tus pasteles”.
= Se debe evitar emitir juicios o críticas sobre temas que desconocemos. Similar: “Zapatero a tus zapatos”.

“A la mejor cocinera se le queman los fríjoles”. = Por muy experto que se sea en algo, alguna vez podemos equivocarnos.

“En tiempos de guerra, cualquier hoyo es trinchera”. = Quiere decir que cuando vienen malos tiempos, hay que adaptarse a las circunstancias.

“Cuanto más vieja, más pelleja”. = Con la edad crece la experiencia.

“Dar jabón a alguien”. = Hacerle descaradamente la pelotilla a alguien.

“De lo que no veas, ni la mitad te creas”. = Conviene ser escéptico con lo que nos cuentan terceros si no lo hemos vivido personalmente.

“Nadie sabe cómo está el fondo de la olla, sólo el cucharón que la remueve”. = El auténtico trasfondo de un asunto lo conocen únicamente los que están involucrados en él.

“Tener un cocodrilo en el bolsillo”. = Ser muy tacaño, muy agarrado.

“Más vale un mal arreglo que un buen pleito”. = Es mejor llegar a un acuerdo, por malo que nos parezca, que meterse en pleitos que pueden durar una eternidad.

“Hoy adulador, mañana traidor”. = Desconfiemos de la persona que nos da demasiada coba, ya que este tipo de gente no es de fiar.

“A la suerte, hay que ayudarla”. = Hay que trabajar duro si queremos conseguir nuestras metas y no esperar que la buena suerte nos sonría.

“Meter el violín en bolsa”. = Retirarse de un lugar. Se refiere a la bolsa en la que el violinista guardaba su instrumento al terminar su actuación. Similar: “Irse con la música a otra parte”.

“Darle (entrarle) a uno la vena”. = (Coloq.) Excitársele alguna idea que le inquieta o que le mueve a ejecutar una resolución impensada o poco cuerda. (RAE).

“Estar al cabo de la calle”. = Estar completamente al corriente de un asunto y haberlo comprendido bien.

“Estar siempre delante de la caja tonta”. = Estar continuamente viendo la tele.

Pincelada: La fuente de la eterna juventud

Beber agua de la fuente de la eterna juventud“. = Cuando alguien representa muchos menos años de los que tiene y conserva toda su agilidad de cuerpo y mente, se dice que esa persona “parece haber bebido agua de la fuente de la eterna juventud”. La fuente de la eterna juventud es un mito que surgió en gran parte de nuestras civilizaciones desde tiempos inmemoriales. Transmitida de forma oral y escrita, la fábula trata de una fuente maravillosa que supuestamente cura todas las enfermedades y devuelve la juventud a aquel que bebe de sus aguas o se baña en ellas. Desde tiempos de Herodoto se hablaba de la existencia de un milagroso manantial que sería capaz de detener el proceso de envejecimiento en los seres humanos. Una vez se encontraba éste en Etiopía, la otra en Egipto. Después del descubrimiento de América, algunos creyeron que se encontraba en el Nuevo Mundo (Juan Ponce de León fue uno de los que persiguieron sin éxito esa quimera). Lo cierto es que la leyenda en sí forma parte de ese sueño de inmortalidad que el hombre ha acariciado desde que el mundo es mundo. El ser humano no se resigna ni a envejecer ni a morir, dos temores que se convierten en nuestros más fieles acompañantes desde el día en que nacemos. Desde la Antigüedad, los científicos han dedicado mucho tiempo a crear todo tipo de lociones y ungüentos para tratar de evitar la aparición de esas arrugas que el tiempo ha ido dejando en rostro y cuerpo y que algunos interpretan como signos de experiencia y sabiduría y otros simplemente como señales de vejez. En el siglo XXI, el botox y la cirugía estética están a la orden del día a partir de los cincuenta (o incluso antes) para tratar de borrar cualquier huella que pueda dar pistas sobre la verdadera edad. Aunque muy a menudo no se consigue el efecto deseado y es peor el remedio que la enfermedad. Y si no que se lo digan a Sylvester Stallone o a Meg Ryan que parecen caricaturas de lo que un día fueron. Saber envejecer, aunque sea duro, es aceptar el paso del tiempo como algo natural y deberíamos hacerlo con dignidad. Ello no excluye que cuidemos en todo lo posible nuestro aspecto exterior y que también sigamos cultivando nuestro espíritu. A mi modo de ver, con fuente o sin ella, la eterna juventud se lleva en el corazón.

martes, 1 de marzo de 2011

Tema de hoy: Se acercan los comicios

Se aproximan las elecciones municipales y autonómicas. Mayo está en todas las mentes políticas. Según las encuestas el PP puede conseguir una aplastante victoria. Laminado quedará el PSOE, cuyo jefe y presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero no ha sido precisamente una lumbrera, pero al que hay que reconocer que ha procurado, en los tiempos de pseudo normalidad, hacer lo mejor para los más desfavorecidos, quienes difícilmente pueden comprender las severas medidas de austeridad que, bajo cualquier gobierno, siempre son, por ser más numerosos, los más afectados.

Según se aproximan los comicios las palabras se hacen más ásperas, más afiladas, más destructivas. Pero echarle la culpa de todo a Zapatero y al PSOE no es sólo cinismo, sino el más burdo populismo. ¿Qué hubiese hecho el PP mejor en vez del PSOE? ¿Qué hubiera hecho mejor el currito Mariano Rajoy de haber sido él presidente del Gobierno? Nadie lo sabe ni lo sabrá hasta que gobierne el PP. Entonces Rajoy, si es él candidato en las generales, aplicará, obligado por sus correligionarios europeos, las mismas medidas de ahorro, o peores, que Zapatero. Aunque cabe la posibilidad de que hasta entonces haya amainado la tempestad económica y Rajoy y su partido, (los que siempre han dicho NO en el Congreso y en sus mítines, pero no han avanzado ningún argumento), disfruten de muchos logros del PSOE, especialmente en lo social y cultural. Pero, desgraciadamente, el pueblo tiene la memoria corta, nadie se acuerda ya de los disparates de Aznar. Machacar a la opinión pública con eslóganes como: Zapatero ha arruinado a España, Zapatero ha cedido la soberanía española a la Unión Europea, es infame y más si se tiene en cuenta que en Europa tienen mayoría los amigos del PP.

Si Alemania se está recuperando de la crisis se debe a diversos factores, entre ellos la especie de sinérgia existente en Alemania entre el Gobierno y la oposición, cuando se trata de los intereses de la nación alemana, lo cual no quita que la oposición critique y sea dura con el Gobierno, en este caso de la canciller alemana, Angela Merkel, que parecer tener más problemas con sus socios (demoliberales) de coalición que con la oposición de izquierdas. Otro factor es la competitividad de Alemania en el sector de la exportación y otra, no menos importante, que Alemania ha sabido resolver, acabada la II Guerra Mundial, su problema territorial así como las relaciones de las partes sociales, con unos sindicatos fuertes y sensatos y una patronal dispuesta al diálogo, que es uno de los bienes que dejaría el PSOE y su jefe Zapatero a un gobierno del PP. En fin, en las municipales y las autonómicas, veremos qué dimensiones adoptará la derrota del PSOE gracias a los catastrofismos machaconamente repetidos por el PP.

Nuestra lengua: "No hay rosa sin espinas"



“No hay rosa sin espinas”. = Todo lo bello puede tener algo que nos haga daño sentimentalmente (no hay placer sin sufrimiento ni amor sin dolor).

“Machucar”. = 1. Sinónimo de machacar (RAE). 2. Producir daño o herida con golpes. Maltratar a alguien golpeándole. 3. Arrugar y estropear algo al apretarlo.

“Pobreza no es vileza”. = Los pobres no tienen necesariamente por qué ser malas personas.

“Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante”. = El ignorante se distingue por ser muy hablador y por pretender saberlo todo mejor.

“Muchos pocos hacen un mucho”. = Muchos granitos de arena pueden llegar a hacer una montaña. Similar: Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero.

“Cuando el dinero habla, la verdad calla”. = El dinero (o el negocio) va siempre por delante. Un buen ejemplo son los innumerables sátrapas a los que hemos hecho la ola en Europa y América con tal de que nos vendiesen su gas y su petróleo.

“Cada sol tiene su ocaso”. = Se dice cuando alguien que ha llegado a lo más alto y ha sido admirado por todos, de repente pierde la notoriedad o cae en desgracia o en el olvido.

“Estar mano sobre mano”. = Ocioso, sin hacer nada.

“Mal ajeno, del pelo cuelga”. = Los males ajenos duelen menos que los propios.

“El buey suelto, bien se lame”. = El refrán da a entender lo importante que es la libertad (se refiere sobre todo a los solteros). También se dice: “El buey solo, bien se lame”.

“Ir para atrás como los cangrejos”. = Retroceder, en vez de hacer progresos.

“Valer más muerto que vivo”. = Se dice cuando alguien no tiene bienes, pero posee por ejemplo un seguro de vida que hará felices a sus herederos cuando la persona en cuestión fallezca.

“Boca de verdades, cien enemistades”. = Si se dice siempre lo que de verdad se piensa, se crea uno muchos enemigos (a la mayoría de la gente no le gusta oír las verdades).

Pincelada: La soberbia

“La soberbia es la máscara de la ignorancia”. Esta tan atinada frase, de un autor anónimo, recogida en Internet en fraseycitas.com da pie al tema de la Pincelada de hoy sobre la soberbia. La soberbia es el más antipático de los llamados “pecados capitales”. Según Wikipedia, “en casi todas las listas de pecados, la soberbia (en latín, superbia) es considerado el original y más serio de los pecados capitales, y de hecho, es también la principal fuente de la que derivan los otros. Es identificado como un deseo por ser más importante o atractivo que los demás, fallando en halagar a los otros. …..Genéricamente se define como la sobrevaloración del Yo respecto de otros por superar, alcanzar o superponerse a un obstáculo, situación o bien en alcanzar un estatus elevado y subvalorizar al contexto. También se puede definir la soberbia como la creencia de que todo lo que uno hace o dice es superior, y que se es capaz de superar todo lo que digan o hagan los demás. También se puede tomar la soberbia en cosas vanas y vacías (vanidad) y en la opinión de uno mismo exaltada a un nivel crítico y desmesurado (prepotencia)”. Buscando citas literarias en Internet, me topé con un interesante artículo del prestigioso catedrático de psiquiatría y escritor, Enrique Rojas Montes, especialista en trastornos de la personalidad, que escribió el 01.03.08 para el diario “El Mundo” y del que me gustaría que compartiesen conmigo algunos párrafos: “La soberbia consiste en concederse más méritos de los que uno tiene. Es la trampa del amor propio: estimarse muy por encima de lo que uno vale. Es falta de humildad y por tanto, de lucidez. La soberbia es la pasión desenfrenada sobre sí mismo. Apetito desordenado de la propia persona que descansa sobre la hipertrofia de la propia excelencia. Es fuente y origen de muchos males de la conducta y es ante todo una actitud que consiste en adorarse a sí mismo: sus notas más características son prepotencia, presunción, jactancia, vanagloria, situarse por encima de todos lo que le rodean. La inteligencia hace un juicio deformado de sí en positivo, que arrastra a sentirse el centro de todo, un entusiasmo que es idolatría personal. La soberbia es más intelectual y emerge en alguien que realmente tiene una cierta superioridad en algún plano destacado de la vida. Se trata de un ser humano que ha destacado en alguna faceta y sobre una cierta base. El balance propio saca las cosas de quicio y pide y exige un reconocimiento público de sus logros. Para un psiquiatra, estamos ante lo que se llama una deformación de la percepción de la realidad de uno mismo por exceso”.
La imagen que el soberbio tiene de sí mismo está pues distorsionada. En el fondo, es una persona inmadura, que vive en un mundo irreal, del que él cree ser el ombligo y saberlo todo. Ello hace que no sea capaz de soportar las críticas y que no sepa escuchar. La convivencia con el soberbio es difícil, a menos que se le siga la corriente y se le diga siempre “si” a todo. En caso contrario, el soberbio puede llegar a convertirse en un déspota para los que le rodean. El soberbio busca el elogio y el aplauso de su entorno y se siente infeliz y frustrado si no los consigue. Porque, en el fondo, la persona soberbia es frágil y, a menudo, infantiloide, “debilidades” que él sabe muy bien enmascarar bajo la capa de la arrogancia y la prepotencia, otras dos características que suelen acompañar a la soberbia. Según San Agustín, gran escritor y filósofo, "la soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano". Y como se trata de una enfermedad del alma, de la que Quevedo opinaba que “más fácil es escribir contra la soberbia que vencerla”, para poder sanar completamente hay que recabar la ayuda de un buen profesional. Él marcará las pautas para llegar a corregir ese defecto, ya que, a la larga, éste puede llegar a desembocar en soledad. Y ¡qué triste es llegar a viejo y no tener con quien compartir esa etapa de la vida porque todos nuestros antiguos amigos y conocidos se han ido alejando poco a poco de nosotros debido a nuestro carácter!